Capitulo V

1. La asamblea de Siquem (1 Re 12)

  • Según la narración de 1 Re, a la muerte de Salomón, su hijo Roboam convoca a “todo Israel” en Siquem para ser proclamado rey. La asamblea del pueblo le pide al nuevo rey que aligere las cargas impositivas con las que su padre Salomón les había grabado. El joven rey, en lugar de escuchar a los ancianos consejeros de su padre, partidarios de la moderación, se deja influir por los jóvenes, que le recomiendan que endurezca su postura. El pueblo replicó al rey lanzado el grito independentista que ya había resonado con la rebelión de Absalón (cfr. 2 Sm 20,1):

                ¿Qué parte tenemos nosotros con David?

                ¡No tenemos herencia en el hijo de Jesé!

                ¡A tus tiendas, Israel!

                ¡Mira ahora por tu casa, David! (1 Re 12,16)!

  • De esta forma el territorio del norte se separa de Judá y constituye el reino de Israel. Los secesionistas echan mano de Jeroboam, antiguo jefe de cuadrilla de la casa de José, que había huido de Salomón y refugiándose en Egipto, y lo proclaman rey. Roboam queda como rey de Judá sobre Judá y Benjamín.

  • Jeroboam realiza una serie de reformas religiosas destinadas a asegurar la unidad religiosa de su pueblo, imprescindible para lograr la unidad política: prohíbe ir a Jerusalén, construye un becerro de oro como nuevo símbolo de la peana de  invisible,  designa Dan y Betel como los dos santuarios principales del país, además de los demás santuarios de los “altos”, nombra sacerdotes no levitas, y establece una fiesta distinta de la fiesta de Jerusalén. Nuevo culto, nuevo santuario, nuevo sacerdocio, nueva fiesta. Este será el “pecado de Jeroboam”, que el redactor deuteronomista de los libros de los Reyes reprochará a todos los reyes de Israel, el “pecado original” de este reino.

2. Dos reinos en contraste

  • Desde el punto de vista GEOGRÁFICO:

    • El reino del Norte es mucho más extenso que el Sur: comprende Samaría, Galilea, parte de las regiones de Transjordania. Son zonas más fértiles y ricas que los montes de Judá. Además, cuenta con la Via Maris, lo que le garantiza tanto el acceso al mar como una excelente comunicación con Egipto y Siria. Esta posición ventajosa se transformará pronto en un inconveniente, ya que lo exponía a continuas amenazas, hasta llegar a la invasión asiria.

    • El reino del Sur es más reducido, montañoso, económicamente pobre y aislado, y no cuenta con ninguna vía de comunicación cercana.

  • Desde el punto de vista HUMANO:

    • El reino del Norte cuenta con una población heterogénea. Al mismo tiempo, se dejará sentir el influjo de los pueblos circundantes: fenicios, arameos y asirios.

    • El reino del Sur contará con una población más homogénea,y la influencia externa será casi nula.

  • Desde el punto de vista POLITICO:

    • El reino del Norte. vivirá en una casi continua inestabilidad, con un sucederse dinastías, golpes de estado  y reinados que acaban en asesinato.

    • El reino del Sur, donde arraigó la tradición sobre David y la promesa de Natán, se mantuvo estable la dinastía davídica.  

  

3. Los primeros años del reino de Israel

  • Es un período caótico, caracterizado por la inestabilidad y por las guerras fronterizas entre Israel y Judá. Durante los primeros años de Jeroboam Israel sufre las incursiones del faraón Sheshonq.  

  • Israel no cuenta con una capital permanente; en un principio Jeroboam se instala en  Siquem, más tarde se traslada a Penuel (en Trasjordania), y después a Tirsá. Desde 931 hasta 885 se suceden Jeroboam, Nadab, Basá y Elá.

 

4. La dinastía de Omrí

Omrí

  • Elá muere asesinado en 885. Le sucede el militar Omrí. A pesar de la poca relevancia que le presta el relato bíblico, 50 años después de su muerte la “casa de Omrí” será recordada en los anales del rey de Asiria. 

