Preparación 33 días Totus Tuus dia 31

Cristo nos ama hasta el extremo

La Biblia: Era la hora tercia cuando le crucificaron. Y estaba puesta la inscripción de la causa de su condena: "El Rey de los Judíos". Con él crucificaron a dos salteadores, uno a su derecha y otro a su izquierda. Y los que pasaban por allí le insultaban, meneando la cabeza y diciendo: "¡Eh, tú!, que destruyes el Santuario y lo levantas en tres días, ¡sálvate a ti mismo bajando de la cruz!" Igualmente los sumos sacerdotes se burlaban entre ellos junto con los escribas diciendo: "A otros salvó y a sí mismo no puede salvarse. ¡El Cristo, el Rey de Israel!, que baje ahora de la cruz, para que lo veamos y creamos." También le injuriaban los que con Él estaban crucificados. Llegada la hora sexta, hubo oscuridad sobre toda la tierra hasta la hora nona. A la hora nona gritó Jesús con fuerte voz: "Eloí, Eloí, ¿lema sabactani?" -que quiere decir- "¡Dios mío, Dios mío! ¿Por qué me has abandonado?" Al oír esto algunos de los presentes decían: "Mira, llama a Elías". Entonces uno fue corriendo a empapar una esponja en vinagre y, sujetándola a una caña, le ofrecía de beber, diciendo "Dejen, vamos a ver si viene Elías a descolgarle". Pero Jesús lanzando un fuerte grito, expiró. (Marcos 15, 25-37)

San Luis María: Contemplen, en tercer lugar, las llagas y dolores de Jesús crucificado, que les pide personalmente "Todos ustedes los que pasan por el camino, lleno de espinas y cruces por el que yo he transitado, miren y fíjense" (Lm 1, 12): miren con los ojos corporales, fíjense con los ojos de la contemplación si su pobreza y desnudez menosprecios, dolores y desamparos son semejantes a los míos. "¡Mírenme a mí, el inocente; quéjense ustedes, los culpables!" (1Pe 4, 1). (Amigos de la Cruz # 57)

Resolución: Haz un examen de conciencia y reconoce que tus pecados causan el sufrimiento de Cristo. Pídele a Cristo una disposición grande para sentir horror al pecado. Confiésate antes de hacer el Acto de Consagración Comunitaria.

ORACIÓN:  ¡OH JESÚS, QUE VIVES EN MARÍA!

ORACIÓN DE LA NOCHE:  ORACIÓN DE SAN AGUSTÍN


Día 32  El Santísimo Sacramento

ORACIÓN:  INVOCACIÓN AL ESPÍRITU SANTO

La Biblia: Porque yo recibí del Señor lo que les he transmitido: que el Señor Jesús, la noche en que fue entregado tomó pan, y después de dar gracias, lo partió y dijo: "Este es mi cuerpo que se da por vosotros; haced esto en recuerdo mío". Asimismo también la copa después de cenar diciendo: "Esta copa es la Nueva Alianza en mi sangre. Cuantas veces la bebiereis, hacedlo en recuerdo mío". Pues cada vez que coméis este pan y bebéis esta copa, anunciáis la muerte del Señor, hasta que venga. (Cor 11, 23-26) 

San Luis María: Queriendo la Sabiduría, por una parte manifestar su amor a los hombres hasta morir en lugar suyo para salvarlos, y no pudiendo, por otra, decidirse a abandonarlos, encuentra un secreto admirable para morir y al mismo tiempo seguir viviendo y permanecer con ellos hasta el fin de los tiempos: es la amorosa institución de la Eucaristía. Y para satisfacer cumplidamente su amor en este misterio, no tiene inconveniente en cambiar y trastornar las leyes naturales. No se oculta en el brillo de un diamante ni de otra piedra preciosa, porque no quiere quedarse sólo exteriormente con los hombres. La Sabiduría se oculta, más bien, bajo las apariencias de un trozo de pan –alimento propio del hombre-, a fin de que, al ser comido por éste pueda llegar hasta el corazón humano y encontrar allí sus delicias. "Es el invento de un amor intenso". "¡Oh sabiduría eterna! - dice un santo - ¡Oh Dios realmente pródigo de sí mismo por el deseo que tiene del hombre!" (Amor de la Sabiduría Eterna #71) 

Pregunta: ¿Con qué disposición recibes a tu Señor en este sacramento? ¿Con qué frecuencia? ¿Cuánto tiempo pasas en oración frente al Santísimo?

Resolución: Decide cómo puedes comulgar con más atención y devoción y hazlo. Si no puedes comulgar decide que vas a hacer por cambiar esta situación en tu vida. Y hazlo.

