Padres Apostólicos, griegos y europeos - Siglos II y III



Por Anwar Tapias Lakatt

Los testigos oculares de Cristo terminan en el siglo I. El último apóstol vivo, San Juan, ha muerto en Efeso en donde se encontraba desterrado. Según San Ireneo de Lyon escribió el Evangelio estando en Efeso[1], igual dice San Jerónimo en su Comentario a Mateo[2]. La situación del cristianismo se ve agitada por las persecuciones, el Imperio reprime y ataca a los cristianos por el desequilibrio en la paz que generan los conflictos, en ese momento San Juan escribe su Apocalipsis para darles la esperanza de la victoria final y la derrota del poder imperial.

La forma de gobierno que domina en Roma en el siglo I es el Imperio. Después de la dura persecución de Nerón y la culpabilidad a los cristianos de la quema de Roma[3], de lo cual nos habló Tácito en sus Anales( libro 15 XXXVIII)[4] , llegó la violenta persecución de Domiciano. Después de la quema de Roma, hubo revueltas y caos, hasta que llegó la dinastía Flavia.

 

Bajo el mandato de Vespasiano, el Imperio destruye en el año 70 d.C el Templo y arrasa la ciudad de Jerusalén, lo que provoca el éxodo masivo de judíos hacia el Mediterraneo.

Lo sucedió Tito, su hijo, que fue el comandante que lideró justamente la destrucción del Templo. Bajo su mandato se dio la famosa erupción del Vesubio que arrasó Pompeya.

Domiciano es el último emperador de la dinastía Flavia y es quien lideró una sangrienta persecución contra los cristianos. Es este quien manda a encarcelar a San Juan y lo destierra a Patmos, una isla rocosa a 100 kilómetros de Efeso, lo que menciona San Juan en Apocalipsis:

Yo, Juan, hermano de ustedes, con quienes comparto las tribulaciones, el Reino y la espera perseverante en Jesús, estaba en la isla de Patmos, a causa de la Palabra de Dios y del testimonio de Jesús. (Ap 1, 9)

¿Cuándo escribe Juan el Apocalipsis? Por lo general se manejan dos hipótesis: una que lo escribió durante el reinado de Nerón, y otra que lo escribió durante el reinado de Domiciano. Hay un texto interesante en Apocalipsis que dice:

También simbolizan a siete reyes: cinco de ellos han caído, uno vive y el otro todavía no ha llegado, pero cuando llegue, durará poco tiempo (Ap 17, 10)

Los primeros cinco reyes serían los primeros cinco emperadores: Octavio, Tibero, Calígula, Claudio y Nerón. El sexto es el que vive, que sería Vespasiano (ya que Galva, Otón y Vitelio no reinaron mucho y fueron irrelevantes). Luego vendría uno que duraría poco y sería Tito. Si San Juan escribe en clave el Apocalipsis, nada de extraño tiene que la Bestia sea precisamente Domiciano.

 

La última década del siglo I fue muy agitada para los cristianos, Clemente Romano (tercer Papa de la Iglesia) escribe una carta a la comunidad de Corinto en el año 97 D.C, en donde hace mención a las revueltas y la persecución que padecen:

Por causa de las calamidades y reveses, súbitos y repetidos, que nos han acaecido, hermanos, consideramos que hemos sido algo tardos en dedicar atención a las cuestiones en disputa que han surgido entre vosotros, amados, y a la detestable sedición, no santa, y tan ajena y extraña a los elegidos de Dios, que algunas personas voluntariosas y obstinadas han encendido hasta un punto de locura, de modo que vuestro nombre, un tiempo reverenciado, aclamado y encarecido a la vista de todos los hombres, ha sido en gran manera vilipendiado[5]

Es llamativo como el Papa Clemente ya menciona que el nombre de los cristiano ha sido vilipendiado, y es algo que podemos encuadrar con la acusación de Nerón. Las repercusiones de las disputas con los judíos hizo que el Imperio considerara de cuidado el tema de los cristianos, más por la desestabilización que producían sus conflictos con judíos y paganos que por una línea del Imperio.

