Biblia y Tradición

LA BIBLIA Y LA TRADICIÓN

 

Por: Anwar Tapias Lakatt


Yo pienso que lo más preocupante en la separación doctrinal entre católicos y protestantes se encuentra en la pregunta: ¿Todo estará en la Biblia? A esta pregunta, los protestantes responden que sí usando la misma Biblia que usamos los católicos para decir que no. ¿Por qué hay una gran diferencia en una pregunta tan sencilla?

 Para entender esto, lo importante es analizar lo siguiente: Los protestantes dicen que todo lo necesario para la Salvación está en la Biblia. De ser así, la Biblia debería decirlo y auto-responder cuestiones que están contenidas en ella. Si es como decimos los católicos: que no todo está allí; la misma Biblia debería decirlo, y saber que otra cosa hay aparte de la Biblia.

Antes que nada quiero dejar claro que los católicos SI CREEMOS en la Biblia, y sabemos que es inspirada por Dios; porque a veces nos recriminan como si dudáramos de su inspiración.

 

REVELACION DE DIOS

Siempre he entendido que este tema es discutido por falta de un correcto entendimiento de lo que es la Revelación de Dios, ya que se limitó la Revelación a lo consignado en un  libro sagrado, por esta razón lo primero a estudiar es ¿Qué es Revelación?

Voy a citar la Constitución Dogmática Dei Verbum del CVII:

Dispuso Dios en su sabiduría revelarse a Sí mismo y dar a conocer el misterio de su voluntad, mediante el cual los hombres, por medio de Cristo, Verbo encarnado, tienen acceso al Padre en el Espíritu Santo y se hacen consortes de la naturaleza divina. En consecuencia, por esta revelación, Dios invisible habla a los hombres como amigos, movido por su gran amor y mora con ellos, para invitarlos a la comunicación consigo y recibirlos en su compañía. Este plan de la revelación se realiza con hechos y palabras intrínsecamente conexos entre sí, de forma que las obras realizadas por Dios en la historia de la salvación manifiestan y confirman la doctrina y los hechos significados por las palabras, y las palabras, por su parte, proclaman las obras y esclarecen el misterio contenido en ellas. Pero la verdad íntima acerca de Dios y acerca de la salvación humana se nos manifiesta por la revelación en Cristo, que es a un tiempo mediador y plenitud de toda la revelación.[1] 

 

Coloquemos ahora una referencia evangélica:

Se refiere al acto de hacer de conocimiento humano algo que estaba antes sólo en el conocimiento de Dios y que el hombre no podía, de no ser por esa acción, obtenerlo por sí mismo.[2]

Podemos con ambos textos entender claro que la Revelación es la auto-comunicación de Dios al hombre de algo que éste desconocía, y que hace parte del plan de Dios. Pero esta Revelación se transmite de dos formas:

-       De forma natural: Es decir, que el hombre a través de la luz de la razón puede claramente reconocer que Dios existe, y lo ve por medio de las cosas creadas[3]. Esto lo vemos en la carta de San Pablo a los Romanos:

Porque lo que de Dios se conoce les es manifiesto, pues Dios se lo manifestó. porque las cosas invisibles de él, su eterno poder y deidad, se hacen claramente visibles desde la creación del mundo, siendo entendidas por medio de las cosas hechas, de modo que no tienen excusa.(Rom 1:19-20)

 

-       De forma sobrenatural: Es decir, que Dios toma la iniciativa de revelarlo, porque humanamente no podríamos acceder a este conocimiento.

Dando un repaso rápido al Antiguo Testamento podremos observar que Dios se revela en cada momento que se comunica con el hombre. El elemento primario en la comunicación es “revelar su voluntad”. Un pasaje del Apóstol San Pablo nos ayudará a entender:

 “Que sobreabundó para con nosotros en toda sabiduría e inteligencia; dándonos a conocer el misterio de su voluntad, según su beneplácito, el cual se había propuesto en sí mismo (Ef 1:9)

Así, cada vez que Dios se comunica con el hombre dando a conocer su plan, se está “revelando”. Ejemplos:

Con Adán:

Y mandó Jehová Dios al hombre, diciendo: De todo árbol del huerto libremente podrás comer pero del árbol del conocimiento del bien y el mal no comerás; porque el día que de él comieres, ciertamente morirás. (Gen 2: 16)

Con Moisés:

Ven, por tanto, ahora, y te enviaré a Faraón, para que saques de Egipto a mi pueblo, los hijos de Israel. (Ex 3: 10)

Con Josué:

Mi siervo Moisés ha muerto: levántate, pues, ahora, y pasa este Jordán, tú y todo este pueblo, a la tierra que yo les doy a los hijos de Israel. (Jos 1: 2)

En los ejemplos anteriores vemos a Dios revelándose al hombre, dando a conocer sus designios. Su revelación es de alguna forma directa con la persona que escucha. Remarco que con ninguno la instrucción le llegó escrita sino oral, es de la boca de Dios que la persona escucha su voluntad. Sin  embargo también hay casos en que Dios pide a uno que transmita un mensaje de parte de él a otras personas. Ejemplos:

Con Jeremías:

Tú pues, ciñe tus lomos, y levántate, y háblales todo lo que yo te mande. No temas ante su presencia, para que yo no te quebrante delante de ellos (Jer 1: 17)

Con Ezequiel:

Les hablarás, pues, mis palabras, escuchen o dejen de escuchar; porque son muy rebeldes (Ez 2: 7)

En estos casos, si bien los profetas recibían un mensaje “divino” de parte de Dios, cuando ellos lo proclamaban lo hacían  tal cual lo escuchaban con las mismas palabras. Es decir, contaban “palabras divinas recibidas”. Ejemplo:

Así dice Jehová: ¿Qué maldad hallaron en mí vuestros padres, que se alejaron de mí, y se fueron tras la vanidad, y se tornaron vanos? (Jer 2: 5)

Jeremías transmite el mensaje “divino” que ha recibido, y lo hace con las mismas palabras que ha recibido de Dios. Esto es lo que James Akin llama ipsisma verba[4], es decir, el profeta dice textualmente las mismas palabras que ha escuchado.

 

Hasta este punto, podemos distinguir 2 etapas:

a)    Dios da el mensaje al profeta

b)    El profeta transmite el mensaje al pueblo.

Estamos observando un caso de Revelación en donde se transmite un mensaje inspirado sin necesidad de estar escrito. Es importante que el lector tenga claro que fue de esta forma que Dios se comunicó muchas veces con su pueblo mientras no había Antiguo Testamento; igual lo hará lo Iglesia hasta que no haya un Canon cerrado en el NT. No se puede pensar que porque hasta cierto punto no había un texto escrito, el mensaje no era considerado divino. Incluso, tenemos un ejemplo más continuado con la transmisión de un mensaje:

Tú dirás todas las cosas que yo te mande, y Aarón tu hermano hablará a Faraón, para que deje ir de su tierra a los hijos de Israel. (Ex 7: 2)

En esta cita, Moisés recibe un mensaje de parte de Dios que luego transmite a Aarón, para que sea escuchado por el Faraón. Es decir, Faraón va a escuchar un mensaje que viene de Dios pero en boca de un segundo que escuchó al directo que escuchó a Dios. Faraón no ha escuchado a Dios, pero cree que lo que dice Aarón viene de Dios.

Ya aquí empezamos a ver los indicios de la Tradición, es decir, de la transmisión de un mensaje que se preserva de uno a otro. Un texto paralelo lo vemos en el NT:

“Lo que haz oído de mí ante muchos testigos, esto encarga  a hombres fieles que sean idóneos para enseñar también a otros.” (2 Tim 2: 2)

 

Una segunda etapa la podemos observar cuando ya el pueblo toma conciencia de poner por escrito lo que Dios ha revelado en distintos momentos. Hay rastros en la Escritura:

Y Jehová dijo a Moisés: Escribe esto para memoria en un libro, y di a Josué que del todo tengo de raer la memoria de Amalec de debajo del cielo. (Ex 17: 14)

Es decir: es inspirado lo que Dios dijo a Moisés en su momento, es inspirado lo que Moisés puso por escrito, pero incluso cuando Moisés les transmitía lo recibido por Dios, les transmitía a los judíos la Palabra de Dios sin hacerlo de forma inspirada. Esto es importante tenerlo claro cuando se hable de la Tradición Apostólica.

