¿Dios puede mandar imágenes pero nosotros no hacerlas? Análisis argumento protestante sobre el no matar




Por Anwar Tapias Lakatt 

En la red me encontré con un libro hecho “para católicos” en el cual refutan con citas las doctrinas de la Santa Iglesia. Me quise detener en uno de los temas más polémicos, el de las imágenes. Realmente no había nada nuevo, las mismas acusaciones basadas en la incomprensión de los términos hebreos, hasta que me topé con un párrafo bien extraño:

Dios es nuestra máxima autoridad y Él puede ordenar hacer cualquier cosa, incluso si está contra los mandamientos dejados al hombre, porque Dios está sobre los mandamientos, si el directamente le dice a un hombre que haga algo que va en contra los mandamientos él debe obedecer. Así fueron estos dos casos en donde Dios mismo ordena hacer imágenes para el templo y el arca y la imagen de bronce de la serpiente,

El contexto es que el autor está tratando de explicar cómo a pesar de que Dios prohíbe hacer imágenes, Él puede mandarlas a hacer en ciertos casos, sin que eso signifique que el hombre también las pueda hacer, basado en que Dios puede hacer algo incluso que contradiga los mandamientos que él nos dejó.

Hay que pensar bien cómo digerir semejante proposición, que lo que deja a claras es que no se tiene ni idea lo que son los mandamientos. Por ello, debemos detenernos primero a analizar bien este asunto importante.

 

¿Qué son los mandamientos?

La Iglesia Católica enseña que los mandamientos resumen y proclaman la ley de Dios [CIC 2058], también enseña que los mandamientos pertenecen a la revelación que Dios hace de sí mismo y de su gloria, que son un don de Dios y de su santa voluntad [CIC 2059]

Los mandamientos por tanto no son simples reglas de juego que nos limitan el actuar, sino que verdaderamente recogen la voluntad de Dios para nosotros, por tanto sería ilógico que en ciertos casos Dios nos pida contradecirlos, porque sería afirmar que la voluntad de Dios es que unas veces sigamos su voluntad y otras no porque ya cambió respecto a la finalidad de un mandato, lo cual es absurdo porque Dios es inmutable. ¿Qué sentido es dejar un mandato que con el tiempo tendrías que contradecir?

Además, la Iglesia enseña también que los mandamientos son inmutables y su obligación vale siempre y en todas partes [CIC 2072]

La Palabra de Dios tiene un mandato claro sobre el cumplimiento de los Mandamientos. Leámoslo en la misma versión que usan los protestantes:

 

Ahora, pues, oh Israel, oye los estatutos y decretos que yo os enseño, para que los ejecutéis, y viváis, y entréis y poseáis la tierra que Jehová el Dios de vuestros padres os da.

No añadiréis a la palabra que yo os mando, ni disminuiréis de ella, para que guardéis los mandamientos de Jehová vuestro Dios que yo os ordeno. (Deu 4, 1 RV 1960)

¿Tendría sentido que si los mandamientos son para nuestro bien, Dios pudiera pedirnos que los violemos?

Incluso cuando más adelante, después que los ha ordenado expresa:

Mirad, pues, que hagáis como Jehová vuestro Dios os ha mandado; no os apartéis a diestra ni a siniestra. (Deu 5, 32)

Si Dios ha mandado a que lo obedezcamos y lo pone como un mandato, ¿sería capaz de pedirnos que hagamos lo contrario? ¿No sería eso apartarnos a diestra y siniestra? Es decir, ¿por un lado podría Dios pedirnos no mentir pero por otro podría pedir hacerlo?

No entendemos donde cabe la proposición del libro protestante. ¿Será acaso en la soberanía de Dios? Pero la soberanía no implica contradicción. No estamos hablando que Dios me diga ponte una camisa roja y luego me diga que no me la ponga; en este caso estamos hablando de desobedecer un mandamiento dado por Dios, que sabemos que implica cometer pecado.

Dios no nos pediría pecar, ni decir que como me lo pidió Dios dejó de ser pecado, porque igualmente el objeto sigue siendo intrínsicamente malo.

