El Santo Rosario


Cuántas gracias he recibido de la Santísima Virgen a través del Rosario en estos años: Magnificat anima mea Dominum! Deseo elevar mi agradecimiento al Señor con las palabras de su Madre Santísima, bajo cuya protección he puesto mi ministerio petrino: Totus tuus!
Juan Pablo II: Rosarium Virgnis Mariae


EL SANTO ROSARIO


tomado de http://www.rosario.catholic.net/index.php?id=3

Historia del Rosario

En la antigüedad, los romanos y los griegos solían coronar con rosas a las estatuas que representaban a sus dioses como símbolo del ofrecimiento de sus corazones. La palabra “rosario” significa "corona de rosas". 


Siguiendo esta tradición, las mujeres cristianas que eran llevadas al martirio por los romanos, marchaban por el Coliseo vestidas con sus ropas más vistosas y con sus cabezas adornadas de coronas de rosas, como símbolo de alegría y de la entrega de sus corazones al ir al encuentro de Dios. Por la noche, los cristianos recogían sus coronas y por cada rosa, recitaban una oración o un salmo por el eterno descanso del alma de las mártires.
 

La Iglesia recomendó rezar el rosario, el cual consistía en recitar los 150 salmos de David, pues era considerada una oración sumamente agradable a Dios y fuente de innumerables gracias para aquellos que la rezaran. Sin embargo, esta recomendación sólo la seguían las personas cultas y letradas, pero no la mayoría de los cristianos. Por esto, la Iglesia sugirió que aquellos que no supieran leer, suplantaran los 150 salmos por 150 Avemarías, divididas en quince decenas. A este
rosario corto” se le llamó “el salterio de la Virgen



A finales del siglo XII, Santo Domingo de Guzmán sufría al ver que la gravedad de los pecados de la gente estaba impidiendo la conversión de los albigenses y decidió ir al bosque a rezar. Estuvo en oración tres días y tres noches haciendo penitencia y flagelándose hasta perder el sentido. En este momento, se le apareció
la Virgen con tres ángeles y le dijo que la mejor arma para convertir a las almas duras no era la flagelación, sino el rezo de su salterio. 


Santo Domingo se dirigió en ese mismo momento a la catedral de Toulouse, sonaron las campanas y la gente se reunió para escucharlo. Cuando iba a empezar a hablar, se soltó una tormenta con rayos y viento muy fuerte que hizo que la gente se asustara. Todos los presentes pudieron ver que la imagen de
la Virgen que estaba en la catedral, alzaba tres veces los brazos hacia el Cielo. Santo Domingo empezó a rezar el salterio de la Virgen y la tormenta se terminó. 


En otra ocasión, Santo Domingo tenía que dar un sermón en
la Iglesia de Notre Dame en París con motivo de la fiesta de San Juan y, antes de hacerlo, rezó el Rosario. La Virgen se le apareció y le dijo que su sermón estaba bien, pero que mejor lo cambiara y le entregó un libro con imágenes, en el cual le explicaba lo mucho que gustaba a Dios el rosario de Avemarías porque le recordaba ciento cincuenta veces el momento en que la humanidad, representada por María, había aceptado a su Hijo como Salvador. 


Santo Domingo cambió su homilía y habló de la devoción del Rosario y la gente comenzó a rezarlo con devoción, a vivir cristianamente y a dejar atrás sus malos hábitos.
 

Santo Domingo murió en 1221, después de una vida en la que se dedicó a predicar y hacer popular la devoción del Rosario entre las gentes de todas las clases sociales para el sufragio de las almas del Purgatorio, para el triunfo sobre el mal y prosperidad de
la Santa Madre de la Iglesia. 


El rezo del Rosario mantuvo su fervor por cien años después de la muerte de Santo Domingo y empezó a ser olvidado.
 


En 1349, hubo en Europa una terrible epidemia de peste a la que se le llamó ¨”la muerte negra
en la que murieron muchísimas personas. 


Fue entonces cuando el fraile Alan de
la Roche, superior de los dominicos en la misma provincia de Francia donde había comenzado la devoción al Rosario, tuvo una aparición, en la cual Jesús, la Virgen y Santo Domingo le pidieron que reviviera la antigua costumbre del rezo del Santo Rosario. El Padre Alan comenzó esta labor de propagación junto con todos los frailes dominicos en 1460. Ellos le dieron la forma que tiene actualmente, con la aprobación eclesiástica. A partir de entonces, esta devoción se extendió en toda la Iglesia. 