Igualmente curioso e importante es que Dios en el Antiguo Testamento SI mandó a Escribir, pero en el Nuevo Testamento, Cristo NO mandó a escribir sino a PREDICAR.

Importante aun para entender este tema es analizar la distancia que hay entre los hechos narrados en un libro del Antiguo Testamento y su fecha de composición. Por ejemplo el libro del Génesis, se atribuye a Moisés, quien no hace parte de los hechos narrados. De esta manera nos queda una pregunta: ¿Lo que Dios dijo a Abraham, Isaac, Jacob o José no se consideraba inspirado hasta que no fuera plasmado en un libro? La respuesta es que sí, porque lo divino de la Revelación de Dios no dependía de si algo quedaba escrito o no, sino de si Dios lo comunicaba.

¿Y todo esto para qué? Para hace una conexión entre el actuar de Dios en el AT y en el NT. La misma Escritura dirá:

Dios, habiendo hablado muchas veces y en muchas maneras en otro tiempo a los padres por los profetas, en estos postreros días nos ha hablado por su Hijo, a quien constituyó heredero de todo, por quien asimismo hizo el universo (Heb 1: 1-2)

Dicho de otro modo en términos teológicos: Jesús es, en su persona,  en su ser y destino, el acontecimiento mismo de la Revelación[5].

A diferencia del AT en donde Dios comunicaba al hombre su Revelación, y éste la recibía como instrumento o portador de un mensaje, Cristo mismo es la consumación de la Revelación; ya después de Cristo no hay una nueva revelación sino la profundización de esa Revelación de Cristo por asistencia del Espíritu Santo. Esto es un cambio diametral en el accionar de la Revelación y con esto, Cristo viene a ser la plenitud y culminación de la Revelación misma, siendo Dios encarnado entre nosotros.

 

Para el estudio del tema sobre la Biblia y la Tradición es importante siempre hacer énfasis en que Cristo es la ´”Palabra”, el “Logos” o el “Verbo”. Esta terminología aplicada a Cristo representa más que un atributo divino, representa la misma comunicación de Dios al hombre, en su naturaleza divina.

El Evangelio de Juan empieza diciendo:

En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios. (Jn 1:1)

La palabra usada por el texto griego es λόγος para referirse a Cristo. Esta misma palabra es usada luego en el verso 14:

El Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros (y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre), lleno de gracia y de verdad. (Jn 1: 14)

Cristo es llamado el Verbo (λόγος), pero igualmente es una palabra aplicada a un mensaje oral, por ejemplo:

Y éstos son los de junto al camino; en quienes se siembra la palabra (λόγος), pero después que la oyen, en seguida viene Satanás y quita la palabra que fue sembrada en sus corazones. (Mc 4: 15)

Así, para un correcto entendimiento del tema, se debe ver a Cristo como la Palabra misma de Dios, no es la letra que sale de boca, sino su persona misma. Al respecto, la exhortación Verbum Domini del Papa Benedicto XVI enseña:

Como muestra de modo claro el Prólogo de Juan, el Logos indica originariamente el Verbo eterno, es decir, el Hijo único de Dios, nacido del Padre antes de todos los siglos y consustancial a él: la Palabra estaba junto a Dios, la Palabra era Dios. Pero esta misma Palabra, afirma san Juan, se «hizo carne» (Jn1,14); por tanto, Jesucristo, nacido de María Virgen, es realmente el Verbo de Dios que se hizo consustancial a nosotros. Así pues, la expresión «Palabra de Dios» se refiere aquí a la persona de Jesucristo, Hijo eterno del Padre, hecho hombre.[6]

Cuando ya hemos tomado conciencia de que Cristo es la Palabra de Dios, y que él culmina y completa la Revelación misma de Dios[7], empezamos a verlo a él como la fuente misma de la Revelación. Podríamos decir que la Palabra divina, por tanto, se expresa a lo largo de toda la historia de la salvación, y llega a su plenitud en el misterio de la encarnación, muerte y resurrección del Hijo de Dios[8].

 

Uso correcto de los términos

Un punto importante en el estudio, es distinguir entre “Palabra de Dios”, “Escritura” y “Evangelio”. Los protestantes cuando intentan defender su postura sobre este tema confunden los términos.

 

Escritura

Cuando en la Biblia leemos el término “Escritura” NO se está refiriendo a lo que hoy día tenemos como Biblia. ¿Por qué? Porque cuando se escribe el NT, los libros que circulaban eran los del Antiguo Testamento, tanto en la versión hebrea como en la versión griega, más otra literatura apócrifa,. Un análisis de algunos textos nos corroborará que se refieren SIEMPRE al Antiguo Testamento únicamente:

¿Pero cómo entonces se cumplirían las Escrituras, de que es necesario que así se haga? (Mt 26: 54)

Y comenzó a decirles: Hoy se ha cumplido esta Escritura en vuestros oídos (Lc 4: 21)

Escudriñad las Escrituras, porque a vosotros os parece que en ellas tenéis la vida eterna, y ellas son las que dan testimonio de mí (Jn 5: 39)

Y éstos eran más nobles que los que estaban en Tesalónica, pues recibieron la palabra con toda solicitud, escudriñando cada día las Escrituras para ver si estas cosas eran así. (Hch 17: 11)

En los ejemplos anteriores, todas las citas corresponden al Antiguo Testamento. Ahora bien, ¿que esas Escrituras ya eran consideradas inspiradas? Lo puedo aceptar, pero si fuera así de claro: ¿Por qué se habla tanto del concilio en Jamnia hacia finales del siglo I? Por ejemplo en uno de los foros de Apologética, un participante trajo el siguiente punto citado por protestantes:

El Canon de Palestina es posterior al 70 D.C, este se usó como base para el texto Hebreo Masorético. El Canon de Alejandría es más antiguo que la fijación del Canon de Palestina, en Yamnia[9].

Pero así mismo, veamos otra postura protestante, en este punto es interesante citar la obra de D.A Carson: Una introducción al Nuevo Testamento, quien explica:

Se cuestiona cada vez más el papel que desempeñó el Concilio de Jamnia, e incluso la propia existencia del Concilio. […]no obstante, se acepta ahora ampliamente que, asumiendo la existencia de una academia de rabinos en Jamnia, esta no constituía un concilio autoritativo que se pronunció decisivamente respecto a algunas cuestiones sino que era más bien una escuela y, en menor medida, un  cuerpo legislativo.

[…] Sin embargo, es sin duda ir demasiado lejos  concluir que, aunque en el siglo primero los Profetas y los Escritos eran considerados como Escritura y por lo tanto autoritativos, no se les tenía por canónicos, puesto que el concepto de canónico implica la existencia de una lista cerrada.[10]

Más adelante, citará a Josefo como un argumento para creer que sí había un canon cerrado, pero en este punto los protestantes sólo se manejan en hipótesis y teorías, pues unos apoya que se definió un canon en Jamnia y otros que no.

De todos modos, cualquier alusión a “Escritura” se referirá a los libros del Antiguo Testamento.

Si bien San Pedro en una de sus cartas, mencionará las cartas de San Pablo (2 Pe 3, 15-16), no define cuales cartas, ni menciona el resto de libros del Nuevo Testamento, así que no hay canon definido.

 

 Palabra de Dios

Otro de los términos mal usados o entendidos es “palabra de Dios”. Es muy cierto que tanto católicos como protestantes llaman a la Biblia, “palabra de Dios” pero la diferencia radica en que para los segundos, es LA UNICA Palabra de Dios.