¿Si esto es así, dónde está el error en el ejemplo propuesto por el protestante? Dice dicho libro:

¿Pero es este el único mandamiento en donde Dios le ordena al hombre hacer algo contra sus mandamientos? Hay un mandamiento que dice no matarás, pero vean lo que Dios le dice a Moisés:

Éxodo 32:27-30 " Y él les dijo: Así ha dicho Jehová, el Dios de Israel: Poned cada uno su espada sobre su muslo; pasad y volved de puerta a puerta por el campamento, y matad cada uno a su hermano, y a su amigo, y a su pariente.28 Y los hijos de Leví lo hicieron conforme al dicho de Moisés; y cayeron del pueblo en aquel día como tres mil hombres."

Este es otro ejemplo en donde se muestra que Dios está por sobre los mandamientos, porque Él no se rige por ellos, es más Dios mató a toda la humanidad excepto a Noé y su familia. ¿Te preguntamos puedo tomar pasajes aislados de la Biblia ignorando todo los demás y tomando una orden dada a dos hombres directamente por Dios para yo hacerlo? ¿Puedo yo ignorar el mandamiento no matarás, porque Dios mandó a su pueblo Israel a matar en su época? NO! Pues así como no podemos ignorar el mandamiento de no matarás, tampoco el de no te harás imagen.

 

Ahora, el protestante precisa un ejemplo que muestra cómo a pesar de la prohibición de matar, Dios le pide a Moisés que mate a unos culpables judíos. A simple vista parece que tiene en razón en lo que argumenta, pero a detalle veremos que no.

El mandamiento de “No matar” utiliza una terminología propia en el idioma original:

לֹ֥֖א תִּֿרְצָֽ֖ח׃ ס

En donde el verbo “matar” procede del hebreo “ratsach”. Debemos estudiar bien esta palabra para saber a qué se refiere el mandamiento. Para esto y mejor comprensión de los no católicos, vamos primero a exponer lo que los no católicos entienden del verbo “ratsach”, y no piensen que es manipulación católica.

 

Página adventista:

“El verbo hebreo traducido como "asesinar/matar", en Éxodo 20:13 (ratsach), designa el acto de quitar la vida de manera intencional y premeditada. En el Antiguo Testamento, el verbo es utilizado en casos en los que una persona golpea intencionalmente a otra con un instrumento de hierro, piedra o madera, causando la muerte del individuo (Núm. 35:16-18). Siempre existe una motivación malvada, como enemistad (vers. 21) o gratificación egoísta (1 Rey. 21:2, 3, 19). Generalmente, es cometido por los moralmente corruptos o por los que están en posiciones de poder (Jer. 7:9; Ose. 6:9). Cuando sucede así, es un caso de homicidio culpable; es asesinato[1]

.

Página evangélica:

El asesinato/homicidio, es privar de la vida a alguien ilegalmente. El matar, es privar de la vida a alguien legalmente. Dios ha dicho: “No matarás”; no ha dicho, “No asesinarás”. Después de todo, Dios dice que matar en defensa propia es justificable: “Si el ladrón fuere hallado forzando una casa, y fuere herido y muriere, el que lo hirió no será culpado de su muerte.” (Ex 22:2). Si el tema fuera simplemente matar de cualquier manera, ¿por qué Dios entonces diría que matar en defensa propia es permisible? Él no lo haría. Esta es otra razón por la que las traducciones modernas dicen, “No matarás”.[2]

Es curioso que estas páginas no apelan a que Dios esté por encima de los mandamientos, o que nos mande a violarlos. Parece una pésima conclusión del libro que estamos analizando. Ahora colocamos lo que un libro bautista sobre la moral del Antiguo Testamento explica sobre el mandamiento de no matar:

“La palabra en el hebreo “ratshash” quiere decir “matar con violencia” o “romper en pedazos”, por eso el mandamiento prohíbe el matar con violencia, o sea, el homicidio premeditadoTambién es probable que este mandamiento no incluyó el matar en defensa propia, el matar como militar en la guerra y el suicidio[3].

 

Como vemos, el mandato va asociado a no asesinar al INOCENTE. En ese marco es que se ubica el mandato. ¿Pero nos quiere hacer creer el protestante que Dios en la Biblia manda a matar inocentes con premeditación?

El mandato de “no matar” tiene otro punto a analizar y era el matar sin culpa, por accidente. Dios mismo contempla unas ciudades de refugio para estos casos, pues se comprende la diferencia que hay entre matar con intención y matar por accidente, y fuera de los casos justificados de guerra.