El siglo I terminó en medio de persecuciones, con el último Apóstol vivo desterrado en Patmos, pero con una comunidad que crecía y crecía día a día. De esta forma se inicia el siglo II.

 

 

SUCESORES DE LOS APOSTOLES

Los Apóstoles habían cumplido a cabalidad el mandato de Jesús, y por ello pagaron el precio del martirio (excepto San Juan)

·      


  •           San Pedro predicó en varias zonas en Judea y luego en Antioquía y en Roma
  •           San Andrés en las costas del mar Negro
  •           Santiago el Mayor predicó en España (Compostela)
  •           Santo Tomás predicó en la India
  •           San Bartolomé predicó en la India y luego en Armenia (Turquía)
  •           San Mateo predicó en Etiopía
  •           San Matías predicó en Judea
  •           San Simón predicó en Egipto
  •           San Judas Tadeo predicó en Mesopotamia
  •           San Felipe predicó en Hierápolis (Grecia)
  •           Santiago el Menor predicó en Jerusalén
  •           San Juan predicó  en Efeso

Los Apóstoles fueron dejando sucesores en cada se apostólica en donde fundaban comunidades. Eusebio de Cesarea menciona a Evodio como sucesor de Pedro en Antioquia, a Lino como sucesor de Pedro en Roma, a Simeón como sucesor de Santiago en Jerusalén.

San Marcos hizo a Ananías Obispo en Alejandría, San Andrés hizo obispo a Stachys en Constantinopla, y se dice que Papías fue escogido por San Felipe como obispo en Hierápolis.

Lo que sabemos de la Iglesia Católica en el siglo II lo podemos saber en parte por los documentos escritos con que se cuentan de parte de historiadores, tanto cristianos como paganos. Y por los hallazgos arqueológicos que se han ido dando con los años.

 

SITUACION DEL IMPERIO FRENTE A LOS CRISTIANOS EN EL SIGLO II

Domiciano muere en el año 96 D.C. Y luego de él llega Nerva, pero es Trajano quien finalmente alcanza importancia histórica al desencadenar la tercera persecución del Imperio contra los cristianos luego de la de Nerón (65 D.C) y la de Domiciano (95 D.C).

Durante el reinado de Trajano sucedieron acontecimientos marcados como la muerte del Papa San Clemente, la muerte de Simeón (segundo Obispo en Jerusalén) y la muerte de San Ignacio de Antioquía[6]

Podemos saber la situación de los cristianos por medio de obras paganas históricas, en donde podremos aprender qué imagen tenían los paganos de los cristianos.

 

Plinio el joven

Plinio fue procurador del imperio romano, y hacia el año 111 D.C le escribe una carta al emperador Trajano sobre cómo tratar a los cristianos. De la carta[7] se deducen cosas importantes como:

¿Es el mismo nombre de cristianos, independiente de todo otro crimen, lo que debe ser castigado, o los crímenes relacionados con ese nombre? “

En el interrogatorio les he preguntado si son cristianos, luego durante el interrogatorio, a los que han dicho que sí, les he repetido la pregunta una segunda y tercera vez, y los he amenazado con el suplicio: si hay quienes persisten en su afirmación yo los hago matar

“Han declarado que todo su error o su falta ha consistido en reunirse algunos días fijos antes de la salida del sol para cantar en comunidad los himnos en honor a Cristo que ellos reverencian como a un Dios. Ellos se unen por un sacramento y no por acción criminal alguna, sino que al contrario para no cometer fraudes, adulterios, para no faltar jamás a su palabra. Luego de esta primera ceremonia ellos se separan y se vuelven a unir para un ágape en común, el cual, verdaderamente, nada tiene de malo

“Son una multitud de personas de todas las edades, de todos los sexos, de todas las condiciones”

Como vemos, a los cristianos se les acusaba de reunirse y buscar una vida santa. Por eso los hacían matar.

 

Trajano da respuesta a la carta de Plinio en la que menciona:

Ellos no deberán ser perseguidos, pero deberán ser castigados en caso de ser denunciados”

La respuesta de Trajano deja ver que, efectivamente, no existía ninguna ley universal al respecto: la situación actual es tal, a juicio del emperador, que no conviene establecer ninguna disposición general al respecto. La solución al problema: no se busque a los cristianos ni se admita ninguna denuncia anónima. Quien es denunciado oficialmente como cristiano, debe ser interrogado: quien lo niega (aunque lo sea) no será castigado; quien lo afirme, es castigado. Por tanto, el simple hecho de ser cristiano es motivo para ser perseguido[8].