¿Cuándo se instituyó formalmente esta fiesta? 

El 7 de octubre de 1571 se llevó a cabo la batalla naval de Lepanto, en la cual los cristianos vencieron a los turcos. Los cristianos sabían que si perdían esta batalla, su religión podía peligrar y por esta razón confiaron en la ayuda de Dios a través de la intercesión de la Santísima Virgen. El Papa San Pío V pidió a los cristianos rezar el rosario por la flota. En Roma estaba el Papa despachando asuntos cuando de repente se levantó y anunció que la flota cristiana había sido victoriosa. Ordena el toque de campanas y una procesión. Días más tarde llegaron los mensajeros con la noticia oficial del triunfo cristiano. Posteriormente, instituyó la fiesta de Nuestra Señora de las Victorias el 7 de octubre. 

Un año más tarde, Gregorio XIII cambió el nombre de la fiesta por el de Nuestra Señora del Rosario y determinó que se celebrase el primer domingo de Octubre (día en que se había ganado la batalla). Actualmente se celebra la fiesta del Rosario el 7 de Octubre y algunos dominicos siguen celebrándola el primer domingo del mes. 



MISTERIOS GOZOSOS (Lunes y Sábado)

  1. La Anunciación del Ángel a María (Lucas 1, 38)
  2. La visitación de la Virgen María a su prima Santa Isabel (Lucas 1, 45)
  3. El nacimiento de el Niño Jesús (Lucas 2, 6-7)
  4. La presentación de Jesús en el Templo a los 40 días de nacido (Lucas 2, 22)
  5. El Niño Jesús es hallado en el Templo (Lucas 2, 49)

MISTERIOS DOLOROSOS (Martes y Viernes)

  1. La oración de Jesús en el Huerto de Getsemaní (Mateo 26, 39)
  2. La flagelación del Señor (Juan 19, 1)
  3. La coronación de espinas (Juan 19, 2)
  4. Jesús con la cruz a cuestas (Juan 19, 17)
  5. La crucifixión y muerte de Jesús (Juan 19, 18-30)

MISTERIOS GLORIOSOS (Miércoles y Domingo)

  1. La resurrección de Jesús (Lucas 24, 5)
  2. La Ascensión del Señor (Hechos 1, 11)
  3. Pentecostés (Juan 14, 16)
  4. La Asunción de la Virgen María (Lucas 1, 48-49)
  5. La coronación de María Santísima como Reina de los Cielos (Apocalipsis 12,1)

MISTERIOS LUMINOSOS (Jueves)

  1. El bautismo de Jesús en el río Jordán (Mateo 3, 13-17)
  2. La autorrevelación en Las bodas de Caná (Juan 2, 1-12)
  3. El anuncio del Reino de Dios (Marcos 2, 3-13)
  4. La Transfiguración de Jesús (Lucas 9, 28-36)
  5. La institución de la Eucaristía (Mateo 26, 26-30)

FORMAS DE REZO

El Santo Rosario se reza comenzando por la Señal de la Cruz completa (los fieles se persignan):

Latín

Español

Per Signum Crucis, de inimicis nostris liberanos, Deus noster. In nomine Patris et Filii et Spiritus Sancti. Amen.

Por la Señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos líbranos, Señor, Dios nuestro. En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

 

Se prosigue con el acto de contriccion y el Gloria luego los misterios del día. Cada misterio incluye la contemplación del misterio (unos segundos de silencio después de enunciarlo, para poder meditar sobre él mientras se ora), un padrenuestro, diez avemarías y un Gloria. Después del Gloria se reza, habitualmente, una oración pidiendo protección a Nuestra Señora, por ejemplo:

Latín

Español

Maria, Mater Gratiae, Mater Misericordiae, defendenos ab inimicis nostris et protexinos, nunc et in hora mortis nostrae. Amen.

María, Madre de Gracia, Madre de Misericordia, en la vida y en la muerte, ampáranos gran señora. Amén.

