Definición de un Dogma: ¿Invento de la doctrina o formulación de la verdad ya revelada?



 

Uno de los mayores ataques que encontramos por parte de los no católicos para mostrar nuestra doctrina como falsa, es el hecho de querer mostrar las fechas de promulgación de los dogmas como la fecha en que se inventaron las doctrinas.

Esto lo viví hace poco en un foro de debate con un protestante, con quien debatía sobre la Biblia y cómo fue definido el canon. En un momento en que lo hice reconocer que el Nuevo Testamento fue definido por la Iglesia Católica, entonces escribe que posteriormente:

“el paganismo se infiltro en el catolicismo desde los siglos V y VI cuando inicio la edad media y se infiltraron toda clase de enseñanzas paganas como la adoración a santos, el colocarles velitas, el purgatorio, el rezo a los muertos, las indulgencias, la veneración de la virgen etc”

 

Esto es muy común en Internet, en donde en otro sitio anticatólico encontré sobre la Asunción de la Virgen:

Como de todos es sabido, uno de los innumerables títulos que la iglesia católica le concede a María, es el de Reina del Cielo.

¿Cómo se le concede este título?. María, según reza uno de los principales Dogmas de Fe del catolicismo, fue ascendida a los cielos y una vez allí, por la importancia de su misión, es decir, la de ser la escogida para engendrar al Salvador, se le otorgó el título de "Reina del Cielo".

Todo lo anterior no tiene una base bíblica y es de reciente instauración (desde 1950). Por lo tanto, es la propia tradición popular, sin tener en cuenta la Palabra de Dios, la que otorga ese premio y una vez en el cielo, la posibilidad de co-reinar con nuestro Señor Jesucristo.

Para este sitio, la fecha de promulgación del Dogma de la Asunción indica que en esa fecha se inventó la doctrina.

 

En otro sitio dice sobre el Dogma de la Maternidad Divina:

En el año 431 en el concilio de Efeso comenzó la exaltación de María y el término "madre de Dios" fue aplicado a ella por primera vez.

Nuevamente lanzan una gran mentira haciendo creer que en ese Concilio es cuando se reconoce a María como madre de Dios, cuando ya Ignacio de Antioquia escribía 280 años antes:

Nuestro Dios Jesucristo fue llevado por María en su seno... (S, Ignacio de Antioquia, Carta a los Efesios 18,2).

 

Pero volviendo al punto central, nos encontramos con la farsa de querer tomar las fechas de promulgación de los dogmas como fechas de invento de las doctrinas. Vamos a colocar una definición de “dogma” tomada del Padre Jorge Loring[1]:

 Dogma es una verdad que se apoya en la autoridad de Dios, por eso tenemos obligación de creerla»

A veces la Iglesia define algunas verdades dogmas de fe. No es que esas cosas empiecen entonces a ser verdad. Son verdades que siempre han existido; pero que su creencia ha empezado a ser obligatoria al definirse.

La definición de una doctrina no es su invención, sino la declaración autoritativa de que ha sido revelada por Dios, es decir, que forma parte del conjunto de verdades que constituyen la Revelación cristiana. 

Algunas veces la aparición de nuevos errores obliga a la Iglesia a definir y declarar más lo que siempre ha sido verdad, pero que las circunstancias del momento reclaman aclaración. 

 

Esta definición es muy clara y nos deja varios puntos para aprender:

1. Es una verdad revelada por Dios

Toda la Revelación Pública terminó y no hay que esperar una nueva revelación, esto lo deja claro la Constitución Dei Verbum[2]:

La economía cristiana, por tanto, como alianza nueva y definitiva, nunca cesará, y no hay que esperar ya ninguna revelación pública antes de la gloriosa manifestación de nuestro Señor Jesucristo (cf. 1 Tim., 6,14; Tit., 2,13).