El capítulo 35 del libro de Números, describe bien los casos en que se incumple el mandato de Ex 20, 13 y lo diferencia de los casos en que la muerte es involuntaria. No es objetivo nuestro detenernos a analizar en profundidad esta parte, pero dejamos algunos versos que nos ilustran bien cómo atender el mandato:

os señalaréis ciudades, ciudades de refugio tendréis, donde huya el homicida que hiriere a alguno de muerte sin intención(Num 35, 11 RV1960)

Luego explica en qué casos no aplica que alguien se refugie en estas ciudades y son los que hacen culpables de haber matado según Ex 20, 13:

Si lo golpea con objeto de hierro, una piedra, un palo, a puños por enemistad u odio (Nun 35, 16-21)

Llega entonces el momento de analizar el contraejemplo dado por el libro, la cita de Ex 32, 27-30. Se refiere a los hombres que pervirtieron al pueblo fabricando un becerro de oro, lo que desató la ira de Dios. Moisés ve estos hombres en su desenfreno:

“Y viendo Moisés que el pueblo estaba desenfrenado, porque Aarón lo había permitido, para vergüenza entre sus enemigos (Ex 32, 25)

Debido al pecado del pueblo, Moisés pide saber quién está de su lado, y se juntan los levitas, y una vez juntos, Dios les pide matar a los apóstatas ese día:

“Y él les dijo: Así ha dicho Jehová, el Dios de Israel: Poned cada uno su espada sobre su muslo; pasad y volved de puerta a puerta por el campamento, y matad cada uno a su hermano, y a su amigo, y a su pariente.

Y los hijos de Leví lo hicieron conforme al dicho de Moisés; y cayeron del pueblo en aquel día como tres mil hombres”. (Ex 32, 27-28)

Sobre este pasaje hay varias cosas que mencionar:

·         Comprender la revelación progresiva y la moral en el Antiguo Testamento. Algunos críticos de la Biblia, acusan la enseñanza cristiana de asesina al ver este tipo de pasajes y otros como cuando se ordena la muerte de los cananeos (Deu 20, 16-18). Para comprender bien debemos ubicarnos en la época en que Israel estaba conquistando la tierra prometida. Había barbarie, guerras, violencia. Israel no podía simplemente buscar la supervivencia por un camino diferente.

Esto lo analizan diferentes fuentes. Del lado católico por ejemplo:

A pesar de confiar en la salvación que proviene de Dios, esta fe debía acompañarse de las acciones bélicas exigidas por el momento, ya que lo contrario hubiese desembocado en la desaparición del pueblo judío como etnia y también como “religión”, se hubiese extinguido la luz que debía alumbrar a las naciones. 

Las circunstancias en las que Israel se establece como nación, como pueblo de Dios, fueron tan frágiles que Dios tuvo que tomar medidas extremas para asegurar su supervivencia. 

A pesar de que la guerra es siempre cruel, llena de horror y muerte, en un mundo sumido en el pecado, la degradación moral, el carácter despiadado de los pueblos y la violencia de aquel tiempo, hicieron que solo fuese posible la entrada de Israel en Canaan mediante el derramamiento de sangre[4]

 

Del lado protestante podemos leer lo mismo, por ejemplo del teólogo William Craig:

Para el tiempo de su destrucción, la cultura cananea era, de hecho, depravada y cruel, adoptando prácticas como la prostitución ritual y el sacrificio de niños. Los cananeos tenían que ser destruidos “para que no os enseñen a imitar todas esas abominaciones que ellos han hecho en honor de sus dioses, y pequéis contra Jehová, vuestro Dios” (Deuteronomio 20.18). Dios tenía razones moralmente suficientes para dejar caer su juicio sobre Canaán e Israel fue meramente el instrumento de Su justicia, de la manera que siglos después Dios iba a usar las naciones paganas de Asiria y Babilonia para juzgar a Israel[5].

Por tanto, de uno u otro lado, se validan este tipo de acciones sin considerar que sean una contradicción con el mandamiento de no matar.


·         La palabra que el texto de Ex 32 utiliza para “matar” no es la misma del mandamiento. La palabra usada aquí es וְהִרְג֧וּ (wehirḡū). ¿Por qué la palabra es diferente? Porque no se refieren a lo mismo. ¿Pero no es quitar la vida en ambos casos? Sí, pero el contexto de la intención es diferente.