Los protestantes en su terminología afirman:

Su extraordinaria característica es debida al hecho de que es ciertamente la Palabra de Dios, aunque haya sido escrita por autores humanos. (Adorador.com)

 ¿Cómo podemos saber que la Biblia es la Palabra de Dios y no solamente un buen libro? (gotquestions.org)

 Cuando los protestantes leen lo que enseñan en sus Iglesias, automáticamente asumen y creen que cuando la Biblia menciona “Palabra de Dios” se refiere a lo que ellos creen por Biblia. Pero si miramos a la misma Biblia podremos comprobar que esto es falso y muy limitado:

Cuando los apóstoles que estaban en Jerusalén se enteraron de que los samaritanos habían aceptado la palabra de Dios, les enviaron a Pedro y a Juan. (Hch 8: 14)

¿A qué se refiere San Lucas con “palabra de Dios”? ¿A que leyeron un libro? O a que aceptaron la enseñanza de los Apóstoles sobre Cristo. ¿Qué recibieron los samaritanos? La predicación ORAL sobre Cristo. Pero al enseñar lo que Cristo enseñó, claro que se refería a la Palabra de Dios.

 Por lo cual nosotros también sin cesar damos gracias a Dios, porque cuando recibisteis la palabra de Dios que oísteis de nosotros, la recibisteis no como palabra de hombres, sino como es en verdad, la palabra de Dios, la cual también obra eficazmente en vosotros los que creéis. (1 Tes 2, 13). 

Más claro imposible.

 De la cual fui hecho ministro, según la dispensación de Dios que me fue dada para con vosotros, para cumplir la palabra de Dios (Col 1: 25)

¿Se refiere el verso a la Biblia compilada? ¿Siquiera se refiere a un libro o rollo? No, se refiere a la Revelación de Dios.

Es por eso, que es difícil hacer entender a un protestante, que la “Palabra de Dios” es más que lo escrito, sobre todo porque en su razonamiento, esta enseñanza oral quedó total y únicamente consignada en la Biblia, algo que bíblicamente JAMAS podrían probar.

Más pasajes en donde se usa la expresión “palabra de Dios” y NO SE REFIERE A UN LIBRO:

(Fil 1: 14; Gal 6: 6; 1 Tim 4: 5; 2 Tim 2: 9)

 

Evangelio

Este es otro término mal entendido. Veamos su uso en el NT y luego analizamos si se refiere a los 4 Evangelios tal como están en la Biblia:

Como antes hemos dicho, así ahora digo otra vez: Si alguno os predicare otro evangelio del que habéis recibido, sea anatema. (Gal 1: 9)

Mas quiero que sepáis, hermanos, que las cosas que me han sucedido, han redundado más bien para el progreso del evangelio (Fil 1:12)

¿En estas citas de cual hablan? ¿Del de Mateo? ¿O Marcos? De ninguno de ellos, se habla del Evangelio como “anuncio” “buena nueva”, como ese MENSAJE transmitido por los Apóstoles. Esto es importante remarcarlo, sobre todo a aquellos que justifican la doctrina protestante basado en estas citas.

 

 ¿Cómo sabemos lo que enseñó Jesús?

Llegamos a la pregunta central del tema, ¿cómo puede saber un creyente lo que Jesús enseñó? Un protestante hoy día respondería: leyendo la Biblia, pero esta respuesta es muy simplista y no corresponde a la realidad que vivieron muchos cristianos a principios del Cristianismo cuando no había Biblia. Un católico responderá: por la enseñanza de la Iglesia, y aquí no se limita y se parte la enseñanza de Cristo a la mitad.

Lo primero a estudiar en este punto es: ¿Cómo aprendían de Jesús los primeros cristianos? La primera respuesta es: ¿cómo mandó Jesús a enseñar sus palabras? La misma Biblia responde:

Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén. (Mt 28: 19-20)

Cristo los mandó a hacer discípulos enseñando lo que Él mandó. ¿Se asoma Biblia? ¿Escritura? ¿Orden de escribir? NO, lo que se muestra es un mandato de PREDICAR oralmente lo que Jesús enseñó. Es decir, los Apóstoles enseñaban Palabra de Dios. De esta forma, lo que Cristo enseñó se podía saber por la enseñanza de los Apóstoles. Esto es lo que la Iglesia Católica enseña como Tradición Apostólica, y esto es lo que nos rechazan los protestantes, aun cuando lo rechazan porque lo entienden mal.


 

¿Por qué se llama Tradición?

Se llama Tradición porque proviene del término “Transmisión” que en griego es παραδίδωμι y significa: transmitir. Por eso “Tradición” (paradosis) es la “transmisión” oral de las enseñanzas de Jesús. Esta fue la única forma en los comienzos de la Iglesia[11], y aun cuando se tenían los textos del Nuevo Testamento se seguía haciendo uso de la forma oral.

La Iglesia Católica lo enseña así en su Catecismo:

La Tradición apostólica

75 "Cristo nuestro Señor, en quien alcanza su plenitud toda la Revelación de Dios, mandó a los Apóstoles predicar a todos los hombres el Evangelio como fuente de toda verdad salvadora y de toda norma de conducta, comunicándoles así los bienes divinos: el Evangelio prometido por los profetas, que Él mismo cumplió y promulgó con su voz" (DV 7).

La predicación apostólica...

76 La transmisión del Evangelio, según el mandato del Señor, se hizo de dos maneras:

— oralmente: "los Apóstoles, con su predicación, sus ejemplos, sus instituciones, transmitieron de palabra lo que habían aprendido de las obras y palabras de Cristo y lo que el Espíritu Santo les enseñó"; 

— por escrito: "los mismos Apóstoles y los varones apostólicos pusieron por escrito el mensaje de la salvación inspirados por el Espíritu Santo" (DV 7).

 

Para comprender el primer nivel de transmisión (oral) basta con ver pasajes como:

-       San Pedro predicando al pueblo judío después de Pentecostés (Hch 2: 14-41)

-       San Pablo mandando a Timoteo que busque a quien enseñar (2 Tim 2: 2)

-       San Pablo manda a Timoteo a retener lo que ha escuchado (2 Tim 1: 13)

El mensaje recibido (palabra de Dios) que viene de Cristo se transmite a otros y de esa manera, siguen recibiendo “la palabra de Dios” no de forma inspirada sino de forma asistida por el Espíritu Santo.

 

 ¿Cuánto tiempo duró esta forma de transmisión?

No ha parado, esta tradición oral se ha mantenido y sigue dándose en la Iglesia, porque el mandato de “predicar” a todas las naciones no se ha terminado de cumplir. Lo que ha sucedido es que se ha puesto por escrito esta tradición. ¿Quiere decir que ambas dicen lo mismo? No tanto así, hablan de lo mismo, enseñan las mismas verdades, pero cada una a su modo manejan una dinámica propia, porque mientras la Escritura es inspirada y quedó escrita de una sola vez, podemos ir profundizando cada vez más en ella; por su parte la Tradición oral fue profundizando en esa enseñanza recibida para dar luz y apoyar la interpretación de la Escritura, como dos ruedas que conducen el vehículo de la Revelación de Cristo[12]

A este respecto es importante colocar la explicación que da James Akin, en un artículo extraído de Apologética Católica:

 