  • De su reinado destacamos:

            1.  Funda la nueva y definitiva capital: Samaría.

            2. Para equilibrar la alianza establecida por el rey de Judá con los arameos de Damasco, se alía con los fenicios de Tiro; fruto de esta alianza será el matrimonio entre su hijo Ajab con Jezabel, hija del rey de Tiro.

            3. Amplia su territorio a costa de los filisteos (Gibaton) y de los moabitas. Sus conquistas en territorio moabita han sido corroboradas por el hallazgo de la estela de Mesa.

                        La estela de Mesa. En 1868 se descubrió casualmente en Jordania una estela de basalto negro que, anque semidestruida por los beduinos que la habían encontrado (los cuales pensaban que contenía en su interior un tesoro), fue reconstruida y descifrada. La inscripción consta de 34 líneas escritas en dialecto moabita, y se remonta a los años 842-840 a.C., y se atribuye a Mesa, rey de Moab, que aparece en 2 Re 3,4.

Ajab

  •  Debe combatir el creciente poder asirio.

  •   Su matrimonio con Jezabel, princesa fenicia, ocasiona una introducción del culto a Baal en Samaría. 2 Re 18,19 habla de “cuatrocientos cincuenta profetas de Baal que comen a la mesa de Jezabel”. Se organiza una persecución contra los profetas de Yahveh, relatada en el ciclo de Elías (1 Re 17- 2 Re 2). Elías cita a todo Israel en el Carmelo, según relata el famoso pasaje de 1 Re 18, y lo obliga a tomar una decisión: o Yahveh o Baal.

  • Realiza grandes obras hidráulicas, como los sistemas de conducción de aguas de Meguido y Hatzor. En Samaría se han desenterrado los restos de su palacio, y unas preciosas incrustaciones en marfil, lo que da una idea del nivel de vida de ciertas clases dirigentes.  

La rebelión de Jehú

  •   Un sangriento golpe de estado pone fin a la dinastía de Omrí. Con el apoyo de círculos proféticos -Eliseo?-, un alto oficial del ejército, Jehú, da un golpe de estado y extermina a toda la familia de Ajab, empezando por Jezabel, y llegando incluso a su sobrino, el  restaura por la fuerza el culto de Yahveh, y ordena asesinar a todos los profetas de Baal. Esta sublevación forma parte de un movimiento más amplio de desestabilización que sacude a la región entera, pues al mismo tiempo un tal Hazael se hace con el poder en Damasco.

  • Pero el reinado de Jehú es el comienzo de un nuevo declive a manos de los asirios. El obelisco negro de Salamanasar III de Asiria recuerda el tributo pagado por “Jehú, hijo de Omrí” al rey asirio (Jehú no es hijo de Omrí, pero este texto es un testimonio más de la fama de su dinastía en el ámbito internacional).

 

5. El reinado de Jeroboam II (783-743)

  • Adad Nirari III sube al trono de Asiria y en 806 ataca Damasco, lo cual es aprovechado por Israel para extender sus fronteras (cfr. 2 Re 13,25; 2 Re 14,25.28). 

  • El reinado de Jeroboam II es una época de expansión territorial y prosperidad. Se construyen edificios lujosos y espléndidos, se aumentan los recursos agrícolas, y progresa la industria textil y del tinte.

  • A pesar del poco espacio que le concede 2 Re, el reinado de Jeroboam II es importante porque en él se ubican los profetas Amós y Oseas. 

  • La situación política, social y religiosa de este tiempo, denunciada por los profetas, es la siguiente:

  1. Descomposición social. A pesar de la apariencia de riqueza, la suerte de los ciudadanos de a pie es dura. Se vive un contraste brutal entre ricos y pobres. El pequeño agricultor se hallaba a menudo a merced de los prestamistas y de graves calamidades, que lo exponen a la hipoteca, al embargo y a tener que vivir como esclavo.

