la iglesia que se intoxico de "misericordina"


Mas si prohíbe juzgar, ¿cómo San Pablo juzga al incestuoso de Corinto ( 1Cor 5), y San Pedro acusa de mentira a Ananías y Sáfira ( Hch 4)? San Jerónimo


Por Raul Alonso raul@catolicosfirmesensufe.org

Este es uno de esos temas en donde debo de ser muy enfático, este articulo lo hago a título personal, así que no acusen al apostolado de Católicos Firmes en su Fe por no gustarles el tema, que estoy seguro más de un católico brincara ante el polémico tema.

Cada vez con más frecuencia, y honestamente con mas desagrado leo comentarios de católicos y no católicos, hasta de ateos! En donde se cita a Mateo 7,1

"No queráis juzgar para que no seáis juzgados; pues con el juicio con que juzgareis, seréis juzgados: y con la medida con que midiereis se os medirá". (vv. 1-2)

Con esta cita, ya listo, cuando lean algo sobre su actuar y que alguien más les recrimine sobre ello, pues copian y pegan “No juzgues para no ser juzgado” y listo a seguir!

Algunas veces he leído a personas que defienden el pecado diciendo que todos somos pecadores y no debemos de juzgar, también diciendo que no debemos de acusar sobre hechos evidentes porque "el que este libre de pecado que arroje la primer piedra" cuando en realidad en esa cita Jesus insta a la adultera a no pecar mas. Algunos mas atrevidos llaman a la Iglesia, o ven en la Iglesia una falta de "apertura" entonces usan el "no juzguen para no ser juzgados" y así nos piden aceptar a todo tipo de pecados, como la homosexualidad, la comunión de los divorciados y vueltos a casar, etc

Pues eso queridos hermanos le llamo una “intoxicación de la misericordina” la cual es sin lugar a dudas, una petición falaz de misericordia.

Como siempre el reto es de una correcta exegesis, y cabe la pegunta:

Realmente, a Dios no le gusta que emitamos un juicio sobre el actuar de otros?

Si así fuera, no existiría esta cita

Jn 7,24 .No juzguéis según la apariencia. JUZGAD con JUICIO justo.»

O que les parece esta?:

I Cor 5, 1.Sólo se oye hablar de inmoralidad entre vosotros, y una inmoralidad tal, que no se da ni entre los gentiles, hasta el punto de que uno de vosotros vive con la mujer de su padre. 2.Y ¡vosotros andáis tan hinchados! Y no habéis hecho más bien duelo para que fuera expulsado de entre vosotros el autor de semejante acción. 3.Pues bien, yo por mi parte corporalmente ausente, pero presente en espíritu, he JUZGADO ya, como si me hallara presente, ….

 

O sea que SI se puede juzgar, verdad?

Esto es lo que los Padres de la Iglesia dicen sobre esa cita tan mal usada en estos días


San Juan Crisóstomo, homiliae in Matthaeum, hom. 23,2

Por eso no dijo: "No dejes descansar el pecado", sino más bien: "No juzgaréis", esto es, no seas amargo juez. Corrige, sí, pero no como enemigo que busca la venganza, sino como médico que brinda la medicina.

 

Pseudo-Crisóstomo, opus imperfectum in Matthaeum, hom. 17

Para que unos cristianos no corrijan así a los otros, convienen las palabras que dicen: "No queráis juzgar". Pero si no los corrigen así, ¿acaso obtendrán el perdón de sus pecados, porque se ha dicho: "No seréis juzgados"? ¿Quién consigue la indulgencia del primer mal sólo por no añadirle otro después? Hemos dicho esto, pues, queriendo manifestar que aquí no se trata de no juzgar al prójimo que peca contra Dios, sino del que peca contra nosotros. El que no juzga al prójimo por el pecado cometido contra él, no es juzgado por Dios respecto de su pecado, sino que le perdona su deuda, como él perdonó.

 Y la cita de San Agustin es bastante clara!


San Agustín, de sermone Domini, 2,18

Creo que en este lugar no se manda otra cosa, a mi juicio, sino que tomemos en el mejor sentido aquellos hechos que no sabemos con qué intención se han cometido. Dios nos permite juzgar aquellas cosas que no pueden hacerse con buena intención, como las blasfemias, los estupros y otras cosas parecidas. Mas de los hechos medios, que pueden hacerse con buen o mal fin, temerario es el juicio, sobre todo para condenarlos. Dos cosas hay en las que debemos evitar el juicio temerario: cuando no tenemos seguridad del fin que se propuso el que hizo la cosa, o cuando no se sabe lo que será aquel que ahora aparece bueno o malo. No reprendamos aquellas cosas que no sepamos con qué fin han sido hechas, ni reprendamos de tal modo al que hace públicamente las cosas malas que desesperemos su enmienda. Puede movernos a ello lo que dice el Señor: "Pues con el juicio con que juzgareis seréis juzgados". Si nosotros juzgamos con juicio temerario, ¿habremos de ser juzgados por Dios del mismo modo? O si midiésemos con una medida mala, ¿Dios nos habrá de juzgar con otra de la misma clase? Yo creo que con el nombre de medida se significa el mismo juicio. Pero esto se ha dicho porque es necesario que la temeridad con que castigas a otro, a su vez te castigue, pues la iniquidad muchas veces no daña a aquel que sufre la injuria, mas es preciso que perjudique al que la hace.

 

Hermanos míos, Dios no prohíbe el emitir juicios sobre el fuero externo; esto es, sobre lo que sabemos con certeza, lo que las mismas personas dicen o hacen. Por ejemplo si alguien defiende el aborto bajo “ciertas condiciones” como la violación, o la situación económica de la mujer..etc. Nosotros podemos juzgar ello como algo que va en contra de la Doctrina revelada por Jesús, ya que nos oponemos al aborto por ser un asesinato artero en contra de un indefenso, y sabemos que quien procura el aborto es inmediatamente excomulgado Latae Sententiate.

Lo que Dios nos prohíbe es el juicio TEMERARIO, ese juicio del fuero interno del que Santiago nos previene en su tercer ca[piptulo, ese juicio ligero, que sin tener bases de algo decimos sobre otras personas, son lo que se llama comúnmente “chismes” por ejemplo, si vemos a alguna mujer muy guapa que sale con algún hombre, a quien no consideramos ser guapo, podríamos caer en juicio temerario al decir “Seguro que él tiene mucho dinero, por eso ella anda con el”  aun cuando haya sospechas de algún delito, no podemos acusar y decir sabemos alguien lo cometió, debemos de presentar pruebas. El fuero interno es lo que nosotros hacemos y solo lo sabemos nosotros.

Tengamos mucho cuidado para evitar esa intoxicación, seamos buenos cristianos, no temamos a juzgar a los hechos, nunca a las personas.

Espero les sirva como reflexión

Bendiciones en Cristo y Maria Santisima Theotokos

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