EL ARGUMENTO DEL CAMBIO DE PARADIGMA

Todos deberían admitir que no se usó la sola scriptura mientras la Biblia estaba siendo escrita todavía. En el Antiguo Testamento hubo profetas entregando la palabra de Dios, y si usted preguntara a una persona, "¿Ha recibido todo su conocimiento de Dios de las Sagradas Escrituras solas?" Podría decir, "Desde luego que no. Si Dios habla cualquier cosa, bien a través de las Sagradas Escrituras o bien a través de un profeta, tengo que escucharlo. Estoy obligado por la Palabra de Dios sin importar la vía a través de la cual llega." La posición de una persona en los tiempos Bíblicos podría de este modo ser sola verba, no sola scriptura. En el periodo del Nuevo Testamento estuvieron las Escrituras del Antiguo Testamento, unos pocos profetas neotestamentarios, y la Tradición de los Apóstoles, todos los cuales eran obligatorios. Si usted preguntara a un creyente del Antiguo Testamento, "¿Ha recibido todo su conocimiento de Dios de las Sagradas Escrituras solas?" Él podría decir, "Desde luego que no. Debo atender la palabra de Dios sin importar cómo me ha llegado, bien en las Sagradas Escrituras o bien en la Tradición de los apóstoles!" Su posición, como la de los católicos, puede asimismo ser sola verba, no sola scriptura. De este modo alguien que niegue la posición católica tiene que admitir que el principio utilizado en los tiempos bíblicos no era sola scriptura. Para mostrar que sola scriptura es obligatoria ahora, aun considerando que no lo era entonces, el crítico tendrá que mostrar que el Nuevo Testamento enseña que existe un cambio descomunal de paradigma al final de la época apostólica. Debe presentar versículos que declaren que las Tradiciones Apostólicas serán todas apuntadas de modo que ahora sólo hay una fuente de Tradición Apostólica. Pero no puede hacer esto. No hay tales versículos. Además, desde que las Tradiciones Apostólicas llegaron más allá de las Sagradas Escrituras Apostólicas no tienen que ser materialmente diferentes de aquellas en las Sagradas Escrituras Apostólicas, sino simplemente reafirmaciones o interpretaciones auténticas de la Sagrada Escritura Apostólica, un crítico debería probar la proposición imposible de que ninguna interpretación auténtica de las Sagradas Escrituras ha sido transmitida desde la época apostólica. Y simplemente no puede hacerlo.

 

Así, los verdaderos cristianos recibían como Palabra de Dios, las formas en que Dios transmitiera su Palabra. Los protestantes hoy expresan que sólo la vía oral es la verdadera y llegan a enredarse tremendamente en este punto. Veamos como por ejemplo Sapia en su mal entendimiento de esto saca unas falacias de lujo que obviamente concluyen ideas erradas:

La Biblia, no es perfecta, ya que no está completa. Esta condición (completa) la consigue cuando se le "agrega" la Sagrada Tradición. (No obstante, la misma Biblia y el Catecismo Católico, dicen lo contrario). ¿Qué derecho los asiste para sostener tal afirmación?[13]

No sé que pensar la verdad cuando leo esto, las falencias afloran de inmediato:

a)    La perfección de la Biblia no es lo que se pone en tela de juicio.

b)    Se afirma es que la Revelación de Dios no quedó limitada a lo escrito.

c)    La Tradición oral no se tiene para completar la Biblia, es absurdo, cuando es la Escritura la que nace de la Tradición.

d)    La supuesta contradicción en el Catecismo está en esta frase:

Pusieron por escrito todo y solo lo que Dios quería, donde entienden que sólo la Biblia es la fuente de revelación, pero lastimosamente no es así, sino que:

-       No hay algo que Dios quiso que quedara escrito y los autores lo hayan omitido.

-       No hay algo que los autores hayan querido añadir sin que Dios lo quisiera.

En la primera premisa es donde entienden que si algo Dios quiso enseñar LO TUVO que dejar por escrito, porque allí está todo lo que Dios quiso. El problema es que si la Escritura hubiera sido primera que la Tradición, se podría valer, pero resulta que NO, es la Tradición de la cual brota la Escritura, así que muy ciertamente, Dios deseó que lo que quería por escrito de esa Tradición, quedara por escrito.

 

Otras páginas protestantes siguen plagadas de errores en la concepción de la Tradición. Veamos otros argumentos:

·      Al apelar a la Biblia para autentificar la Tradición Sagrada, los Católicos muestran que la Biblia es superior a la Tradición Sagrada, porque el menor es bendecido por el mayor (Hebreos 7:7)[14]

¿De donde salen con que la Escritura es anterior a la Tradición? De la concepción errada de creer que Tradición son costumbres posteriores a la Escritura. ¿Sabrán que la Escritura nació de la Tradición? ¿Quién es el mayor entonces?

·         Si la Tradición Sagrada fuese realmente inerrante (sin error) como dice ser, entonces sería igual que la Biblia. Pero, la Palabra de Dios no dice que la Tradición Sagrada es inerrante o inspirada como dice de ella misma (2 Timoteo 3:16).

Otro error es creer que si algo no es inspirado entonces es falso, y que si algo es sin error, o sea verdadero, tiene que ser inerrante. Y estos errores suceden por la ignorancia en lo que refutan, porque la Iglesia jamás ha enseñado que la Tradición sea inspirada, sino “asistida” por el Espíritu Santo.

 ·         Si la Biblia no es usada para verificar y testear la Tradición Sagrada, entonces la Tradición Sagrada es funcionalmente independiente de la palabra de Dios. Si es independiente de las Escrituras, entonces ¿con que derecho viene a ser fuente de autoridad espiritual equivalente a la Biblia? ¿Cómo sabemos que es verdadero y que no lo es en la tradición sagrada si no hay una guía con la cual juzgar? Si los católicos Romanos dicen que la guía inspirada es la misma Iglesia Católica Romana, entonces están cometiendo la falacia del razonamiento circular. En otras palabras, están diciendo que la Iglesia Católica Romana es inspirada porque la Iglesia Católica Romana es inspirada.

Increíble que los protestantes que apelan a razonamientos circulares con la Sola Scriptura nos intenten acusar de ello. Veamos los errores del anterior argumento:

-       No se puede querer usar la Biblia para verificar la Tradición, cuando es la Biblia la que procede de la Tradición oral, y más, apelando a la Tradición oral fue que discernieron si un libro era inspirado o no. En este punto vale la pena colocar un segundo error que busca respaldar el primero:

·         Uno de los errores cometidos por los católicos es asumir que la Biblia se deriva de la Tradición Sagrada. Esto es falso. La Iglesia simplemente reconoció la inspiración de los escritos de la Biblia. Ellos son en y por si solos autoritativos. Varias “tradiciones” en la Iglesia han servido solamente para reconocer que ella proviene de Dios. Además, decir que la Biblia se deriva de la tradición sagrada es hacer a la Biblia inferior a la Tradición, pero en Hebreos 7:7 se establece que el menor es bendecido por el mayor, pero esto no puede ser debido a que el Catolicismo apela a la Biblia para autentificar su tradición.

Efectivamente la Iglesia reconoció el Canon pero apelando a la Tradición. Si ellos hubieran sido autoritativos por sí solos, en la Escritura misma Dios hubiera dejado el listado de libros, pero no.

Luego siguen las falacias y por ende las deducciones erróneas. La mujer procede del hombre, ¿y es acaso inferior a él? Para el caso de la Escritura y la Tradición, si bien una procede de la otra, ambas proceden de la misma fuente y guiadas por el mismo Dios.

 

-       No es independiente, porque como bien hemos expuestos, lo escrito y lo oral son 2 formas de transmitir el mensaje enseñado por Cristo.

-       Este argumento parte de un hecho no probado: que la Biblia sea inspirado, y eso que da por hecho, es el argumento que usa. Vemos aquí una petición de principio.

-       La Iglesia no es guía inspirada, es guía asistida, y eso tiene su fundamento bíblico. San Pablo llama a la Iglesia y no a la Biblia: PILAR Y FUNDAMENTO DE LA VERDAD.

-       ¿Cómo se juzgaba lo que era verdad y no? Fácil, si lo enseñado oralmente no era IGUAL a lo enseñado oralmente. San Pablo lo vuelve a expresar cuando advierte de no dejarse desviar de un mensaje diferente aunque fuera anunciado por un ángel; ¿contra qué lo compararían en la época de San Pablo? ¿Contra la Biblia? No, contra la enseñanza recibida por los Apóstoles.

De esta forma, tenemos una conclusión: Los protestantes no tienen claro a qué llamamos los católicos, Tradición Apostólica.

  

¿Qué es Sola Scriptura entonces?

 Los protestantes enseñan que:

·     Sola Scriptura significa que solamente la Escritura tiene autoridad para la fe y la práctica del cristiano[15].