Por tanto, es imposible suponer que Dios aquí está pidiendo algo contrario al mandamiento pues los 3.000 que murieron eran culpables y no inocentes.

La prohibición del mandato nos hace ver que nunca la palabra “ratschah” es utilizada en medio de la guerra o sobre la pena de muerte como ya habíamos mencionado. Hay ejemplos en donde medio de la guerra se utiliza palabras de la raíz “harag”, de donde viene la usada en (Ex 32, 27-29 = wehirḡū)

“Más los sirios huyeron delante de Israel; y David mató de los sirios a la gente de setecientos carros, y cuarenta mil hombres de a caballo; hirió también a Sobac general del ejército, quien murió allí” (2 Sam 10, 18)

El texto utiliza la palabra way·ya·hă·rōḡ, que proviene de la razi “harag”.

Otro ejemplo lo podemos ver en:

En Susa capital del reino mataron y destruyeron los judíos a quinientos hombres (Est 9, 6)

De esta forma es claro, que en medio de guerra o justicia, no se puede pensar que la acción sea contraria al mandato de Ex 20, 13.


·         Por último, para dejar claro el absurdo de que Dios está por encima para contradecir su propia ley, ya Dios les había dado distintos mandatos en el cual podían dar muerte, y no por ello signifique contradicción, pues los contextos e intenciones son diferentes. Por ejemplo leer Lev 20, en donde hay distintas órdenes de matar en caso de que se violen ciertas reglas, por ejemplo: relaciones incestuosas, bestialismo, consultar a los muertos, maldecir a los padres, entre algunos ejemplos

¿Pensaríamos que Dios aquí está mandando a hacer algo contrario a lo prescrito en el mandamiento? No. Ya los casos en los que por la mentalidad de la época, los judíos podían dar muerte, ya estaban establecidos, y los mismos textos sagrados nos muestran que las palabras hebreas son distintas.

Por último, el libro protestante para validar su argumento pone un ejemplo cotidiano:

Veamos un ejemplo de esto en la vida cotidiana:

La Ley de tránsito dice: No pasarás con tu carro cuando la luz esté en rojo, si lo haces serás castigado, muy bien, entonces la ley se respeta o se recibe una multa, pero ¿Qué pasa si un inspector de tránsito está bajo el semáforo y te ordena pasar aunque la luz esté en rojo? Lo haces verdad, porque el tráfico tiene más autoridad que el semáforo, aunque se incumpla la ley de no pasar en rojo, pues lo mismo es con Dios, se le debe obedecer aunque lo que ordene vaya contra su propia ley, porque Él está sobre la ley, significa esto que siempre se cruzará en rojo, NO, solo cuando sea una orden directa de la autoridad de tránsito, pues lo mismo vemos con esos versículos, fue Dios quien dio la orden para romper la regla!

No entendemos cómo en este caso, se atreva a decir que Dios mismo nos pida desobedecerlo, sabiendo lo que son los mandamientos. Lo que el protestante no entiende y es debido al conocimiento de los términos es que las imágenes representativas son diferentes a las idolátricas. De esta manera, le tocó hacer un esfuerzo por intentar buscarle salida a que haya imágenes a pesar de la prohibición de Éxodo.

Así como la orden de no matar se refiere a ciertas condiciones específicas y no abarca todo tipo de muerte en el Antiguo Testamento, así no todo tipo de imágenes son condenadas en el Antiguo Testamento, y eso se explica en el siguiente artículo ¿Cómo responder a las citas bíblicas que condenan las imágenes?

¿Se imaginan a Dios pidiéndonos que hagamos una imagen idolátrica tipo “pesel”? Sería absurdo, y esto lo deduce el protestante para el caso de “no matar”.

Las imágenes representativas NO están condenadas por la Biblia. Así que necesitarán otro argumento nuevo porque este ha fallado.



[1] https://www.adventistbiblicalresearch.org/es/materials/theology-law/matar-%C2%BFes-asesinar

[2] http://www.miapic.com/dios-dice-no-mataras-sin-embargo-el-mata-por-que-se-contradice-a-si-mismo

[3] GILES, James. Bases bíblicas de la ética cristiana. Página 85-86.

[4] http://www.mercaba.org/Enciclopedia/V/violencia_genocidio_AT.htm

Comments