 

Se le atribuye a Nuestra Señora de Fátima la recomendación especial de recitar luego de cada gloria la jaculatoria:

¡Oh! Jesús mío, perdona nuestras culpas, presérvanos del fuego del infierno, lleva al Cielo a todas las almas, y socorre especialmente a las más necesitadas de tu Misericordia.

Al terminar el quinto misterio se reza la doxología trinitaria: tres avemarías para proclamar la triple relación de María con la Santísima Trinidad. Lo habitual es añadir, tras las dos primeras palabras de cada avemaría las expresiones:

Latín

Español

Filia Dei Patris.

Hija de Dios Padre.

 

Mater Dei Filii.

Madre de Dios Hijo.

 

Sponsa Dei Spiritus Sancti.

Esposa de Dios Espíritu Santo.

 


Promesas de Nuestra Señora del Rosario, según los escritos del Beato Alano. 


 1.   Quien rece constantemente mi Rosario, recibirá cualquier gracia que me pida.

 2.   Prometo mi especialísima protección y grandes beneficios a los que devotamente recen mi Rosario.

 3.   El Rosario es el escudo contra el infierno, destruye el vicio, libra de los pecados y abate las herejías.

 4.   El Rosario hace germinar las virtudes para que las almas consigan la misericordia divina. Sustituye en el corazón de los hombres el amor del mundo con el amor de Dios y los eleva a desear las cosas celestiales y eternas.

 5.   El alma que se me encomiende por el Rosario no perecerá.

 6.   El que con devoción rece mi Rosario, considerando sus sagrados misterios, no se verá oprimido por la desgracia, ni morirá de muerte desgraciada, se convertirá si es pecador, perseverará en gracia si es justo y, en todo caso será admitido a la vida eterna.

 7.   Los verdaderos devotos de mi Rosario no morirán sin los Sacramentos.

 8.   Todos los que rezan mi Rosario tendrán en vida y en muerte la luz y la plenitud de la gracia y serán partícipes de los méritos bienaventurados.

 9.   Libraré bien pronto del Purgatorio a las almas devotas a mi Rosario.

 10. Los hijos de mi Rosario gozarán en el cielo de una gloria singular.

 11. Todo cuanto se pida por medio del Rosario se alcanzará prontamente.

 12. Socorreré en sus necesidades a los que propaguen mi Rosario.

 13. He solicitado a mi Hijo la gracia de que todos los cofrades y devotos tengan en vida y en muerte como hermanos a todos los bienaventurados de la corte celestial.

 14. Los que rezan Rosario son todos hijos míos muy amados y hermanos de mi Unigénito Jesús.

 15. La devoción al Santo rosario es una señal manifiesta de predestinación de gloria.



APRECIACIÓN PERSONAL

Como ex – protestante me siento en la obligación de manifestarles la importancia de esta devoción a la Santísima Virgen, para mi era inapropiado repetir tantas veces una oración, que se volvía tan monótona y hasta sin sentido. Unos de los puntos que más estudié en mi regreso a casa, fue precisamente el porqué del rezo del Rosario. Podría colocarles la historia, donde se originó y la importancia a nivel eclesiástico que tiene, pero no. Eso aparece al inicio de este artículo

El sentido del Rosario va más allá de unas simples oraciones, es un lazo de amor con nuestra Madre, cuando hice por primera vez el rosario, me apropié de cada momento de la vida terrena de Nuestro Señor Jesucristo, podía visualizar cada estación y aplicarlo a mi vida, traer a Cristo a mi corazón y quedarme con él unos segundos, es maravilloso.

Adicionalmente al terminar el Rosario, me invade una fuerza que me hace soportar con firmeza momentos difíciles, me regala un silencio para contemplar la mano de Dios en esos momentos y me da una protección, que siento mi cuerpo blindado de la cabeza a los pies, contra toda asechanza del enemigo.

Esta es mi experiencia con la Virgen, es un momento en la cual Ella le pide a Jesús que llene mis tinajas de vino cuando están vacías, nunca me he quedado sin respuesta, siempre mi Señor  por intercesión de mi Madre las llena hasta rebosar.

Vive esta experiencia de amor, a través de esta hermosa devoción, te aseguro tus vasijas se llenarán con el mejor VINO que existe.

Dios te Bendiga!

 

Eucaris Causil

 

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