 

Eusebio de Cesarea, historiador judío, mencionó al respecto:

Domiciano demostró ser en gran manera cruel para con muchos, y no a pocos nobles y a hombres insignes asesinó sin siquiera un juicio lógico. También castigó a millares de hombres ilustres con el destierro fuera de las fronteras y confiscación de bienes sin razón. Finalmente se constituyó a sí mismo sucesor de Nerón en su enemistad y lucha contra Dios. En realidad fue el segundo que instigó la persecución contra nosotros, aunque su padre, Vespasiano, no había concebido nada insólito contra nosotros (Historia Eclesiástica, Libro III, XVII)[9]

 

Cuando nos preguntamos ¿qué hacían los cristianos para ganarse tan grande hostilidad, ser enjuiciados y matados en caso de no abjurar de Cristo? Debemos considerar que hay una gran diferencia entre los cristianos y el resto de religiones antiguas.

Para los pueblos paganos, cada pueblo tenía sus dioses, y no tenían problemas en que cada quien adorara al dios de su agrado. Los cristianos en cambio no podían acolitar que el Dios verdadero fuera comparado con otros dioses, ni muchos menos aceptar que hubiera un dios distinto a Dios. Es esto lo que desencadena la hostilidad, el que los cristianos se abroguen el seguir al verdadero Dios, dejando a los de ellos como simples dioses falsos imaginarios[10].

San Pablo nos da muestras de la actitud de los cristianos, de salir a evangelizar. No era sólo convivir con los que creían de forma errada, sino predicarle a Jesús:

“Les prediqué y les enseñé tanto en público como en privado, instando a judíos y a paganos a convertirse a Dios y a creer en nuestro Señor Jesús(Hch 20, 20)

 

Los judíos de la diáspora, esos que habían sido expulsados por las revueltas con cristianos, esos que huyeron con la destrucción de Jerusalén también habían desencadenado un odio contra los cristianos y por eso aumentaba la hostilidad contra ellos. Precisamente Suetonio Gayo, historiador romano en el siglo II llegó a escribir:

Bajo éste [su reinado] se reprimieron y castigaron muchos abusos, dictándose reglamentos muy severos [...] Nerón infligió suplicios a los cristianos, un género de hombres de una superstición nueva y maligna[11].

 

Durante el siglo II los cristianos fueron sufriendo también de acusaciones específicas, que fueron dando también motivo de odios y señalamientos. Fueron varias las acusaciones que recibían los cristianos en el siglo II. Inicialmente las acusaciones eran vulgares calumnias, principalmente tres:

  •       Que adoraban a un bandido condenado a muerte
  •       Que comían carne humana
  •       Que hacían orgías nocturnas

Este tipo de acusaciones se basaba en que los veían reunirse de noche a compartir el pan, que profesaban que comían la carne de Cristo en la Eucaristía y que Cristo había sido crucificado.


En excavaciones en Roma, se encontró un graffiti del siglo II en el cual hay una burla contra un cristiano llamado Alexámeno, en el cual está escrito:

Alexámeno adora a su Dios" y cerca alguien escribió -quizá el mismo Alexámeno del que se querían burlar- "Alexámeno fiel

Como vemos, la imagen del crucificado es un asno, y era de las figuras con que los paganos atacaban a los cristianos, asumiendo que adoraban a un animal.

 

 

Durante Trajano se darán famosas ejecuciones como la de San Ignacio de Antioquía, recogida en las Actas del martirio, en las que vemos el siguiente diálogo:

-¿Quién eres tú, espíritu malvado, que osas desobedecer mis órdenes e incitas a otros a su perdición?

-Nadie llama a Teóforo espíritu malvado, respondió el santo.

–¿Quién es Teóforo?

-El que lleva a Dios dentro de sí.

-¿Quiere eso decir que nosotros no llevamos dentro a los dioses que nos ayudan contra nuestros enemigos?, preguntó el emperador.

