Preparación 33 días Totus Tuus Día 19

 Hay que negarme

ORACIÓN: INVOCACIÓN AL ESPIRITU SANTO

La Biblia: Llamando a la gente a la vez que a sus discípulos, les dijo: "Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz y sígame. Porque quien quiera salvar su vida, la perderá; pero quien pierda su vida por mí y por el Evangelio, la salvará. Pues ¿de qué le sirve al hombre ganar el mundo entero si arruina su vida? Pues ¿qué puede dar el hombre a cambio de su vida?" (Marcos 8, 34-37)

San Luis María: Para vaciarnos de nosotros mismos debemos morir todos los días a nuestro egoísmo, es decir, renunciar a las operaciones de las potencias del alma y de los sentidos, ver como si no viéramos, oír como si no oyéramos, servirnos de las cosas de este mundo como si no nos sirviéramos de ellas (ver 1Cor 7, 30 -31). Es lo que San Pablo llama morir cada día (1Cor 15, 31). Si el grano de trigo cae en la tierra y no muere, queda infecundo (Jn 12, 24), se vuelve tierra y no produce buen fruto. Si no morimos a nosotros mismos y si nuestras devociones más santas no nos llevan a esta muerte necesaria y fecunda, no produciremos fruto que valga la pena y nuestras devociones serán inútiles; todas nuestras obras de virtud quedarán manchadas por el egoísmo y la voluntad propia; Dios rechazará los mayores sacrificios y las mejores acciones que ejecutemos. (Verdadera Devoción # 81) 

Pregunta: Morir a sí mismo no es simplemente renunciar al pecado, es también reconocer que nuestras inclinaciones y capacidades más buenas tienen que ser purificadas. Este morir no es la destrucción de nosotros, más es el cambio de nuestra fragilidad y limitación a la fuerza y capacidad del Señor. Este cambio solo es posible por medio de la cruz -¿Dónde encuentras la cruz en tu vida? ¿Llevas esta cruz con fidelidad del corazón o buscas oportunidad a dejarla?

ORACIÓN: ¡OH JESÚS, QUE VIVES EN MARÍA!

ORACIÓN DE LA NOCHE: ACORDAOS

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