•Sermon de San Agustín Padre y Doctor de la Iglesia

Sermon de San Agustín - Padre y Doctor de la Iglesia
 
 
 
 
 
Parrafos escogidos de los Sermones de los Santos Padres
 
  • “María dio Fe a las palabras del ángel y por la Fe concibió y fue escogida para que, por su medio, naciera entre los hombres nuestra Salud. María es bienaventurada porque oyó la palabra de Dios y la puso en práctica; por que más guardó la verdad en su mente que en su seno”.
  • “Maravilloso fue su nacimiento. ¿Qué hay más maravilloso que el parto de una Virgen? Concibe y es virgen; da a luz y sigue siendo Virgen. Fue hecho de aquella a la que El hizo; le aportó la fecundidad sin quitarle la integridad. ¿De donde procede María? De Adán. Y Adán ¿de donde? De la tierra. Si Adán procede de la tierra y María de Adán, también María procede de la tierra. Si María es tierra, reconozcamos lo que cantamos: La verdad ha brotado de la tierra”.
  • “Celebramos, pues con gozo el día en que María dio a luz al Salvador; la casada, al creador del matrimonio; la virgen, al príncipe de las vírgenes; ella virgen antes del matrimonio, virgen en el matrimonio, virgen durante el embarazo, virgen cuando amamantaba. En efecto, de ningún modo quitó, al nacer, el Hijo todopoderoso la virginidad de su santa Madre, elegida por Él. Buena es la fecundidad en el matrimonio, pero es mejor la virginidad consagrada”
  • “Aunque había merecido alumbrar al Hijo del Altísimo, era muy humilde; ni siquiera se antepuso al marido en el modo de hablar. No dice: Yo y tu padre, sino Tu padre y yo. No tuvo en cuenta la dignidad de su seno, sino la jerarquía conyugal. Nunca Cristo humilde hubiese enseñado a su madre a ensoberbecerse. Tu padre y yo con dolor te estábamos buscando (Lc 2, 48). Tu padre, dijo, y yo, porque la cabeza de la mujer es el varón. Cuánto menos deben envanecerse las demás mujeres!”.
  • “También como María la iglesia goza de perenne integridad virginal y de incorrupta fecundidad. Lo que María mereció tener en la carne, la iglesia lo conservó en el espíritu; pero con una diferencia: María dio a luz a uno solo; la iglesia alumbra a muchos, que han de ser congregados en la unidad por aquel único”.
  • “Así como la Virgen María engendrando a uno solo viene a ser la madre de la muchedumbre, también ella al engendrar a la muchedumbre viene a ser “madre de la unidad”... “Su madre lo llevó en su seno; llevémosle nosotros en el corazón; la virgen quedó grávida por la encarnación de Cristo; queden grávidos nuestros pechos por la fe en Cristo; ella alumbró al Salvador; alumbremos nosotros alabanzas. No seamos estériles, sean nuestras almas fecundas para Dios”. [1]
 
 
 
San Agustín, Padre y Doctor de la Iglesia, y una de sus “columnas”, nació en Tagaste-Africa en el año 354. Fue consagrado Obispo de Hipona. Fecundo escritor. La BAC (Biblioteca de Autores Cristianos) ha publicado más de cuarenta volúmenes. El libro que escribió, “Confesiones” (en donde narra su vida y su conversión), es un clásico de la cristiandad. Murió el 28 de agosto del año 430.
 
 

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San Agustín – el maestro interior
María recibe el regalo de la divina maternidad porque tuvo fe
 


Al darse cuenta el ángel de que María quería entender y no desconfiaba, le reveló su misión. He aquí el sentido de sus palabras: tú, que crees en el Dios verdadero, conserva la virginidad. Ya que tu fe es íntegra, también tu integridad quedará inviolada... Porque tienes fe, concibes: por creer serás madre, no por unión carnal.
En su concepción te halla virgen; nacido, te dejará virgen. El concederle tu fecundidad, no te priva de la integridad. Cuando preguntas ¿Cómo puede ser…? el ángel te responde: "Alégrate, llena eres de gracia...".