-Te equivocas cuando llamas dioses a los que no son sino diablos, replicó Ignacio. Hay un solo Dios que hizo el cielo y la tierra y todas las cosas; y un solo Jesucristo, en cuyo reino deseo ardientemente ser admitido.

-¿Te refieres al que fue crucificado bajo Poncio Pilato?

-Sí, a Aquél que con su muerte crucificó el pecado y a su autor, y que proclamó que toda malicia diabólica ha de ser hollada por quienes lo llevan en el corazón.

-¿Entonces tú llevas a Cristo dentro de ti?

-Sí, porque está escrito, viviré con ellos y caminaré con ellos.

Cuando lo mandaron a encadenar para llevarlo a morir en Roma, San Ignacio exclamó: “Te doy gracias, Señor, por haberme permitido darte esta prueba de amor perfecto y por dejar que me encadenen por Tí, como tu apóstol Pablo”[12].

San Ignacio murió destrozado por los leones en el año 107, discípulo directo de San Juan Evangelista. Nos dejó siete cartas muy importantes para conocer al cristianismo primitivo

 

Adriano continuó con las persecuciones después de Trajano, pero a diferencia de Trajano que desestimaba las acusaciones sin pruebas, Adriano exigía que para acusar a un cristiano tenía que presentarse personalmente el acusador. La postura de Adriano supuso una mejora para los cristianos, ya que sólo podían ser castigados si se comprobaba que habían transgredido las leyes del estado. En efecto, Adriano no descarta que se pueda acusar a uno de ser cristiano, pero para que se le condene, se exige que se pruebe un delito contra una ley romana.[13]

 

Marco Aurelio fue otro emperador que se hizo famoso precisamente por la ejecución de Justino Martir y de San Policarpo de Esmirna.

De Policarpo también se disponen de actas que relatan su muerte[14]:

El procónsul procuró por todos los medios hacerle apostatar, diciéndole tuviera compasión de su avanzada edad, ya que parecía no hacer caso de los tormentos. "¿cómo ha de sufrir tu vejez -le decía-lo que a los jóvenes espanta? Debe jurar por el honor del César y por su fortuna. Arrepiéntete y di: "Mueran los impíos". Animado el procónsul, prosiguió: "Jura también por la fortuna del César y reniega de Cristo". "Ochenta y seis años ha -respondió Policarpo- que le sirvo y jamás me ha hecho mal; al contrario, me ha colmado de bienes, ¿cómo puedo odiar a aquel a quien siempre he servido, a mi Maestro, mi Salvador, de quien espero mi felicidad, al que castiga a los malos y es el vengador de los justos?"

Mas como el procónsul insistiese en hacerle jurar por la fortuna del César, él le respondió: "¿Por qué pretendes hacerme jurar por la fortuna del César? ¿Acaso ignoras mi religión? Te he dicho públicamente que soy cristiano, y por más que te enfurezcas, yo soy feliz. Si deseas saber qué doctrina es ésta, dame un día de plazo, pues estoy dispuesto a instruirte en ella si tú lo estás para escucharme". Repuso el procónsul: "Da explicaciones al pueblo y no a mi".

 

…. Dispuesta ya la hoguera, los verdugos le iban a atar a una columna de hierro, según era costumbre, pero el Santo les suplicó, diciendo: "Permitidme quedar como estoy; el que me ha dado el deseo del martirio, me dará también el poder soportarlo; El moderará la intensidad de las llamas”. Así, pues, quedó libre; sólo le ataron las manos atrás y subió a la hoguera.

Levantando entonces los ojos al cielo exclamó: "Oh, Señor, Dios de los Ángeles y de los Arcángeles, nuestra resurrección y precio de nuestro pecado, rector de todo el universo y amparo de los justos: gracias te doy porque me has tenido por digno de padecer martirio por ti, para que de este modo perciba mi corona y comience el martirio por Jesucristo en unidad del Espíritu Santo; y así, acabado hoy mi sacrificio, veas cumplidas tus promesas. Seas, pues bendito y eternamente glorificado por Jesucristo Pontífice omnipotente y eterno, y todo os sea dado con él y el Espíritu Santo, por todos los siglos de los siglos. Amén".

