Las sinagogas sin imágenes

Por Anwar Tapias Lakatt


En un debate que tuve con una no católica sobre las imágenes, salió un argumento según el cual demostraba lo errado de tener imágenes, y es que los judíos en las sinagogas no tienen imágenes:

Los judíos tienen la Torá, dominan perfecto el idioma y NO TIENEN IMÁGENES en la sinagoga.

Realmente el argumento me pareció interesante para hacer un artículo, el cual les comparto. Vamos a analizarlo por partes:

 

1. Los judíos tienen la Torá.

Es cierto, los judíos fueron los depositarios de la Torá o Pentateuco y de todo el Antiguo Testamento. Supongo que lo que nos quiere dar a entender es que ellos entendieron mejor que nadie entonces lo contenido en la Torá y de ahí querer decantar al tema de las imágenes. Sin embargo, debemos recalcar que los cristianos tenemos la palabra de Dios escrita COMPLETA, no solo una parte, por tal razón los judíos no están en ventaja frente a nosotros para comprender las Sagradas Escrituras.

Los cristianos católicos la comprendemos de manera completa, como revelación de Dios que culmina en la persona de Cristo (Heb 1, 1). Del mismo modo, los Apóstoles  recibieron de Cristo el soplo del Espíritu Santo para poder interpretar la Escritura:

Entonces les abrió la inteligencia para que pudieran comprender las Escrituras (Lc 24, 45) y es algo que vemos transmitido en la Escritura, por ejemplo cuando Felipe se las explica al Eunuco:

Entonces Felipe tomó la palabra y, comenzando por este texto de la Escritura, le anunció la Buena Noticia de Jesús (Hch 8, 35)

De esta forma, la Iglesia asistida u guiada por el Espíritu Santo tiene la plenitud para comprender íntegra la Palabra escrita de Dios.

 

Recordemos que los judíos teniendo reveladas las profecías sobre Cristo en el Antiguo Testamento, no fueron capaces de reconocerlo, y es Cristo el centro de la Escritura. Bien dice (Rom 9, 5) que “…de ellos desciende Cristo según su condición humana, el cual está por encima de todo. Sin embargo, teniendo los cristianos a Jesús como centro, no podemos pensar en ver en cada cita del Antiguo Testamento una alusión a Jesús, pero sí una plenitud del sentido del texto veterotestamentario a la luz del Espíritu Santo. Bien ha dicho la Comisión Pontificia Bíblica[1]:

La interpretación cristiana del Antiguo Testamento es, pues, una interpretación diferenciada según los distintos tipos de textos. No sobrepone confusamente la Ley y el Evangelio, sino que distingue cuidadosamente las fases sucesivas de la historia de la revelación y de la salvación. Es una interpretación teológica, pero al mismo tiempo plenamente histórica. Lejos de excluir la exégesis histórico-crítica, la requiere.

Cuando el lector cristiano percibe que el dinamismo interno del Antiguo Testamento encuentra su punto de llegada en Jesús, se trata de una percepción retrospectiva, cuyo punto de partida no se sitúa en los textos como tales, sino en los acontecimientos del Nuevo Testamento proclamados por la predicación apostólica. No se debe, pues, decir que el judío no ve lo que estaba anunciado en los textos, sino que el cristiano, a la luz de Cristo y en el Espíritu, descubre en los textos una plenitud de sentido que estaba escondida en él.

 

Los judíos a pesar de conocer las leyes del Decálogo y de la prohibición de (Ex 20, 4), tenían diversas imágenes como los querubines (Ex 25, 18) o la serpiente de bronce (Num 21, 8), mandadas a hacer por Dios; e incluso dibujos en las paredes del Templo (1 Re 6, 32) que no mandó a hacer Dios. Igualmente recibieron de los filisteos imágenes de ratas y tumores y las pusieron junto al Arca (1 Sam 6) sin ser consideradas ofensas o quebrantamientos al mandatoEsto demuestra que teniendo la Torá, sabían diferenciar muy bien las cosas y no consideraban ídolo cualquier imagen como nos quieren vender las sectas hoy día. Cuando el pueblo de Israel se corrompió fue por darle a las imágenes tratamiento de ídolos.