ORACIÓN:  OH JESÚS, QUE VIVES EN MARÍA

ORACIÓN DE LA NOCHE:  ORACIÓN DE SAN AGUSTÍN

Día 33 Hay que participar en la vida de Cristo

ORACIÓN:  INVOCACIÓN AL ESPÍRITU SANTO

La Biblia: Tengan entre ustedes los mismos sentimientos que Cristo: El cual, siendo de condición divina, no retuvo ávidamente al ser igual a Dios. Sino que se despojó de sí mismo tomando condición de siervo haciéndose semejante a los hombres y pareciendo en su porte como hombre; y se humilló a sí mismo, obedeciendo hasta la muerte y muerte de cruz. Por lo cual Dios le exaltó y le otorgó el Nombre que está sobre todo nombre. Para que al nombre de Jesús toda rodilla se doble en los cielos, en la tierra y en los abismos, y toda lengua confiese que Cristo Jesús es Señor para gloria de Dios Padre. (Filipenses 2, 5-11)

San Luis María: La tarea principal del cristiano es caminar hacia la perfección. "Como hijos amadísimos de Dios, esfuércense por imitarlo", nos dice el gran Apóstol. Es una obligación contenida en el decreto eterno de nuestra predestinación. Y constituye el único medio, ordenado para llegar a la gloria eterna. San Gregorio de Nisa dice con gracia que somos como pintores: nuestra alma es el lienzo sobre el cual debemos aplicar el pincel: las virtudes son los colores que deben hacer resaltar la belleza del original, que es Jesucristo, imagen viva y representación perfecta del Padre del Cielo. Un pintor para hacer un retrato al natural, pone el original ante sus ojos y a cada pincelada vuelve a mirarlo. Del mismo modo, el cristiano debe tener siempre ante los ojos la vida y virtudes de Jesucristo para hacer, decir y pensar solamente lo que sea conforme a ellas. (Secreto del Rosario #65)

Pregunta: ¿Cómo te sientes? ¿Estás listo a consagrarte a Cristo por las manos de María?

Resolución: Mañana haz el Acto de Consagración Total y haz un sacrificio u ofrece un rosario en honor de la Santísima Virgen. Debes estar firme en tu compromiso de crecer en este camino espiritual dedicando un tiempo con el Señor y la Virgen cada día. Reza hoy además la siguiente oración a San José, patrón de esta devoción, pues él es quien nos puede enseñar mejor amar a Jesús, a través de María, como él lo hizo:

Glorioso San José, esposo de la Virgen Inmaculada, obtén para mí y para todos los miembros de mi familia y seres queridos, un corazón confiado, sin mancha, generoso y paciente, y una resignación perfecta a la Voluntad Divina. Sé  nuestro guía, padre y modelo durante toda la vida, para que podamos merecer una muerte como la tuya, en los brazos de Jesús y de María. Ayúdanos San José en nuestra lucha terrena, para cumplir nuestras responsabilidades y siempre llevar una vida pura e inmacualada.

ORACIÓN:  OH JESÚS, QUE VIVES EN MARÍA

ORACIÓN DE LA NOCHE:  ORACIÓN DE SAN AGUSTÍN

 

¡Felicitaciones y gracias a Dios!

Has llegado al término del proceso de preparación

Para la Consagración Total a Jesucristo por María.


El día en el cual se hace este Acto de Consagración Total por ser la primera vez, es un día lleno de gracia, un paso profundo y singular en la vida espiritual.

Pero, este paso no es un paso final, sino un primer paso –un paso que nos lleva más al núcleo de la vida y la misión de Jesucristo, un paso que nos hace hijos y servidores de María Santísima. Por medio de este paso nunca vamos a andar solitos porque María va siempre con nosotros, y más aún, andamos juntos con los demás hijos y servidores de Ella en las mismas huellas de Jesucristo e inspirados por su Santo Espíritu para la mayor gloria de Dios Padre. 

Por este paso pertenecemos totalmente a Cristo y cuanto tenemos suyo es, por María su Santísima Madre. Que andes siempre y con fidelidad sobre este camino perfecto y seguro. 

El acto de consagración total


(sería bueno copiarlo, escribiéndolo a mano, para recitarlo el día de tu consagración y firmarlo) 

Te saludo, pues,
¡Oh María inmaculada!,
tabernáculo viviente de la divinidad,
en donde Jesucristo, la Sabiduría eterna, escondida,
quiere ser adorado por ángeles y hombres.
Te saludo, ¡Oh Reina del Cielo y de la Tierra!
a tu imperio está  sometido
cuanto hay debajo de Dios.
Te saludo, ¡Oh Refugio seguro de los pecadores!;
todos experimentan tu gran misericordia. 
Atiende mis deseos de alcanzar a Jesucristo,
y recibe para ello los votos y ofrendas
que en mi bajeza te vengo a presentar. 
Yo .... (decir cada uno su nombre)., pecador infiel,
renuevo y ratifico hoy en tus manos
los votos de mi bautismo;
renuncio para siempre a Satanás,
a sus pompas y a sus obras,
y me consagro totalmente
a Jesucristo, la Sabiduría encarnada,
para llevar mi cruz en su seguimiento
todos los días de mi vida
y a fin de serle más fiel de lo que he sido hasta ahora. 