En la época de Marco Aurelio fue famoso un filósofo que atacó el cristianismo, Celso. Al igual que Plinio, es otra de las fuentes históricas no cristianas que los mencionan. Para Celso, Cristo es un charlatan y los cristianos unos ignorantes. Por ejemplo menciona:

En vano, con abuso de sutileza, identificasteis al Hijo de Dios con el Logos divino. De hecho, en lugar de puro y santo Logos, sólo nos presentáis a un individuo ignominiosamente conducido al suplicio, vejado. Nosotros también, nosotros os aprobaríamos, si fuese el Verbo de Dios lo que contemplaseis como su hijo: pero ¿cómo reconocerlo en ese charlatán y en ese gheto? La genealogía que le fabricasteis y que partiendo del primer hombre descender a Jesús de viejos reyes, es una obra prima de orgullosa fantasía. La mujer del carpintero, si hubiese semejantes antepasados, no lo habría sin duda ignorado.

 

Para Celso, es absurdo que un Dios muera en una Cruz, que después de resucitado no se haya presentado a sus enemigos, que de su Resurrección sólo hablen unos pocos. No comprende cómo Dios necesita encarnarse y es muestra para él que no es omnipotente[15].

Celso es un hombre reflexivo, conocedor del Cristianismo, y en su estilo busca argumentar desde la razón en su entorno pagano, para disuadir a los cristianos sobre su fe. La forma en que Celso recrimina a los cristianos su fe, muestra cómo en el siglo II aparecerán los Apologistas griegos, esos Padres de la fe que fueron capaces de defenderla por medio de exponer los argumentos doctrinales y dar respuesta a los ataques venidos del paganismo.

La ofensiva intelectual albergaba la esperanza de que quienes habían abrazado el cristianismo volvieran a reflexionar sobre su pertenencia al mismo y regresaran al mundo de la religión y cultura que habían abandonado[16]

 

Además de Celson, Porfirio y el emperador Juliano fueron otros estudiados que atacaron con argumentos racionales a los cristianos.

Se pueden contar en total diez persecuciones contra los cristianos. Luego de la Neron, Domiciano, Trajano y Marco Aurelio, aparecen las persecuciones del siglo III y IV. Mencionemos los mártires que dio cada una:

Quinta persecución (Séptimo severo) [202 D.C]: Sufrió San Ireneo de Lyon

Sexta persecución (Maximino Trax) [235 D.C]: Sufrieron Pontiano y Antero, Papas.

Séptima persecución (Decio) [250 D.C]: Sufrieron Santa Agueda, Santa Apolonia y San Cornelio (Papa). “Decio ordena la obligación general de ofrecer sacrificios a los dioses del Imperio y pedir un certificado de haberlo hecho, bajo pena de muerte y la negativa provocó la primera gran persecución contra los cristianos[17]

Octava persecución (Valeriano) [258 D.C]: San Cipriano de Cartago, San Lorenzo y San Sixto (Papa). Incluso 153 cristianos fueron lanzados vivos a una fosa.

Novena persecución (Aureliano) [274 D.C]: Felix (Papa)

Décima persecución (Diocleciano) [303]: San Sebastián, San Cosme y San Damián, Santa Catalina de Alejandría y Santa Inés de Roma.

La persecución de Diocleciano se abordará en el estudio del siglo IV, por las repercusiones y cantidad de mártires que le dio a la Iglesia.

 

 

PADRES APOSTÓLICOS

Llamamos padres apostólicos a los sucesores directos de los Apóstoles o a los escritores que aparecen a inicios del siglo II. Se asocia el término a quienes nos dejaron escritos, por ello dentro de los Padres Apostólicos también se incluyen escritos aun cuando se desconozca su autor:

Carta de Clemente a los Corintios: Es la intervención de Roma en una problemática dada en la comunidad de Corinto[18]. San Clemente fue el cuarto Obispo de Roma como atestiguan distintos autores cristianos. La carta narra la intervención de Clemente pidiendo a los corintios que restituyeran en cargo a los presbíteros que habían designado los Apóstoles. Su fecha de composición es del siglo I, en una persecución posterior a la de Nerón. Incluso San Policarpo ya en el 130 D.C cita esta carta.