·    Significa que conocemos la voluntad de Dios para nuestra salvación y nuestra vida únicamente y suficientemente por medio de las Escrituras, la Biblia[16]

·         La revelación que proviene del aliento mismo de Dios (Gr. Theopneustos), la cual es suficiente como regla de fe necesaria para la misión de la Iglesia en este mundo. No Solo eso, sino que las Escrituras también proveen de una infalible regla de fe que no puede errar y que no es afectada por ninguna causa externa a ellas mismas. Mientras que la Iglesia enfrenta numerosos y distintos tipos de retos a través del tiempo, las Escrituras mismas no cambian y por lo tanto, proveen a la Iglesia de un fundamento firme[17]

En Palabras sencillas, es que todo lo que un cristiano necesita para salvarse está en la Biblia porque es la única forma en que Dios nos dejó su enseñanza.

La doctrina de la Sola Scriptura sorprendéntemente se basa en una petición de principio, en donde para probar que ella es inspirada recurren a ella misma, es decir: la Biblia es inspirada porque ella dice que es inspirada. Veamos un argumento protestante:

No existe ninguna otra regla de fe infalible fuera de las Escrituras. La misma Biblia afirma ser la única, suficiente e infalible regla de fe para la Iglesia. Por lo tanto, las Escrituras no necesitan de un suplemento para su propia autoridad.

El papel aguanta lo que la tinta le ponga. Un cristiano no puede salir diciendo que la Biblia es inspirada porque ella lo diga, porque precisamente antes ha debido creer que es inspirada, para luego aceptar lo que ella enseñe, y más si sabemos que los primeros cristianos no la aceptaron sólo porque ella lo decía en sus libros individualmente.

 

Argumentos como estos:

No se necesita que las Escrituras tengan una declaración para que tenga efecto, “solo la Biblia es utilizada para toda verdad espiritual,” de manera que la Sola Scriptura es verdad

Esta afirmación no puede sostenerse, sin embargo los protestantes han buscado citas para justificar que todo se validaba por la Escritura, incluso en la misma Biblia.

Veamos esta cita:

"Inmediatamente, los hermanos enviaron de noche a Pablo y a Silas hasta Berea. Y ellos, habiendo llegado, entraron en la sinagoga de los judíos. Y éstos eran más nobles que los que estaban en Tesalónica, pues recibieron la palabra con toda solicitud, escudriñando cada día las Escrituras para ver si estas cosas eran así. Así que creyeron muchos de ellos, y mujeres griegas de distinción, y no pocos hombres." (Hch 17:10-12)

Ante esta cita, los protestantes argumentan que los creyentes sí validaban cualquier enseñanza en la Escritura, y con esto, pretenden demostrar que en verdad la Sola Scriptura sí es bíblica. El argumento que presentan es este:

Es de notar que, a pesar de recibir la palabra directamente del mismo apóstol Pablo (no de supuestos sucesores de sucesores), estos habitantes de Berea igualmente escudriñaron, revisaron, verificaron en la Escritura "si estas cosas eran así...". Pues ¿cómo?... ¿no alcanzaba la autoridad del apóstol para DEFINIR lo que era correcto? ¿Cómo es que Pablo no les "advirtió" acerca del "error" de verificar en la Escritura, POR ELLOS MISMOS, si lo que él les decía era lícito y veraz? ¿la "Tradición" que portaba el apóstol Pablo no era acaso autoridad suficiente por sobre la interpretación individual que los de Berea podían tener sobre la Escritura? 

 

Aclaremos:

a)    San Pablo no estaba predicando a cristianos SINO A JUDIOS. Bien dice el texto: entraron en la sinagoga de los judíos.

b)    No es lo mismo predicar a judíos que a paganos. A judíos (Hch 2:16-36; Hch 3: 12-25) y se ve claramente las alusiones a la Escritura, porque obviamente la reconocen y esperan el cumplimiento de sus promesas. A paganos (Hch 17: 22-36) si bien les habla de Dios, no se ponen ellos a escudriñar las Escrituras.

c)    Los judíos escudriñaban las Escrituras porque San Pablo predicaba que el Mesías que ellos esperaban ya había venido, no porque las Escrituras fueran la única fuente de revelación.

Esta cita no prueba por ningún lado Sola Scriptura, sólo demuestra que los judíos en su escepticismo, verificaban si en verdad las profecías sobre el Mesías se cumplían en Cristo, que es muy diferente.

La estructura mental del protestante sin embargo, lo hace suponer que lo que dicen los Evangelios es lo único cierto que tenemos de la enseñanza de Jesús. El punto es: ¿antes que se pusiera por escrito no había certeza?

De alguna manera sorprendente, los protestantes suponen que una vez escrito, eso es lo que realmente vale. Veamos lo que dijo uno en un foro:

Al escribir los evangelios y las diferentes cartas constituye el mandato del señor de predicar el evangelio. Ahora que tenemos toda la Escritura se puede seguir predicando oralmente basado a lo escrito.

 

Hay dos puntos que no podemos pasar por alto:

-       Decir que escribir los evangelios constituye el mandato de predicar genera un problema: de ser así, fue lo primero que hubieran hecho los apóstoles, pero resulta que pasaron casi 20 años para que el primer evangelio se empezara a escribir (y ni siquiera fueron los 4 al tiempo). Este argumento protestante intenta hacernos concluir que los apóstoles solo cumplieron el mandato de predicar cuando pusieron por escrito los Evangelios, es decir que antes no.

-       La más importante de todas las afirmaciones gratuitas de los protestantes es afirmar que una vez se tuvo lo escrito, lo oral se predica basado en lo escrito. La verdad no hay pruebas de esto. La Tradición oral es la que da lugar a la Escritura, y aunque no tengamos a los Apóstoles vivos, ese mensaje fue transmitido a otros:

Lo que has oído de mí en la presencia de muchos testigos, eso encarga a hombres fieles que sean idóneos para enseñar también a otros. (2 Tim 2,2)

No le dijo: lo que escribí transmítelo, aun cuando lo que escribió TAMBIÉN hace parte del depósito de la fe.

De todos modos, es frecuente la constante afirmación protestante que sólo podemos saber lo que enseñó Jesús, usando los Evangelios, púes ya los apóstoles murieron

Cuando se predica el evangelio oralmente, se hace basado en las Escrituras. En esta época eran las dos la palabra de Dios, ninguna por sobre la otra. Ahora que no tenemos a los apóstoles con nosotros y que lo único que tenemos (Escrituras) lo cual se puede rastrear históricamente hacia los apóstoles, entonces toda predicación oral necesita basarse en las Escrituras. 

Podemos ver que los protestantes niegan que la predicación oral se haya conservado y que debió acabarse con la muerte de los Apóstoles, por tanto sólo queda la Escritura como Palabra de Dios, pero entonces, sólo se tuvo completa y cerrada para el NT cuando la Iglesia discernió los que eran inspirados, osea, cuando definió que eran 27 los libros del NT.

 

Una cita muy usada por la apologética protestante es:

“Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que  el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda obra buena” (II-Tim 3: 16-17) 

 Analicemos esta cita por partes.

La primera parte ya la explicamos, no se pueden usar argumentos circulares para probar la inspiración de la Escritura sólo porque ella lo diga. La prueba debe ser también externa.

Lo segundo mostrado es que: es útil para varias cosas. El pasaje no dice que SOLO la Escritura sea útil para...., que, tal vez sí nos haría pensar que en ella está todo. Un evangélico convertido al catolicismo, James Akin, escribía una reflexión sobre este pasaje comparándolo con un martillo. Él decía: “un martillo es útil para poner clavos pero no quiere decir que todos los clavos deban ser puestos por martillos”. Con la Palabra es igual. Es útil para varias cosas pero no quiere decir que todas las cosas deben saberse por la Biblia.

Aun así, los protestantes hacen apología de esta cita:

Si las Escrituras son declaradas "útiles" (eficientes) para ser salvos por medio del conocimiento y la fe en Cristo como Señor y Salvador ¿qué puede faltarle? ¿qué cosa adicional necesita que la complemente? Si decimos que el diccionario de la Real Academia es útil para enseñar, corregir e instruir en cuánto a la dialéctica del idioma español, ¿permite esta afirmación la posibilidad de asumir que igualmente puede necesitarse de complementos o agregados para conseguir el mismo fin? De afirmarlo ¿no se estaría negando la suficiencia de la primera afirmación? Pues, si el diccionario ES ÚTIL para el fin, entonces con él sólo alcanza. Lo mismo sucede con la Biblia, aunque no tenga implícita en ella la frase que los apologistas católicos "reclaman" con tanto denuedo ("SOLO" la Escritura es útil para instruir en los caminos de Dios), como si su falta fuera terminante razón para anular la doctrina (perfectamente implícita) de Sola Escritura.