 

 

2. Dominan perfecto el idioma

Esta parte del argumento es interesante, sobre todo porque nos adentra en lo que corresponde al uso de los términos en las citas bíblicas. Gran parte del no entendimiento por parte de las denominaciones no católicas se da cuando leen “imagen” en sus traducciones bíblicas, y de ahí concluyen que Dios prohíbe cualquier tipo de imagen.

Una pregunta a hacerle a estos grupos es: ¿creen ellos que los judíos tenían una sola palabra para “imagen”? El hecho que al idioma español se traduzca “imagen” en muchos pasajes, no es sinónimo de que en todos los textos la palabra en arameo o hebreo sea la misma, pero esto es algo que desconocen la gran cantidad de no católicos, y cuando el católico intenta enseñarles se cierran y se resguardan ante la explicación.

Precisamente porque los judíos dominaban su idioma era para que para referirse a imágenes idolátricas usaban la palabra pesel (פֶ֣֙סֶל֙), y otras más como גִּלּוּלִים (gillul) y אֱלִיל (ellil). Pero la fuerza de estos dos últimos términos siempre se asocia a ídolo, por ello: gillul es usada 44 veces como ídolo y sólo 2 como imagen[2]; y ellil es usada 14 veces como ídolo y sólo 2 como imagen[3]

¿Qué sucede entonces con las imágenes que no fueron condenadas? ¿Con qué palabra se designaban? Es una pregunta obligada y la respuesta es que son dos términos: tselem y pittchuach. Veamos un ejemplo:

Haréis, pues, figuras (tselem) de vuestras hemorroides, y figuras de vuestros ratones que destruyen la tierra, y daréis gloria al Dios de Israel: quizá aliviará su mano de sobre vosotros, y de sobre vuestros dioses, y de sobre vuestra tierra. (1 Sam 6, 5)

En la cita anterior, se usa la palabra tselem, que es la misma que se usa cuando en el Génesis nos menciona que Dios nos hizo a su imagen (tselem) y semejanza (Gen 1, 27). Y he ahí el sentido de las imágenes católicas: representar a alguien, no creer que la imagen en sí sea alguien, que era como pensaban los pueblos antiguos y por ello caían en idolatría.

Por tanto, que bueno que se mencione a los judíos y su idioma porque ellos conocían bien la diferencia de términos. Y esta diferencia de términos sí lleva a una diferencia de tipos de imágenes. En el mismo debate, otra no católica trajo lo siguiente como argumento:

Moisés, al dirigirse a los hebreos, el pueblo escogido de Dios y no a los paganos, les dijo que el Señor no se reveló a ellos cuando les dio los Diez Mandamientos, por una precisa razón: Para que el pueblo de Dios no hiciera imágenes de Dios mismo -Ustedes no vieron figura alguna el día en que Yavé les habló en el monte Horeb en medio del fuego. Por tanto no vayan a corromperse: no se hagan un ídolo, o sea, un dios esculpido con forma de hombre o de mujer (Deuteronomio 4:15-16; lea también los versículos 17-19). Lo que se prohibió aquí no fue una imagen pagana, sino cualquier imagen que el pueblo escogido de Dios pudiera haber hecho de Dios, de hombres o de mujeres. Dios elogió a un rey de los judíos porque destruyó una serpiente de bronce que había sido hecha por orden expresa de Dios, y a la cual Su pueblo había comenzado a adorar después de cierto tiempo. La Biblia dice de este rey: Hizo lo que es recto a los ojos de Yavé, imitando a David, su antepasado. Suprimió los santuarios de las lomas, quebró los cipos y cortó los troncos sagrados. También destruyó la serpiente de bronce que Moisés había fabricado en el desierto, pues hasta ese tiempo los israelitas le ofrecían sacrificios y la llamaban Nejustán (2 Reyes 18:3-4)