La Didajé: Es un manual más que todo, que da indicaciones sobre normas morales, organizaciones y litúrgicas como la Eucaristía o el Bautismo[19]. Se estima su composición entre el años 100 a 150 D.C, pero el que no mencione a los sinópticos podría datar su composición en el mismo siglo I antes del año 50 D. en algunas de sus partes. Fue un documento muy conocido y citado por varios escritores cristianos posteriores.

Pastor de Hermas: En lenguaje apocalíptico invita a ver la necesidad de la penitencia dentro de la Iglesia[20]. Se data su composición hacia el 130 D.C. Se dice que su autor era hermano del Papa San Pio, según lo mencionado por el fragmento de Muratori. La lectura no es sencilla por el mismo hecho de su lenguaje apocalíptico.

Cartas de San Ignacio de Antioquía: Dirigidas a varias comunidades invitan a la firmeza en la fe, a la obediencia y al vivir como hermanos en el amor[21]. San Ignacio escribe siete cartas a siete comunidades: Éfeso, Magnesia, Tralia, Roma, Filadelfia, Esmirna y a Policarpo, obispo de esta última ciudad. Las cuatro primeras están escritas desde Esmirna y las tres últimas desde Troade. Su anhelo por la unidad se ve a lo largo de sus cartas, las cuales tienen un estilo fogoso y en el que se retrata la vivencia próxima del martirio que le esperaba.

Carta de San Policarpo de Esmirna: Recomendaciones pastorales[22]. Cuenta San Ignacio que Policarpo había sido discípulo de San Juan. Era importante y querido y había tratado incluso con el Papa Aniceto el tema de la fecha de Pascua. En su carta hace mención de la jerarquía: presbíteros y diáconos, de la importancia de la limosna. Su carta dirigida a los Filipenses, es la única que queda de sus escritos.

Epístola de Bernabé: Carta que advierte a los cristianos sobre los peligros del judaísmo en los cristianos conversos[23]. Se desconoce su autor pero se ha descartado que sea el compañero de San Pablo mencionado en el Nuevo Testamento. Es un tratado teológico que trata de colocar la ley judía en perspectiva correcta y no para ser traída a la vida cristiana como querían los conversos judaizantes.

Fragmentos de Papías: Fragmentos citados por otros autores como Eusebio, que narran la vida apostólica[24]

Entre las características que podemos encontrar en estos libros tenemos[25]:

ü  Tratan los temas del Nuevo Testamento: Santísima Trinidad, Encarnación, Iglesia, temas morales

  •      Se nota en ellos un claro cristocentrismo
  •     Se menciona frecuentemente la parusía
  •     Escritos de gran sencillez, sin pretensiones teológicas o polémicas
  •     Escritos con gran fuerza y autoridad, con intención pastoral: exhortan a la obediencia, a la caridad, a la humildad
  •     Obras escritas en koiné (griego común)
  •     Escritas para cristianos de modesta condición social.

Estos textos si bien no son inspirados, no por ello dejan de representar un fuerte testimonio de la vivencia cristiana del siglo II. Sus enseñanzas son totalmente acordes al Evangelio y contienen la transmisión de la predicación apostólica. No son contenidos sistemáticos sino que recogen desde un enfoque pastoral cómo debe ser la vida cristiana de las comunidades. Remiten y citan muchas veces los textos del Nuevo Testamento, lo que evidencia que eran reconocidos como inspirados.

 

 

PADRES APOLOGISTAS

Como habíamos mencionado, a partir de la segunda mitad del siglo II los argumentos y ataques contra el cristianismo se hicieron más sistemáticos y racionales. Ya no eran simplemente acusaciones sin fundamento o simples confabulaciones de personas anónimas. Esto inspiró a cristianos bien fundamentados llamados los padres apologistas. Apología significa defensa y es justamente lo que harán en sus obras para enfrentar los ataques paganos. En sus escritos ya no habrá simplemente instrucciones morales o pastorales, ya habrá argumentos temáticos con los  cuáles darán respuesta a los interrogantes planteados por sus contendores. Se les llama apologistas griegos pues fueron generalmente griegos los mejores exponentes de este género durante el siglo II. Ya para el siglo III surgirán grandes figuras como San Ireneo en Francia, Orígenes o san Clemente Alejandrino. Si bien la época dorada de los apologistas fue esta, con el tiempo este estilo se quedó, y por ello podremos encontrar obras apologéticas magistrales en San Agustín o San Jerónimo en el siglo IV.

