¿La única sucesión válida es la de Judas?




Por Anwar Tapias Lakatt
administrador@catolicosfirmesensufe.org


Recibí una consulta de un hermano que me preguntaba sobre un tema que había escrito un evangélico, cuestionando la sucesión apostólica basado en la visión de San Juan en el Apocalipsis. El argumento evangélico era:

Ahora aquí viene un apóstol, que interrumpe a todos los papas.

Cuando Juan profetizó la gran muralla de la Nueva Jerusalén, en ella vio 12 cimientos con los nombres de 12 apóstoles. ¿Y porque 12 cimientos con los nombres de los 12 apóstoles?

¿Acaso Judas no murió y quedaron 11? ¿A quien pues se contará ahí?

Lo que sucede es que se contará a un Sucesor. ¿Si la sucesión del apóstol traidor será registrada en la futura Jerusalén, porque no figurará una de las 266 sucesiones, del apostolado "mas destacado de la biblia"?

Esto es por que Judas si tuvo sucesor, pero pedro no.

Solo una sucesión registrará Dios, y es solo la de Judas.

 

La cita que menciona el evangélico se refiere a esta:

La muralla de la Ciudad se asentaba sobre doce cimientos, y cada uno de ellos tenía el nombre de uno de los doce Apóstoles del Cordero (Ap 21, 14)

La verdad el argumento está mal construido ya que si la visión de la Nueva Jesuralén muestra doce cimientos es porque Cristo escogió doce apóstoles, es un número establecido desde el principio. La escogencia de Matías como reemplazo de Judas es para mantener el número original de Apóstoles, cuyo nombre tiene una asociación a las doce tribus de Israel, esto es importante porque nos ayudará a comprender el papel de los puestos apostólicos.

Las doce tribus de Israel nacen de los doce hijos de Jacob, cada uno de ellos da origen a una tribu, que continuará con dicho nombre a pesar de que estos mueran y otros continúen el liderazgo en cada tribu. Cuando Josué repartió el territorio de Canaan nos menciona la Escritura:

La segunda suerte le tocó a Simeón, o sea, a la tribu de los hijos de Simeón con sus clanes. La herencia que se les asignó estaba en medio del territorio de los hijos de Judá. (Jos 19, 1)

Josué entrega una parte de territorio a Simeón, pero realmente lo está entregando a los descendientes de Simeón con sus clanes. Es decir, ellos siguen siendo una tribu, representan a un líder fundacional ya muerto, un hijo de Jacob, y mantendrán ese nombre aun cuando ya no viva.

De la misma forma, los Apóstoles al igual que las tribus no son solo un nombre, sino que constituyen un lugar específico en el plan de Dios. Aunque un Apóstol haya muerto, habrá un sucesor para mantener esa posición en el grupo de doce apóstoles. Así, aunque los hijos de Jacob hayan muerto, dejaron un lugar como pueblo, como tribu, que seguirá dirigida por sus hijos, y mantendrán el mismo nombre. Lo que es el nombre a la tribu, lo es el cargo a los Apóstoles.

Las tribus siguieron siendo doce, a pesar que surgieran varios hijos y clanes; de igual forma los puestos apostólicos son doce, a pesar que los Apóstoles hayan colocado sucesores en más de una comunidad.

 

Ahora, respecto a la sucesión de Judas, no es que sólo la sucesión aplicaba a Judas, sino que había un ministerio establecido por Cristo para ellos doce, que era único. San Pedro dice:

Él era uno de los nuestros y había recibido su parte en nuestro ministerio. (Hch 1, 17)

Y oraron así: "Señor, tú que conoces los corazones de todos, muéstranos a cuál de los dos elegiste para desempeñar el ministerio del apostolado, dejado por Judas al irse al lugar que le correspondía". (Hch 1, 25)

Es evidente que buscar el reemplazo de Judas, no es solo por rellenar un hueco, sino que es la conciencia plena de los Apóstoles que tienen un ministerio al que los llamó Cristo en número de doce.

Después subió a la montaña y llamó a su lado a los que quiso. Ellos fueron hacia él, y Jesús instituyó a Doce para que estuvieran con él, y para enviarlos a predicar
con el poder de expulsar a los demonios.
 Así instituyó a los Doce (Mc 3, 13-16a)

San Marcos distingue entre llamar e instituir o establecer, es claro que el número doce no es arbitrario, a muchos llamó pero sólo a doce estableció, este número responde a la voluntad de Cristo. Escogió doce para una misión particular y estos doce sabían que eran como un cuerpo o colegio apostólico, tal como lo llama el Concilio Vaticano II:

Creemos que el Señor confió todos los bienes de la Nueva Alianza a un único Colegio apostólico presidido por Pedro, para constituir un solo cuerpo de Cristo en la tierra, al cual deben incorporarse plenamente los que de algún modo pertenecen ya al Pueblo de Dios [UR 3]

Del mismo texto de Hechos deducimos que Judas dejó un puesto, así de claro lo dice el texto, porque no es el nombre el importante sino el puesto, el cargo, el lugar que estableció Cristo en número de doce. De esa manera, en la visión se representan doce nombres.