Este argumento precisamente ataca la razón equivocada en nuestra doctrina. El argumento busca diluir que exista una diferencia entre una imagen idolátrica y las imágenes católicas. ¿Cómo lo hace? Explicando la cita de Deu 4, 15. Traigo esta parte del argumento que es la que debemos analizar:

Lo que se prohibió aquí no fue una imagen pagana, sino cualquier imagen que el pueblo escogido de Dios pudiera haber hecho de Dios, de hombres o de mujeres

Vayamos ahora a la cita en sí de la versión protestante:

Guardad, pues, mucho vuestras almas; pues ninguna figura visteis el día que Jehová habló con vosotros de en medio del fuego para que no os corrompáis y hagáis para vosotros escultura, imagen de figura alguna, efigie de varón o hembra (Deu 4, 15)

De la lectura del texto se puede comprender que se refiere a las imágenes que se pudieran hacer para representar a Dios. El verso 15 hace referencia al día en que Dios les habló en el monte, es decir la prohibición iba a que los judíos como no vieron una figura de Dios ese día, no podían representar a Dios de ninguna manera, sea escultura, imagen o efigie de varón o hembra, pero para representar a Dios. De esta forma, es muy diferente que se prohibiera hacer cualquier imagen para representar a Dios, que una imagen representativa de otro tipo. El sentido de la prohibición de  Deu 4, 15 se comprende bien cuando vemos el pecado del becerro de oro. Para los israelitas el becerro era el Dios verdadero, es decir representaron a Dios como un becerro:

 Los tomó él de sus manos, hizo un molde y fundió un becerro. Entonces ellos exclamaron: "Este es tu Dios, Israel, el que te ha sacado de la tierra de Egipto." Viendo esto Aarón, erigió un altar ante el becerro y anunció: "Mañana habrá fiesta en honor de Yahveh." (Ex 32, 4-5)

Como se aprecia, el objetivo de los israelitas era representar a Dios, y en el fondo es el objetivo de la idolatría con las imágenes, por ello Dios las condenó.

 

Cuando revisamos las imágenes que tenemos los católicos es claro que ninguna de esas imágenes busca representar a Dios, a excepción de las imágenes de Jesucristo, que según la Biblia es la imagen del Dios invisible (Col 1, 15).

 

Por tanto, sí hay una distinción entre imágenes paganas y cristianas y sí hay distinción entre las imágenes que buscaban representar a Dios y las que no. Por ello, el idioma hebreo sí que distingue  términos y en esto le doy la razón a la no católica que lo mencionó.

Respecto al Nuevo Testamento pasa lo mismo. A una de las no católicas a la que le pedí una cita bíblica en que se condenaran fabricar imágenes representativas, me trajo la siguiente cita de la RV:

Y los otros hombres que no fueron muertos con estas plagas, ni aun así se arrepintieron de las obras de sus manos, para que no adorasen a los demonios, y a las imágenes de oro, y plata, y bronce, y piedra, y de madera; las cuales no pueden ver, ni oír, ni andar (Ap 9, 20)

Para esta persona, esta cita condena las imágenes católicas. Pero así como los judíos dominaban el idioma, también los cristianos dominaban el griego. Y en el idioma griego hay una diferencia entre ídolo e imagen. La cita de Ap 9, 20 se muestra así en griego:

καὶ οἱ λοιποὶ τῶν ἀνθρώπων, οἳ οὐκ ἀπεκτάνθησαν ἐν ταῖς πληγαῖς ταύταις, οὐ μετενόησαν ἐκ τῶν ἔργων τῶν χειρῶν αὐτῶν, ἵνα μὴ προσκυνήσουσιν τὰ δαιμόνια καὶ τὰ εἴδωλα τὰ χρυσᾶ καὶ τὰ ἀργυρᾶ καὶ τὰ χαλκᾶ καὶ τὰ λίθινα καὶ τὰ ξύλινα, ἃ οὔτε βλέπειν δύνανται οὔτε ἀκούειν οὔτε περιπατεῖν

 