Los apologistas, en varios casos venidos del paganismo, no fueron simplemente quienes apelaban a la fe. Precisamente partiendo de la filosofía van a la fe, y de nuevo a la filosofía. Es de esta manera que logran desarticular los ataques paganos, y demuestran que del lado cristiano hay mentes capaces y audaces que guiadas por el Espíritu Santo logran exponer la fe y con ello defenderla.

Los Padres apologistas se enmarcan en un escenario en donde enfrentan dos grandes problemas: el externo con el ataque de los paganos y las persecuciones de los emperadores, y el otro interno con la aparición de herejías surgidas dentro del mismo cristianismo[26]. Es así que los apologistas escribirán para los no paganos con el fin de dejar en forma expositiva la verdad cristiana.

 

Entre los mejores exponentes de la apología tenemos:

San Justino Mártir:

Es el principal y más grande exponente de este género. Sirio converso hacia el año 130 D.C. Según Eusebio escribió muchas obras pero sólo tres han quedado como verídicas de su autoría[27]:

Apología uno: Trata de temas importantes como

  • Los cristianos no son ateos
  • No puede condenarse sólo el nombre de cristianos
  • Cristo es el Verbo encarnado
  • El martirio antes que negar a Dios
  • Superioridad de Cristo sobre los héroes paganos
  • La Eucaristía
  • El domingo
  • Apología dos: Trata de temas importantes como
  • El por qué Dios permite los males
  • Diálogo con Trifón: Es un diálogo con un judío llamado Trifón que encontró en Efeso.
  • La superioridad de Cristo sobre la Ley judía
  • La vida de Cristo en los Evangelios
  • La santidad de los cristianos y la necesaria conversión de los judíos

De las obras de San Justino se pueden identificar trazos importantes de la vida cristiana en el siglo II. Las dos apologías están dirigidas al emprerador Antonio Pio hacia el año 150 D.C. Coloquemos algunos extractos importantes:

Después de ser lavado de ese modo, y adherirse a nosotros quien ha creído, le llevamos a los que se llaman hermanos, para rezar juntos por nosotros mismos, por el que acaba de ser iluminado, y por los demás esparcidos en todo el mundo. Suplicamos que, puesto que hemos conocido la verdad, seamos en nuestras obras hombres de buena conducta, cumplidores de los mandamientos, y así alcancemos la salvación eterna.

Terminadas las oraciones, nos damos el ósculo de la paz. Luego, se ofrece pan y un vaso de agua y vino a quien hace cabeza, que los toma, y da alabanza y gloria al Padre del universo, en nombre de su Hijo y por el Espíritu Santo. Después pronuncia una larga acción de gracias por habernos concedido los dones que de Él nos vienen. Y cuando ha terminado las oraciones y la acción de gracias, todo el pueblo presente aclama diciendo: Amén, que en hebreo quiere decir así sea. Cuando el primero ha dado gracias y todo el pueblo ha aclamado, los que llamamos diáconos dan a cada asistente parte del pan y del vino con agua sobre los que se pronunció la acción de gracias, y también lo llevan a los ausentes.

A este alimento lo llamamos Eucaristía. A nadie le es lícito participar si no cree que nuestras enseñanzas son verdaderas, ha sido lavado en el baño de la remisión de los pecados y la regeneración, y vive conforme a lo que Cristo nos enseñó. Porque no los tomamos como pan o bebida comunes, sino que, así como Jesucristo, Nuestro Salvador, se encarnó por virtud del Verbo de Dios para nuestra salvación, del mismo modo nos han enseñado que esta comida—de la cual se alimentan nuestra carne y nuestra sangre—es la Carne y la Sangre del mismo Jesús encarnado, pues en esos alimentos se ha realizado el prodigio mediante la oración que contiene las palabras del mismo Cristo. Los Apóstoles—en sus comentarios, que se llaman Evangelios—nos transmitieron que así se lo ordenó Jesús cuando, tomó el pan y, dando gracias, dijo: Haced esto en conmemoración mía; esto es mi Cuerpo. Y de la misma manera, tomando el cáliz dio gracias y dijo: ésta es mi Sangre. Y sólo a ellos lo entregó (...).

