Caridad Cristiana contra Caridad del Mundo


Los tristes acontecimientos actuales de los terremotos me han hecho pensar en este tema y he pensado compartirlo con vosotros en mi espacio.

Es muy normal que veamos, cada vez que ocurre una catástrofe, a un montón de grupos y de personas que compiten (de manera voluntaria o no) por hacer la mayor obra de caridad, se produce así una competición involuntaria, incluso algunos famosos hablan de adoptar niños de lugares devastados.

Otra ocasión que se comenta mucho es la de las personas que dejan propinas, muchos medios critican a algunos famosos por dejar más o menos, los más apreciados son los jeques que “dejan propinas de varios ceros”.

 

 ¿Cuál debe ser la actitud Cristiana en estas ocasiones?.

La actitud del cristiano debe ser de humildad, no estamos en el mundo para demostrar lo perfectos y maravillosos que somos (porque no lo somos), debemos ayudar a los demás porque son nuestro projimo y nuestros hermanos, sin hacer grandes gestos para que nos vean, nuestra mejor recompensa es ayudar a los demás y extender el bien.

Cuando llegue nuestra hora no creais que serán los que más dinero han dado a los demás los que entrarán primero en el cielo y cogerán los principales puestos, mirad que ni San José ni la Virgen aparecen muchas veces en el Nuevo Testamento (en la vida pública apenas aparecen, sobretodo San José aunque puede ser que hubiese muerto) y son grandes ejemplos entre los cristianos.

Cristo habla varias veces de la actitud personal, por ejemplo nos dice claramente que no tratemos de ponernos por encima de los demás (Lucas 18, 9-14) a los Fariseos (estrictos cumplidores de la ley) les critica precisamente que se les gusten ver, pero que no actuen de corazón (Mateo 23,1-17).

Cristo, en el capitulo 6 de San Mateo nos recomienda que no se nos vea como actuamos, ni en nuestros actos ni en nuestra vestimenta “que no vea nuestra mano izquierda lo que hace nuestra mano derecha” (Mateo 6,3).

Por último recordaros que nuestro prójimo no es siempre el que ha sufrido una catástrofe, nuestro prójimo son todas las personas que nos rodean, sin distinción de raza o grupo social (Lucas 10, 25-37), por eso la actitud del cristiano debe se siempre estar dispuesto a ayudar a la gente que sufre y mirar a nuestro alrededor porque (a veces) son nuestros amigos y familiares y no otras personas más lejanas.

Por último recordaros que hay una Carta Encíclica sobre la Caridad y ponerla a vuestra disposición:

http://www.vatican.va/holy_father/benedict_xvi/encyclicals/documents/hf_ben-xvi_enc_20090629_caritas-in-veritate_sp.html

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