 Este nivel de argumentación es muy débil porque intenta disimuladamente confundir y mezclar los términos: “útil” con “suficiente”. ¿Pensará el autor que nadie lo nota?

Según la RAE:

Util:

1. adj. Que trae o produce provecho, comodidad, fruto o interés.

2. adj. Que puede servir y aprovechar en alguna línea.

 

Suficiente:

1. adj. Bastante para lo que se necesita.

2. adj. Apto o idóneo.

 

Se puede notar que son muy diferentes los términos, pero el protestante intenta pasar disimulado sobre esto. No es lo mismo que algo “puede servir”, a decir “es lo único que sirve”.

La cita tiene una parte anterior:

 “Pero persiste tú en lo que has aprendido y te persuadiste, sabiendo de quien has aprendido; y que desde la niñez has sabido las Sagradas Escrituras, las cuales te pueden hacer sabio para la salvación por la fe en Cristo Jesús” (II Tim 3, 14-15)

Es importante notar como esta cita muestra dos términos: “Toda la Escritura”, y luego dice: “las Sagradas Escrituras”. ¿Parece lo mismo? ¿Por qué no usar el mismo término en ambas partes?

Cuando dice: “Toda la Escritura” usa: πᾶσα γραφὴ (pasa logos)

Cuando dice: “las Sagradas Escrituras” usa: ἱερὰ γράμματα (iera grammata)

En el primer caso, se refiere a cualquier libro, pero en el segundo caso sí se refiere a un cuerpo o conjunto de escrituras, que los judíos tenían por sagradas. Entonces, ¿la afirmación de “inspirada” es para? Para un libro o rollo en especial[18]. Podría alguno objetar que cada libro forma el total, pero para cuando escribe San Pablo circulaba tanto la versión griega, como la hebrea

 

Otro texto usado por ambas partes es:

“Hizo además Jesús muchas otras señales  en presencia de sus discípulos, las cuales no están escritas en este libro. Pero estas se han escrito para que creais que Jesús es el Cristo, y para que creyendo, tengáis vida en su nombre” (Jn 20, 30-31)

Los protestantes dan a entender, que aunque Jesús hizo muchas cosas, solo las que están en la Biblia son necesarias, pues son las que quedaron escritas. Por ejemplo dicen:

Cristo hizo muchas otras cosas, para mostrar que la gloria de Cristo fue aun más extensa en su ministerio. Como la cita dice “estos han sido escritos para que ustedes crean que Jesús es el Mesías, el Hijo de Dios y creyendo tengan vida en su Nombre” entonces entendemos que esto es lo que se necesita para salvación, no buscar las que no se han escrito.

La postura protestante toma la cita y la traduce como: este escrito es lo que se necesita para la salvación, pero resulta que la cita dice, es que estos hechos se escribieron para creer que Jesús es el Mesías. Esa es la razón de ser: creer que Jesús es el Mesías. Ahora bien, que creyendo eso tengamos vida en su nombre, es un efecto de creer, no de leer ese texto. Por ejemplo, veamos estas citas:

-       Así que la fe viene por el oír, y el oír, por la palabra de Dios.(Rom 10: 17)

La fe no vino por el “leer una escritura” por lo que se debe entender la cita del Evangelio en su contexto. La fe vino por “escuchar”, e igual puedo creer por el oír y tener vida en su nombre.

-       (porque la vida fue manifestada, y la vimos, y testificamos, y os anunciamos aquella vida eterna, la cual estaba con el Padre, y se nos manifestó).(1 Jn 1: 2)

San Juan expresa que ellos “ANUNCIAN” aquella vida eterna, es decir a CRISTO. De esta forma, el tener vida en su nombre es creer en Cristo. Ahora bien, se puede creer por leer o se puede creer por oír.

 Los problemas con este texto continúan con otro tipo de argumentos como[19]:

Todo lo que el ser humano necesita para recomponer su relación con Dios Padre, es CREER EN JESUCRISTO (verdadero si hacemos lo que él nos manda), creer que es el Enviado de Dios, el Mesías, el Cristo, Y TODO LO QUE NECESITAMOS SABER PARA CREERLO ESTA ESCRITO EN LA BIBLIA (falso, siguiendo la argumentación sería lo escrito en el Evangelio de Juan). No necesitamos ninguna otra información, venga de donde venga y tenga la fuente que tenga.

Las fallas de los protestantes es crear un cambio de paradigma en la forma en que tenían que creer los primeros cristianos y nosotros. Para el católico es la misma: se recibe la Palabra de Dios venga de donde venga; para el protestante sólo se queda con lo escrito.

 Si analizamos, las otras cosas que hizo Jesús y no están en la Biblia, la enseñaban los Apóstoles oralmente en sus predicaciones. ¿Acaso esto no era importante para las primeras comunidades cristianas? ¿O cuando se escribieron estos libros despreciaron la enseñanza por la lectura? ¿Y si leían estos textos, no eran los Apóstoles quienes la explicaban?

 

Un texto más que usan:

Escudriñad las Escrituras; porque a vosotros os parece que en ellas tenéis la vida eterna; y ellas son las que dan testimonio de mí. (Jn 5: 39)

Como muy bien dice el texto, son los judíos y NO JESUS, quienes creen que en las Escrituras encontrarán la vida eterna. Jesús se adapta a la mentalidad de su pueblo; no busca escandalizarlo sino hacerle ver las cosas. Jesús sabe que los judíos creen encontrar la vida eterna en el Antiguo testamento, y por eso los invita a que vean que aun en esas Escrituras se da testimonio de que Él es el Mesías. Nuevamente, si somos literales como los protestantes, dejaríamos por fuera el Nuevo Testamento.

 

 Otra cita más:

Pero esto, hermanos, lo he transferido por ejemplo en mí y en Apolos por amor de vosotros; para que en nosotros aprendáis a no pensar más de lo que está escrito, para que ninguno de vosotros se envanezca, por causa de uno contra otro. (1 Cor 4: 6)

Supuestamente esta cita nos demostraría que hasta San Pablo pensaba que no se podía  considerar más de lo que estaba escrito, dejan caer de gratis que eso escrito se refiere a las Escrituras.

Si miramos el contexto del pasaje, en los versos anteriores leemos:

Yo en muy poco tengo el ser juzgado por vosotros, o por juicio humano; y ni aun yo mismo me juzgo. Porque de nada tengo mala conciencia, mas no por eso soy justificado; pero el que me juzga es el Señor. Así que, no juzguéis nada antes de tiempo, hasta que venga el Señor, el cual también traerá a luz lo encubierto de las tinieblas, y manifestará las intenciones de los corazones; y entonces cada uno tendrá de Dios la alabanza. (v 3:5)

El contexto se refiere al juicio entre personas, y por eso lo sombreado en amarillo da la clave. No juzgar antes de tiempo está en relación con no “pensar” más de lo escrito. No hay por ningún lado, alusión a las Escrituras como en otras citas, además de que dice: “no pensar” refriéndose obviamente al juicio de la conciencia. Si dejra “no creer” más de lo escrito y en contexto de las Escrituras, hasta de pronto en esta los protestantes tendrían razón, pero no.

  

¿Si la Sola Scriptura no es bíblica, donde se apoya la postura católica?

Comencemos en la época Apostólica. Sabemos que Pablo fue el primero en escribir, y sabemos que en su carta a los Corintios habla de la Última Cena. ¿Cómo aprendió de esto, si él no estuvo ahí? De seguro no lo leyó en ninguna parte, pues hasta ese entonces no existía ningún libro del Nuevo Testamento. Alguna predicación de los apóstoles fue lo que lo llevó a aprender este misterio. Quiere decir que la enseñanza oral era la que primaba en las primeras comunidades cristianas.