Te escojo hoy,
en presencia de toda la corte celestial,
por mi Madre y Señora;
Te entrego y consagro, en calidad de esclavo,
mi cuerpo y mi alma, mis bienes interiores y exteriores,
y hasta el valor de mis buenas acciones pasadas, presentes
y futuras.
Dispón de mí  y de cuanto me pertenece,
sin excepción, según tu voluntad,
para la mayor gloria de Dios
en el tiempo y la eternidad.

¡Oh Virgen Fiel!
haz que yo sea en todo
tan perfecto discípulo, imitador y esclavo
de Jesucristo, tu Hijo,
que logre llegar, por tu intercesión y a ejemplo tuyo,
a la plenitud de su edad sobre la tierra y de su gloria en el cielo.

Amén.

¿Cómo se puede vivir la consagración total?

En pocas palabras la manera de vivir de los consagrados consiste en: 

Hacer todas nuestras acciones por María con María, en María y para María para hacerlas realmente por Jesucristo, con Jesucristo, en Jesucristo y para Jesucristo. 
Por María – Es preciso obedecer en todo a María, moverse en todo a impulso del espíritu de María para conformarse en todo a Cristo. Se hace esto en tres pasos: 
Antes de obrar renuncia a tu propio espíritu, a tus propias luces y voluntad.
Entrégate a María para ser movilizado y conducido como Ella quiera.
Durante la acción y después de ella, renueva el mismo acto de ofrecimiento y unión.


Con María  – Es decir, mirando a María como el modelo acabado de toda virtud y perfección. Es, pues, necesario que en cada acción mires cómo lo hizo o haría la Santísima Virgen si estuviera en tu lugar. Para hacer esto te debes enfocar particularmente en tres virtudes de María: 

Su fe viva
Su humildad profunda
Su pureza totalmente divina


En María  – María tiene que ser el ambiente de nuestra vivencia cristiana, el jardín del paraíso en el cual los consagrados puedan vivir en comunión con el Señor y llegar a la madurez cristiana. Cuando descanses en María: 
Te debes alimentar con la leche de la gracia y misericordia maternal de Ella.
Te has de liberar de toda turbación, temor y escrúpulo.
Te debes poner a salvo de todos tus enemigos –el demonio, el mundo y el pecado- que no pueden entrar en María.
Te vas formando en Jesucristo y Jesucristo es formado en tí.


Para María  – Como eres consagrado a su servicio, es justo que realices todo para honrar a María, y por medio de este obrar para la mayor gloria de Jesucristo, porque lo que ofreces a María, Ella lo purifica y lo multiplica y lo presenta al Señor en una manera perfecta por su mayor gloria: 

Debes defender sus privilegios cuando se disputan y su gloria cuando la atacan.
Debes atraer, de ser posible, a todo el mundo a su servicio a esta verdadera devoción.
No esperes en recompensa de tu humilde servicio sino el honor que le pertenece a Ella y a su Hijo, Jesucristo

 

El compromiso de los consagrados

Se confiesan mensualmente pidiendo antes la intercesión de María para obtener la contrición de sus pecados.

Asisten a la Santa Misa cada domingo y en todos los días de obligación y cada vez que se recibe a Cristo en la Santa Comunión, se hace en unión con María.

Se compromete a evitar el pecado mortal y sus ocasiones –especialmente las malas compañías.

Renuevan el Acto de Consagración cada día en una manera sencilla y privada usando este formulario:

Yo soy todo tuyo, oh Cristo,
Y todo cuanto tengo tuyo es
Por María, tu santísima Madre.

Se renueva el Acto de Consagración cada año en el aniversario de su primera celebración comunitaria de la Consagración Total. Esta renovación puede ser privada, pero se tiene que preparar durante cuatro días, en los cuales se repasan los cuatro pasos del proceso de preparación. Es decir:

Un día de vaciarse del espíritu del mundo,
Un día de conocimiento de sí mismo,
Un día de conocimiento de María y
Un día de conocimiento de Jesucristo.
Se lee regularmente con atención y devoción y en unión con María la Santa Biblia.

Se reza regularmente el Avemaría. Lo ideal es rezar, si es posible en familia o con alguien más, cada día, las 5 décadas del Santo Rosario.

Se comparte este camino espiritual con los demás para que sea conocido por todos.

Recen el Rosario, mediten los misterios.

Escuchen la palabra de Dios en ellos dicha.

Ámense.

Ámense unos a otros.

Perdónense.

Hagan la paz.

No pidan la paz sin hacerla,

Porque si no la hacen no sirve de nada el que la pidan.

Cumplan con sus deberes.

Pongan en práctica la palabra del Señor

Busquen ser agradables a Dios.
Sirvan al prójimo.

 

 


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