Celebramos el nacimiento de Juan y el de Cristo... Juan nace de una viejecita estéril, Cristo nace de una joven virgen. La esterilidad engendró a Juan, la integridad a Cristo. En el nacimiento de Juan, la edad no era adecuada para engendrar hijos, en el nacimiento de Cristo no hubo unión conyugal, fue concebido al anuncio del ángel. No se cree que Juan nacerá y el padre se queda mudo. De Cristo se cree, y es concebido por la fe que alcanza la mente de la Virgen y se realiza la fecundación en seno de la madre.

El anuncio del ángel a Zacarías fue hecho casi con las mismas palabras con que se le anunció la maternidad a María. Aquel fue amonestado, ella fue iluminada. A él se le dice: Porque no has creído…; a ella se le dice: Recibe lo que has aceptado. Son casi las mismas palabras... pero su sentido no permanece oculto a quien las escuchaba y para quien veía con la mente. En las palabras de ambos no era evidente su intención, pero lo que está oculto al entendimiento del hombre fue evidente para el ángel.

María, Madre de la Iglesia
María es la única mujer que ha podido ser al mismo tiempo virgen y madre, en espíritu y cuerpo. Espiritualmente no fue madre de Dios, nuestro salvador, que ha existido siempre. Pero al ser su madre biológica ella es también parte de su esencia, al igual que una mujer casada recibe el nombre de su esposo. Por eso es sin duda alguna Madre de la Iglesia, pues ha cooperado mediante su amor a engendrar a esta Iglesia a cuya cabeza está Cristo y cuyos miembros somos nosotros, la comunidad de fieles.

Era necesario que nuestro Dios, con un insigne milagro, tomara el cuerpo de una virgen para significar que, en el orden sobrenatural, sus miembros tendrían las gracias de una virgen, es decir, de la Iglesia. María es la única Virgen y Madre en espíritu y cuerpo: Madre de Cristo, Virgen de Cristo. La Iglesia de los santos, reservada al dominio del Reino de los cielos, es Madre de Cristo y Virgen de Cristo, en el orden espiritual.

Elevaciones
¡Oh Esposa de Cristo, hermosa entre las mujeres apoyada en tu Esposo por ser de su luz, sales inmaculada, iluminada y purificada, y con su ayuda quedas a salvo del pecado! Con todo mérito se te alaba en el Cantar de los Cantares: "Tus delicias están en el amor". Este amor no permite que se pierda tu alma con aquella de los impíos; Él pone en alto nivel tu causa, Él es tenaz como la muerte y forma tus delicias. ¡Que género de muerte envidiable: no es penosa sino deliciosa!

Celebramos con gozo, oh María, el día en que has dado a luz al Salvador; Tú, Novia del creador de las bodas; tú, Virgen, la única de las vírgenes. Con la caridad ferviente de tu fe has merecido que brotara de ti aquel Santo Germen, el creador te ha elegido por ser su más graciosa criatura, bienaventurada por haberlo concebido, pero todavía más bienaventurada por haberlo aceptado con tu fe. Con tu fe has concebido al Sembrador de la fe. Has merecido dar a luz al Hijo de Dios; tú, la más humilde. Madre fiel y santa, has hecho la voluntad del Padre y lo has hecho por entero; feliz, porque todavía antes de dar a la luz a Cristo has acogido al Maestro, has escuchado la palabra de Dios y la has puesto en práctica. Has acogido la verdad en la mente más que en tu vientre. Por ésto eres santa, por eso eres bienaventurada.[6]
 
 
 
 
 
 
Biografía:
[3]http://www.laspiedrasvivas123.com/2010/05/sermon-de-san-cirilo-sobre-maria.html
 
 
 
Preparado Por:
Cesar Parra
 
 
 
 
 
 
 
 
 
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