Así que cuando la Iglesia define un dogma no está fuera de la Revelación Pública, sino que se basa en ella misma para dar luz sobre un asunto de fe requerido por la Iglesia en un momento determinado. Y este proceso es guiado por el Espíritu Santo:

Cuando venga el Espíritu de la Verdad, él los introducirá en toda la verdad, porque no hablará por sí mismo, sino que dirá lo que ha oído y les anunciará lo que irá sucediendo. Él me glorificará, porque recibirá de lo mío y se lo anunciará a ustedes.
Todo lo que es del Padre es mío. Por eso les digo: "Recibirá de lo mío
y se lo anunciará a ustedes" (Jn 16, 13-15).

 Claramente podemos darnos cuenta que todo ya fue revelado pero no todo fue al mismo tiempo explicitado. Eso es distinto a atacar a la Iglesia Católica de que “inventa doctrinas”. Al respecto les comparto un extracto de una entrevista dada por Juan Velez, autor de un libro sobre la vida de Jhon Henry Newman, referente a su ensayo “Desarrollo de la doctrina cristiana”[3]

 Desarrollo de la Doctrina Cristiana. ¿En qué consiste este desarrollo de la doctrina?

Durante 20 años más o menos, como estudiante y docente en Oxford, Newman estudió los cambios en las doctrinas y prácticas de los cristianos a lo largo de los siglos. Durante muchos años aceptó la noción protestante de que las doctrinas y prácticas católicas eran una corrupción del cristianismo primitivo. Sin embargo su estudio del cristianismo y las actitudes de la Iglesia Anglicana le llevaron a revisar esta posición. Empezó a comprender que a lo largo del tiempo el cristianismo fuera incorporando algunas doctrinas y las prácticas religiosas correspondientes. Vio que estos cambios tenían una explicación satisfactoria.

Por ejemplo, vio que la creencia en el Purgatorio era un”desarrollo”de la comprensión cristiana del perdón de Dios alcanzado a través del sacramento de la penitencia. Constituye un remedio para la pena que no se ha completado en la tierra. El Purgatorio limpia el alma de cualquier adhesión al pecado presente todavía en el alma que muere en estado de gracia. Aunque el Purgatorio no es mencionado expresamente en la Biblia, la doctrina acerca de esta purificación resulta admisible a causa de la naturaleza del desarrollo genuino de la enseñanza de la Iglesia.

 

Según Newman ¿Cambia la enseñanza de la Iglesia?

Sí y no. Para ser más preciso, la enseñanza de la Iglesia experimenta un desarrollo. Esto no es lo mismo que decir que la enseñanza “evoluciona”. La evolución implica el cambio de una cosa a otra distinta —la enseñanza de la Iglesia no evoluciona a otra cosa distinta. Atribuir esto a Newman es un error. Newman explicó que el desarrollo puede ser correcto o incorrecto. Un mal desarrollo de la doctrina es denominado una corrupción de la enseñanza del cristianismo. Un ejemplo de buen desarrollo es el ejercicio de la autoridad adquirida por el sucesor de San Pedro. Lo contrario sería de hecho una corrupción, es decir, una omisión en el oficio de Pedro establecido por Cristo mismo.

Newman creía que la religión es un conjunto establecido de verdades doctrinales y de prácticas que no cambian sustancialmente; las formas y los elementos externos pueden cambiar o desarrollarse, pero solo de acuerdo con la realidad original. También es posible conseguir una mejor articulación y una compresión más profunda de estas verdades.