 San Juan en su segunda Carta expresa:

Aunque tengo muchas cosas que escribiros, no he querido hacerlo por medio de papel y tinta; pues espero ir a vosotros y hablar cara a cara, para que nuestro gozo sea cumplido. (2 Jn 1: 12)

Si San Juan no los visita y hubiera escrito su carta, seguro que se consideraría revelación inspirada de Dios dicha carta. Sin embargo, fue y predicó “oralmente”. Juan sabe que al ir a predicarles oralmente, el gozo del pueblo será completo. Además, Jesús los mandó fue a predicar no a escribir (Mt 28, 20), de aquí que sólo cinco discípulos se decidieran a escribir: Pedro, Juan, Santiago el menor, Judas y Mateo, mientras que TODOS los doce predicaban sin papel. Un protestante me dijo sobre esta cita:

En 2 Juan 1, 12, no dice Juan que él está entregando una fuente de revelación aparte de los que esta escribiendo la cual se va pasando a los obispos de Roma y tenga contenido doctrinal. Solo que como todavía esta con vida va a visitarlos y a hablarles en persona. Bien simple.

El punto no es que con esta cita estemos mostrando otra fuente de revelación, sino que la única Revelación se podía llevar de 2 formas, y en ésta, San Juan PREFIRIÓ la oral, y también San Juan les dio “La palabra Dios” aunque no fuera escrita.

La razón por la que se empezaron a escribir las Cartas fue por la imposibilidad de los Apóstoles, de llegar a todos los pueblos. Ante esta situación, las cartas se usaban para hacerles algunas recomendaciones y exhortaciones PERO NUNCA REEMPLAZARON la enseñanza oral. Si leemos las Cartas, hay muchas cosas que las comunidades deben saber para que los autores sólo les hagan recomendaciones sobre esto. Ellos no extienden sus cartas a enseñarles cosas nuevas siempre:

Ø  En la carta a los Corintios, Pablo no les enseña como hacer la fracción del pan, mas bien los regaña por la forma de celebrarla.(1 Cor 11)

Ø  En la carta a los Hebreos, no les repite las primeras enseñanzas sobre Cristo; las da por sabidas (Heb 6, 1-3)

 

Si leemos la Carta a los Gálatas dice:

Querría estar ahora presente con vosotros y mudar mi voz; porque estoy perplejo de vosotros.(Gal 4: 20)

San Pablo es consciente de que un pueblo debe estar escuchando la predicación adecuada para cada circunstancia. Por eso se menciona “cambiar de tono”. Con la simple Escritura esto no era posible, y por esa razón Pablo desearía ir a Galacia para hacerles ver las cosas con un tono de voz apropiado. Si por ejemplo, alguien le dejara una nota a otra persona sobre algo; el que llega no sabrá mejor en que tono le dijo que si la otra persona se lo hubiera dicho personalmente; mas cuando se trata de llevar el Evangelio de Cristo.

 Nos puede quedar claro como la misma Escritura no busca ser autosuficiente, sino una herramienta mas de Dios para comunicarse al hombre. No es que esté por debajo de la predicación apostólica pero si está sujeta a esta.

  

¿La Biblia sólo condena la “tradición”?

Con respecto a la Tradición, los protestantes han buscado hacerla ver como cosa de hombres y no como revelación de Dios.

 Cabe decir antes que para ellos, en cualquier cita que aparezca la palabra “tradición” ya se refiere a lo que decimos los católicos, pero esto es falso.

“y no honra a su padre o a su madre, será libre. Así habéis invalidado el mandamiento de Dios por vuestra tradición”. (Mt 15: 6)

 En este pasaje, Jesús condena a los fariseos porque dan mas importancia a una tradición judía que a cumplir el mandato de Dios. Este pasaje no va contra la Sagrada Tradición que enseña la Iglesia, ya que esta Tradición está basada en la enseñanza de Jesús que se transmitió oralmente, no sobre tradiciones judías.

De todos modos analicemos el griego para notar algo interesante: la palabra griega para “tradición” se traduce como paradosis (παράδοσιν).

καὶ ἠκυρώσατε τὸν λόγον τοῦ θεοῦ διὰ τῆν παράδοσιν ὑμῶν

Un protestante que lee la RV, jamás va a encontrar una cita en donde sea admirada la tradición, porque todas las citas fueron cambiadas muy cuidadosamente. A continuación veremos algunas citas en la versión católica y en la versión protestante:

Versión católica:

Por lo tanto, hermanos, manténganse firmes y conserven fielmente las tradiciones que aprendieron de nosotros, sea oralmente o por carta. (2 Tes 2, 15)

Versión protestante RV

Así que, hermanos, estad firmes, y retened la doctrina que os ha sido enseñada, sea por palabra, o por carta nuestra. (2 Tes 2: 15)

Es muy raro es que los protestantes hayan puesto esta palabra y la hayan traducido por “doctrina”, que tiene otra palabra en griego, didaskaleo.

De todos modos, se pudiera usar doctrina o tradición pero ¿Por qué cuando se refiere a los hombres colocan “tradición”, y cuando se refiere a la enseñanza apostólica usan “doctrina”? Esto suena raro, ¿por qué no dejar en ambos casos “tradición” si así va mas acorde al texto griego? Esto es lo que los protestantes desconocen. Citando

Es muy de notar el consejo que da a los tesalonicenses de que "guarden las tradiciones en que han sido adoctrinados, ya de palabra, ya por carta" (v.15). Se refiere evidentemente al mensaje evangélico, e indica dos cauces para conocerlo: la viva voz o catequesis oral y la carta o documento escrito. Ambos cauces son apostólicos y tienen el mismo valor. Claro es que, si hay "tradiciones" apostólicas que hay que admitir (cf. 1 Cor 11:2.23), hay también "tradiciones" humanas engañosas, que es necesario rechazar (cf. Col 2:8). La oración a Jesucristo y al Padre, pidiendo firmeza en la fe para los tesalonicenses (v.16-17), es semejante a la ya dirigida en la primera carta (cf. 1 Tes 3:11-13).[20]

 

 Otro pasaje alterado es:

Versión católica:

Los felicito porque siempre se acuerdan de mí  y guardan las tradiciones tal como yo se las he transmitido. (1 Cor 11, 2)

Versión protestante:

Y os alabo, hermanos, que en todo os acordáis de mi, y retenéis las instrucciones mías, de la manera que os enseñé. (1 Cor 11: 2)

Cambian la palabra tradiciones por “instrucciones” que tiene otro significado en griego “paideia”¸ pero NUNCA paradosis. 

 

Otra cita usada por los protestantes es:

Miren que nadie los haga cautivos por medio de su filosofía y vanas sutilezas, según la tradición de los hombres, conforme a los principios (las normas) elementales del mundo y no según Cristo. (Col 2: 8)

Nuevamente esta cita es usada sólo porque aparece la palabra “tradiciones”. Si entendemos el porqué de la carta a los Colosenses podremos  ver que este pueblo estaba siendo invadido por nuevas ideologías que no correspondían con la enseñanza apostólica, y por tal motivo, Pablo los advierte que no se dejen llevar por esto. Estas corrientes iban contra lo que ORALMENTE enseñaban los apóstoles, no iba contra la Escritura

¿Cómo entender que esto no es lo que la Iglesia llama Tradición? San Pablo mismo nos responderá esta pregunta en su carta a Timoteo:

Y lo que has oído de mí ante muchos testigos, esto encarga a hombres fieles que sean idóneos para enseñar también a otros. (2 Tim 2: 2)

Si leemos bien, aquí se mencionan cuatro generaciones consecutivas: 1(Pablo), 2(Timoteo), 3(Hombres escogidos por Timoteo) y 4(Estos hombres enseñen a otros). Esto es lo que la Iglesia católica llama Sagrada Tradición: la enseñanza de los apóstoles que se transmite de generación en generación bajo el sello del Espíritu Santo (no de forma inspirada sino de forma ASISTIDA); esta enseñanza no está literal en la Biblia, pero si se soporta en ella y nunca la contradice.

