Cristo ya no vende


Para la publicidad Cristo ya no es interesante, Cristo ya no vende  y no hace, aparentemente, cosas interesantes merecedoras de una portada  ni siquiera de una noticia pequeña de un  periódico de este país. Puede que Jesús esté entre miles de jóvenes que se juntaron para alabarlo llenos de esperanza,  motivados por su amor a ser mejores seres humanos pero solo fue importante para ellos,  porque nadie más lo vio entre ellos. Jesús pasó desapercibido para las noticias. Nadie más se enteró que hay jóvenes que quieren hacer el bien, la diferencia, que estudian, que trabajan para hacer un Puerto Rico mejor,  no fue importante para nadie más  porque no había una bala atravesada entre ellos, ni había sangre derramada.

Cristo derramó su sangre y no hubo periodistas que lo cubrieran en ese momento, pero aquel derramamiento de sangre tuvo sus frutos en estos jóvenes que decidieron que por su sangre derramada hacer el bien y no  culpar a otros de su muerte. No hubo ojo por ojo si no: Amar a sus enemigos.

Quizás la prensa tenga responsabilidad por omisión en esta cruenta violencia que estamos viviendo, pues resaltan lo que  es vendible ante los ojos de un público morboso pero se olvidan que  también hay  muchos jóvenes  que hacen  noticias positivas dia a dia, minuto a minuto, pero son ignorados. Cristo no está de moda para aquellos que les resulta embobar a una audiencia que como vampira se nutre de la desgracia.

En la Jornada Nacional de la Juventud en Arecibo habían jóvenes, miles de jóvenes que aunque no salieron en la TV en “prime time” no dejaron de tener a Jesús en su corazón, ni cambiaron sus valores y virtudes para seguir haciendo el bien. Jóvenes que se “pompearon” que se motivaron, que fueron a recargar baterías, que fueron a llenar el tanque de su cuerpo con  la gasolina de la Eucaristía para seguir demostrando que se puede ser diferente ante tanta adversidad.

En la Jornada quedó demostrado que  aunque sabemos que hay UN  joven  que dispara también sabemos: QUE HAY MILES QUE ORAN.

 

María Cristina Muñoz

Yabucoa, Puerto Rico

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