 

2. Es aceptada y creída por la Iglesia desde siempre

Algo importante de los dogmas es que la enseñanza ya es creída y aceptada, no se está inventando. Por ejemplo, aun cuando en el Concilio de Nicea (325) se define la Divinidad de Cristo:

Versión sobre el texto griego[4]

125 Dz54 Creemos en un solo Dios Padre omnipotente, creador de todas las cosas, de las visibles y de las invisibles; y en un solo Señor Jesucristo Hijo de Dios, nacido unigénito del Padre, es decir, de la sustancia del Padre, Dios de Dios, luz de luz, Dios verdadero de Dios verdadero, engendrado, no hecho, consustancial al Padre, por quien todas las cosas fueron hechas, las que hay en el cielo y las que hay en la tierra, que por nosotros los hombres y por nuestra salvación descendió y se encarnó, se hizo hombre, padeció, y resucitó al tercer día, subió a los cielos, y ha de venir a juzgar a los vivos y a los muertos. Y en el Espíritu Santo.

Mas a los que afirman: Hubo un tiempo en que no fué y que antes de ser engendrado no fué, y que fué hecho de la nada, o los que dicen que es de otra hipóstasis o de otra sustancia o que el Hijo de Dios es cambiable o mudable, los anatematiza la Iglesia Católica.

Esta era creída desde siempre en la Iglesia. Miremos dos casos:

 Clemente de Alejandría:

 en su comentario sobre a la primera epístola de Juan escribe:

El Hijo de Dios, siendo, por igualdad de sustancia, uno con el Padre, es eterno e increado

Más adelante en la misma obra sigue profundizando en su teología del logos afirmando que la divina palabra es “evidentemente verdadero Dios”, y es agregando que estaba “al mismo nivel” en el Padre, lo cual probaría que tampoco tenía inclinaciones subordinacionistas.

 

San Ignacio, Carta a los Efesios XVIII,2:

La verdad es que nuestro Dios Jesús, el Ungido, fue llevado por María en su seno conforme a la dispensación de Dios; del linaje, cierto, de David; por obra, empero, del Espíritu Santo. El cual nació y fue bautizado, a fin de purificar el agua con su pasión.

 

De este modo, otros dogmas definidos por la Iglesia en siglos posteriores, no indican invención de doctrinas, sino ratificaciones de manera oficial de la verdad ya creída y aceptada por la Iglesia.

 

 3. Se promulga al ser cuestionada

Otro punto importante en los dogmas, tiene que ver con el hecho de que su promulgación también está relacionada con el cuestionamiento de la verdad revelada. Las verdades reveladas mientras sean aceptadas por toda la cristiandad no requieren ser promulgadas, pero cuando surge un cuestionamiento o una amenaza que atente contra la fe, la Iglesia como custodia de la Revelación de Cristo promulga los dogmas. Por ejemplo, en el siglo VII surgió una herejía llamada Monotelismo[5]:

Herejía del siglo VII que sostenía que Cristo posee dos naturalezas pero una sola voluntad. La herejía es un intento de reconciliar las ideas de la herejía monofisita con la ortodoxia cristiana. El emperador Heracleo (610-641), en un encuentro con los monofisitas, formuló que Cristo tendía dos naturalezas pero una sola voluntad. Esta idea recibió apoyo del patriarca de Constantinopla, Sergio. Este punto de vista fue condenado posteriormente por la Iglesia de Occidente, lo cual generó un resquebrajamiento con la Iglesia de Oriente. San Máximo el Confesor escribió una refutación teológica del monotelismo, en la cual sostuvo que la voluntad era una función de la naturaleza y no de la persona. El Monotelismo fue condenado definitivamente por el Tercer Concilio de Constantinopla (680), en el cual se afirmó ««dos voluntades naturales o quereres y dos operaciones naturales, sin división, sin conmutación, sin separación, sin confusión»» (Dz 291).

 Como vemos, la herejía monotelista fue condenada en el año 680 con la promulgación de las dos voluntades en Cristo. ¿Quiere decir que en esa fecha se inventó la doctrina que en Cristo hay dos voluntades? No, se defendió de quienes la cuestionaban.

 

Así hermanos, la próxima vez que alguien te diga que la Iglesia Católica inventó sus doctrinas en x fecha, ya sabemos qué se le puede responder.

 Anwar Tapias

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