Volviendo a la visión de San Juan, comprendemos que en esa visión están los nombres de los doce apóstoles porque son ellos quienes iniciaron la labor de la Iglesia, y la Jerusalén Celestial representa a la Iglesia. Es algo sencillo de comprender, por eso el argumento del evangélico es bien extraño:

¿Si la sucesión del apóstol traidor será registrada en la futura Jerusalén, porque no figurará una de las 266 sucesiones, del apostolado "mas destacado de la biblia"?

¿Qué debemos responder ante esto?

     1.   Que la Jerusalén Celestial registra doce cimientos, porque los cimientos no se modificaron, siguieron siendo doce los instituidos por Cristo

     2.  Que deberían aparecen los nombres de los Apóstoles originales más Matías porque claramente dice en Hechos que él fue AGREGADO al grupo de los once, para completar doce, que era el número inicial fijado por Jesús.

     3.  Que ese puesto fue dejado indicando que alguien lo debía reemplazar. Esto que aplica para Judas, aplicará a la muerte de todos ellos, porque San Pedro es muy claro en hablar de un ministerio apostólico, eso es lo que queda y por tanto el lugar que se deje en ese ministerio deberá ser ocupado.

La visión de San Juan también muestra doce puertas con los nombres de las tribus de Israel pero no muestra los nombres de los descendientes de cada hijo de Jacob, pues se entiende que ellos representan a su antepasado. Con los Apóstoles sucede igual, cada apóstol ocupa un lugar en un ministerio, y ese ministerio apostólico va a ser continuado, no por el nombre sino por la misión. Es absurdo esperar que San Juan en la visión tenga que mencionar a algún sucesor de San Pedro, pues no es el nombre, es el cargo, es el ministerio apostólico el que cuenta.

Que se pueda alegar que sí aparezca el nombre de Matías en la visión (pues se ven doce cimientos y no solo once), pues es obvio, primero porque Judas abandonó el cargo, segundo porque estaba movido por Satanás (no podría aparecer Judas como cimiento), y tercero porque Matías estuvo desde el inicio de la acción evangelizadora de la Iglesia, y la nueva Jerusalén representa a la Iglesia.

La sucesión apostólica es una doctrina antiquísima, iniciada con San Matías y continuada a la muerte de cada Apóstol.


El argumento evangélico continúa:

Si en realidad los papas sucedieron a pedro, Juan hubiera profetizado 266 cimientos o mas.

Esto raya en lo absurdo, porque es imposible que un sucesor se añada al que sucede para llamarlo cimiento. El cimiento es el CARGO no el nombre de quien lo ocupa, por eso San Pablo mencionará que nosotros estamos edificados sobre el cimiento de los Apóstoles (Ef 2, 20)

Por ejemplo el sucesor de Judas, ya está anticipado en la mitad del ANT.

¿Recuerdas?

TOME OTRO SU OFICIO.

Finalmente solo 1 sucedió a Judas, y no 200. Y eso se sabe porque Juan vio 12 cimientos, (con los nombres de los 12 Apóstoles).

¿Porque también no se profetizaron a los que sucesores de Pedro en el .N.T?

No sé qué decir, es obvio que a Judas lo sucedió únicamente Matías, ¿pero acaso Matías no iba a morir también? No se trata de decir que en la sucesión se mencionen todos los sucesores, pero es obvio que vendrán. Por ejemplo veamos a los reyes de Israel, a Saúl solo lo sucedió David, pero es obvio que si miramos la monarquía en Israel, luego de Saúl hubo muchos reyes, tanto en el reino del norte como en el reino del sur.

Lo segundo es que esto era una visión lo que tiene San Juan, no se trata de narrar el devenir de acontecimientos a suceder, sino de mostrar la victoria final de la Iglesia. ¿Por qué pretende el evangélico que en esa visión aparezcan los sucesores de Pedro? ¿Por qué mencionar algo que era conocido por los cristianos del primer siglo, y que está atestiguado en documentos muy antiguos?

Y termina el evangélico:

Pero para colmo en el extremo final del N.T, 
Juan tampoco profetizó a los sucesores del Apóstol Pedro,
y demostró que Dios NO los registrará.

¿Dios registrará al sucesor del "traidor",
y ni siquiera a un solo sucesor "del príncipe de los apóstoles"?

¿Donde estarán los sucesores de Pedro,
si Dios ahí registrará a un sucesor?

Debería entender esta persona que la visión de San Juan está tomando elementos fundacionales en todos los aspectos. Esto no es una secuencia de hechos, sino UNA VISIÓN. ¿Entenderá que es una visión? En la visión de San Juan vemos: mención a las tribus, a la ciudad de Jerusalén y a los Apóstoles. Esos son elementos constitutivos. ¿De dónde saca lo de registrar?

Creo que el argumento del evangélico no da lugar a refutar mas nada, en vista de lo mal construido.

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