  2. Corrupción social: los ricos aprovechan las fianzas para aumentar sus riquezas y dominios. falsean pesos y medidas, recurren a trampas legales y sobornan a los jueces.

  3. Corrupción religiosa. Los grandes santuarios están llenos de actividad. Pero la religión no se conserva en su pureza. Muchos santuarios eran abiertamente paganos y fomentan cultos de fertilidad y la prostitución sagrada. Otros santuarios yavistas cumplen una misión negativa: pretenden calmar a la divinidad con ritos y sacrificios que garantizan la tranquilidad de conciencia y el bienestar del país.

  4. Concepto erróneo de la religión israelita. Los beneficios de Dios en el pasado (éxodo, elección, alianza del Sinaí), no fomentan la generosidad, sino la seguridad y el complejo de superioridad. La alianza es letra muerta. El pueblo espera el "día de Yahveh", una intervención maravillosa de Dios en favor de Israel para colmarlo de beneficios y situarlo a la cabeza de las naciones.

  • Tras la muerte de Jeroboam II, el reino se hunde muy pronto en la anarquía: dos reyes son asesinados uno tras otro: Zacarías y Salún. El declive de Israel se debe también a la subida al trono de Asiria de Tiglat Pileser III en 745.

6. La guerra siro-efraimita

  • Pécaj, rey de Israel (735-732) organiza una gran coalición antiasiria junto con Rasín, rey de Siria. En la coalición participan también Gaza, Asquelón y Tiro. Presionan a Yotán de Judá para entrar en la coalición, pero éste se niega. A su muerte, Pécaj y Rasín planean asaltar Jerusalén, derrocar a su rey, Acaz, y colocar en su lugar otro rey favorable a la coalición en contra de Asiria. Sus maquinaciones están recogidas en Is 7,6: "Subamos contra Judá, sitiémosla, abramos brecha en ella y nombremos en ella rey al hijo de Tabeel". Es la mal llamada “guerra siro-efraimita”, porque no se trata de una guerra entre Siria y Efraim (=Israel), sino de la alianza entre Siria y Efraim (=Israel) contra Judá.

  • La guerra constituye el fondo histórico de los capítulos 7-8 de Isaías, en los que se encuentra el famoso oráculo del nacimiento del Emmanuel. En este pasaje Isaías anima a la confianza en Dios, y asegura la permanencia de Jerusalén: Acaz, presa del pánico, cogido entre la amenaza de Israel y Siria, y la presión de Asiria, decide someterse a ésta última, en contra del parecer de Isaías, y firma con Tiglat Pileser el sometimiento un tributo.

  •   Como resultado, Judá se libra de caer, pero Tiglat Pileser se decide a atacar a Gaza, y más tarde a Damasco y Samaría, donde hay un golpe de estado, y el nuevo rey Oseas firma la paz, a cambio de vasallaje.

7. La caída de Samaría

  • El rey Oseas, por motivos desconocidos, se rebela contra Salmanasar V, rey de Asiria, buscando una imposible alianza con Egipto. Asiria responde con más dureza y bajo Sargón II Samaría es tomada en 722, tras dos años de asedio. 

  • Gran parte de la población es deportada a Asiria, en una operación que hoy llamaríamos de “limpieza étnica”. Hatzor es destruido totalmente, y desaparece como ciudad. Se establecen tres distritos: Dor, Meguido y Galaad.

  • El norte se convierte en provincia asiria, con nuevos habitantes, no israelitas, y nuevas costumbres y usos religiosos, sentando las bases de la futura separación entre judíos y samaritanos. Pero otra parte de la población huye a Judá, adonde traen muchas tradiciones religiosas del norte que serán asimiladas por el sur. Una parte de estos exiliados se instala en Jerusalén, que en esa época crece hacia el oeste, mientras se prepara a resistir el ataque asirio. Será la época de Ezequías de Judá.

 

 

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