La palabra resaltada en amarillo es la palabra griega es eidola que viene de eidolon y se refiere a ídolo, que es lo que condena la cita. Para mostrar la diferencia entre lo que el Nuevo Testamento entiende por imagen, veamos otra cita:

Porque a los que antes conoció, también los predestinó para que fuesen hechos conforme a la imagen (eikonos) de su Hijo, para que Él sea el primogénito entre muchos hermanos (Rom 8, 29)

En este caso, el griego usa la palabra εἰκόνος, para referirse a imagen, y es muy diferente a la traducción de “imagen” que se hace de Ap 9, 20. Por ello cuando un no católico sólo lee lo que dice en español se confunde, pues los idiomas griego y arameo son precisos para distinguir estos términos. En conclusión, los que conocen el idioma como afirmaba la no católica sí que distinguen los términos, lástima que en las traducciones se pierda a veces esa especificidad de las palabras.

 


3. No tienen imágenes en las sinagogas

Esta parte del argumento es lo más forzado para llevar a cuestionar al católico que sí las tiene, de que está mal. ¿Por qué? Sencillamente porque el judío se quedó anclado en una parte de la Revelación que para ellos sigue en espera, mientras que para el cristiano ya se concluyó: Cristo ya vino.

Vamos a usar la lógica: ¿Tendría sentido que un judío tenga imágenes como los católicos? Veamos porque no:

Para los católicos, los bautizados formamos el Cuerpo místico de Cristo y en ese cuerpo estamos tanto los vivos como los que ya murieron en gracia de Dios. Dentro de ese cuerpo, los miembros vivimos en comunión, y los que ya murieron en gracia y en santidad gozan de la presencia de Dios porque Cristo al resucitar abrió los cielos.

Para un judío, que no tiene este concepto, sería impensado que pudiera tener imágenes de santos que estén en el cielo en comunión con los de la tierra, sencillamente porque para ellos no hay Cristo redentor aun. De esta forma, el argumento cae en una falacia en donde apela a algo imposible como doctrina (comunión en el Cuerpo de Cristo), para los judíos.

¿Qué representan los santos en las imágenes católicas? A quienes gozan por los méritos de Cristo redentor de la presencia de Dios. A nuestros hermanos en la fe, con quienes formamos el Cuerpo místico de Cristo. Los judíos no tienen esto, por tanto no podemos pensar que tengan imágenes de santos.

San Pablo dijo:

Ustedes son el Cuerpo de Cristo, y cada uno en particular, miembros de ese Cuerpo. (1 Cor 12, 27) Esto no lo tienen los judíos, por tanto no podemos esperar que tengan imágenes de quienes ya los proceden en el más allá. La doctrina judía no enseña que los que mueren estén en comunión con los judíos que vivan, a diferencia de la doctrina católica.

Sin embargo, hay algo curioso que ya hemos mencionado. Aunque las sinagogas no tengan imágenes y ya explicamos el por qué, el Templo de Jerusalén sí las tenía y no fueron mandadas a hacer por Dios ni fueron condenadas:

Luego talló todas las paredes de la casa en derredor con grabados de figuras de querubines, palmeras y flores abiertas, el santuario interior y el exterior. (1 Re 6, 29)


Pero aun así, sí podemos ver algunas imágenes en las sinagogas. Por ejemplo:

Sinagoga de Berlín (imagen de las tablas y de la estrella de David)


Sinagoga de Budapest (imagen de flor (parte izq inferior y de la estrella de David)

Y podríamos considerar si los primeros cristianos tenían imágenes, pues más que preocuparnos si los judíos las tenían, es si los cristianos primitivos las tenían, y la evidencia histórica es que sí como puede apreciarse en este enlace ¿Tenían imágenes los primeros cristianos?



[1] PONTIFICIA COMISIÓN BÍBLICA, El pueblo judío y sus Escrituras Sagradas en la Biblia cristiana, Nun 21. Web del Vaticano.

[2] http://bibliaparalela.com/hebrew/1544.htm

[3]  http://bibliaparalela.com/hebrew/457.htm

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