Con todo lo anterior, vemos que la Escritura sí respalda las tradiciones, sabiendo bien que sean las que enseñaban los Apóstoles. A este punto, ya hemos visto frases como: oralmente se predicaba de acuerdo a lo escrito, peor resulta que la Escritura procede de la Tradición como expusimos antes.

 

La Tradición se mantuvo gracias al Espíritu Santo, así como por él se dieron las Escrituras. Si alguien sabe preservar la revelación de Dios, ese es el Espíritu Santo:

Pero cuando el Espíritu de verdad venga, Él os guiará a toda verdad; porque no hablará de sí mismo, sino que hablará todo lo que oiga, y os hará saber las cosas que han de venir. (Jn 16: 13)

Esta presencia trascendería la muerte de los apóstoles, por eso ellos transmitieron su conocimiento a una nueva generación bajo la acción del Espíritu.

El libro de los Hechos nos muestra como fueron escogidos los siete diáconos ¿Qué se lograba con esto? Se lograba que la enseñanza no se perdiera sino que fuera testificada por el Espíritu, igual que le sucedió a Timoteo en (1 Tim 4: 14). Si leemos los Hechos, veremos que estos diáconos poseían la sabiduría para conocer los misterios del Antiguo testamento. Por ejemplo, Esteban (Hch 7), Felipe (Hch 8, 26-39) siendo simples diáconos tenían la sabiduría que los apóstoles. Esto no se puede explicar por otra razón que la acción del Espíritu Santo por mantener la unidad de la Iglesia en una sola fe. Ellos no leyeron las Escrituras como única forma de hallar vida eterna. Fue la Tradición de la Iglesia la que los llevó a profesar su fe, fe que siempre estuvo acorde con las Escrituras de hasta entonces.

 

¿Se contradicen las Escrituras con la Tradición?

Finalmente, el mayor problema que presenta este tema, más allá de lo expuesto en este estudio, es la supuesta contradicción que hay entre las Escrituras y la Tradición, pues según los protestantes, doctrinas como: Purgatorio, Papado, Inmaculada Concepción no están en las Escrituras y por tanto no deben aceptarse. El gran error católico es parcializar la respuesta a: La Tradición también es Palabra de Dios, con lo cual no resuelve el conflicto protestante sino que lo agiganta, llevándolos a considerar esta Tradición como cosa de hombres. Es importante entonces, podre mostrar los fundamentos bíblicos, que sí los hay, sobre estas doctrinas, lo cual no es el alcance de este tema.

La revelación y la fe de la Iglesia están mediadas entre sí a través de tres niveles de referencia: La Escritura, la Tradición y la proclamación de la doctrina (magisterio). Estas son, por consiguiente, las tres fuentes esenciales de toda teología[21]

Tratar de entender la Escritura sin la Tradición llevó a que se gestaran muchas herejías como las de Arrio. Él pensaba que Jesús si era hijo de Dios pero que hacia referencia solo al lenguaje; pero interpretando a su modo el pasaje de (Col 1, 15) llegó a decir que Cristo era una creación de Dios, lo que iba en contra de lo que la Iglesia Católica enseñaba sobre la Divinidad de Cristo. Esta es una muestra de que sólo los delegados por Cristo pueden interpretar correctamente la Palabra de Dios, pues ellos fueron los depositarios de la fe. Pablo le dice a Timoteo al respecto:

Que guardes este mandamiento sin mácula ni reprensión, hasta la aparición de nuestro Señor Jesucristo (1 Tim 6: 14)

Ese mandamiento que manda San Pablo guardar a Timoteo es la tradición proclamada por los Apóstoles en todo el mundo es la transmisión íntegra y verdadera de la revelación originaria. Está garantizada mediante la sucesión apostólica de la Iglesia[22]


 

Nivel de evidencia de una doctrina

Cuando un protestante lee sobre la Inmaculada Concepción en la doctrina católica, espera encontrar tal cual todo de esta forma en la Escritura. Sin embargo, se debe tener claro que no todas las doctrinas están en el mismo nivel de explicitud.

Hay una pregunta que les hago para analizar este fenómeno: ¿Crees en el purgatorio? No, claro que no, eso no está en la Biblia. Ante esta respuesta les vuelvo a preguntar: ¿Qué no está? ¿La palabra purgatorio o lo que significa?

Es por eso que se debe entender que hay doctrinas que tiene bases y por tanto, la doctrina está de un modo implícito en la Biblia; o hay otras más explícitas. Y en este punto, un evangélico debe saber que ante esto debe lidiar cuando encuentra un protestante unitario (No creen en la Trinidad) o ante un Adventista (Guardan el sábado).

Esta complejidad para entender el nivel de evidencia de una doctrina, se puede visualizar con un ejemplo de la Sagrada Escritura: la aparición a los discípulos de Emaus.

Los discípulos de Emaús sólo lo reconocen al partir el pan, ¿quiere decir que desde ese momento fue Cristo se hizo el Resucitado? No. Claramente ellos mencionan:

Y decían el uno al otro: ¿No ardía nuestro corazón en nosotros, mientras nos hablaba en el camino, y cuando nos abría las Escrituras? (Lc 24: 32)

Es decir, Cristo SIEMPRE fue el Mesías resucitado, pero ellos sólo lo comprendieron totalmente al partir el pan, aun cuando sentían arder sus corazones. Con este ejemplo, podemos entender como, la Iglesia profundiza en el misterio de Cristo y su revelación, y sin añadir nada nuevo en ella, redescubre y aflora la total verdad revelada por Él.

Es por esto, que no se puede crear un abismo a priori entre Escrituras y Tradición, pues cuando la Iglesia define un dogma, no es porque lo empiece a creer sino porque: o ha sido puesta en duda por alguien, o se necesita reafirmar, y para ello se profundiza más en el mensaje contenido en la Revelación.

 

 



[1] DEI VERBUM, 2. Concilio Vaticano II

[2] NUEVO DICCIONARIO DE LA BIBLIA, Editorial Unilit. Pág. 883

[3] Dei Verbum I, 6.

[5] MULLER, Gerhard. Dogmática. Biblioteca Herder. Pág. 49

[6] Exhortación Apostólica Postsinodal Verbum Domini, 7. Benedicto XVI: 2010.

[7] Debe ser, en efecto,firmemente creída la afirmación de que en el misterio de Jesucristo, el Hijo de Dios encarnado, el cual es « el camino, la verdad y la vida » (cf. Jn 14,6), se da la revelación de la plenitud de la verdad divina: « Nadie conoce bien al Hijo sino el Padre, ni al Padre le conoce bien nadie sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar » (Mt 11,27). « A Dios nadie lo ha visto jamás: el Hijo único, que está en el seno del Padre, él lo ha revelado » (Jn 1,18); « porque en él reside toda la Plenitud de la Divinidad corporalmente » (Col 2,9-10). (Dominus Iesus)

[8] Ib.

[10] D.A, Carson. Una introducción al Nuevo Testamento. Pág 648. Editorial CLIE.

[11] Debe tenerse presente que el primer Evangelio se escribió casi 20 años después de la muerte de Jesús.

[12] Así, pues, la Sagrada Tradición y la Sagrada Escritura están íntimamente unidas y compenetradas. Porque surgiendo ambas de la misma divina fuente, se funden en cierto modo y tienden a un mismo fin. Ya que la Sagrada Escritura es la palabra de Dios en cuanto se consigna por escrito bajo la inspiración del Espíritu Santo, y la Sagrada Tradición transmite íntegramente a los sucesores de los Apóstoles la palabra de Dios, a ellos confiada por Cristo Señor y por el Espíritu Santo para que, con la luz del Espíritu de la verdad la guarden fielmente, la expongan y la difundan con su predicación (Dei Verbum)

[19] Las negrillas rojas son del autor

[21] MULLER, Gerghard. Dogmática. Biblioteca Herde. Pág. 53

[22] Ib. Pág 67.

Comments