Nosotros, en cambio, después de esta iniciación, recordamos estas cosas constantemente entre nosotros. Los que tenemos, socorremos a todos los necesitados y nos asistimos siempre los unos a los otros. Por todo lo que comemos, bendecimos siempre al Hacedor del universo a través de su Hijo Jesucristo y por el Espíritu Santo.

El día que se llama del sol [el domingo], se celebra una reunión de todos los que viven en las ciudades o en los campos, y se leen los recuerdos de los Apóstoles o los escritos de los profetas, mientras hay tiempo. Cuando el lector termina, el que hace cabeza nos exhorta con su palabra y nos invita a imitar aquellos ejemplos. Después nos levantamos todos a una, y elevamos nuestras oraciones. Al terminarlas, se ofrece el pan y el vino con agua como ya dijimos, y el que preside, según sus fuerzas, también eleva sus preces y acciones de gracias, y todo el pueblo exclama: Amén. Entonces viene la distribución y participación de los alimentos consagrados por la acción de gracias y su envío a los ausentes por medio de los diáconos.

Los que tienen y quieren, dan libremente lo que les parece bien; lo que se recoge se entrega al que hace cabeza para que socorra con ello a huérfanos y viudas, a los que están necesitados por enfermedad u otra causa, a los encarcelados, a los forasteros que están de paso: en resumen, se le constituye en proveedor para quien se halle en la necesidad. Celebramos esta reunión general el día del sol, por ser el primero, en que Dios, transformando las tinieblas y la materia, hizo el mundo; y también porque es el día en que Jesucristo, Nuestro Salvador, resucitó de entre los muertos; pues hay que saber que le entregaron en el día anterior al de Saturno [sábado], y en el siguiente—que es el día del sol—, apareciéndose a sus Apóstoles y discípulos, nos enseñó esta misma doctrina que exponemos a vuestro examen. (Apología 1, 65-67)

Justino también es el primer padre de la Iglesia que conecta la relación tipológica Adán – Cristo con la de Eva – María[28].


Taciano: Discípulo de San Justino. También sirio y converso en Roma. Taciano a diferencia de Justino no era tan diplomático y paciente, su estilo es más radical y riguroso. Esto lo llevó a terminar fundando una secta llamada los encratitas.

A pesar de eso dejó dos obras de gran valor apologético:

Diatessaron: Una concordia de los cuatro Evangelios para presentarlos como un solo cuerpo. Dicha obra fue usada por mucho tiempo  incluso en la Liturgia.

Discurso contra los griegos: En donde es más un ataque desmedido contra los griegos, con algunos puntos de la doctrina cristiana.

Alguno de los extractos de su obra es:

Sabemos que él es el principio del mundo, y se produjo por participación, no por división. Porque lo que se divide de otro, queda separado de ello; pero lo que es participado, distinguiéndose en cuanto a la dispensación (o economía) no deja más pobre a aquello de donde se toma. Porque así como de una sola antorcha se encienden muchos fuegos, y la primera antorcha no queda disminuida en su luz por haberse encendido de ella muchas antorchas, así también, el Logos que procede de la potencia del Padre no dejó sin razón al que le había engendrado. Yo mismo, ahora estoy hablando, y vosotros me escucháis: y está claro que no porque mi palabra pase a vosotros me quedo yo sin palabra al conversar, sino que al proferir yo mi voz estoy poniendo orden en la materia desordenada que está en vosotros. Y a la manera como el Verbo, engendrado en el principio, engendró a su vez él mismo para sí nuestra creación, creando la materia, así también yo, reengendrado a imitación del Verbo y habiendo alcanzado la comprensión de la verdad, intento poner un orden en la materia de la que yo mismo participo. Porque la materia no está sin principio, como Dios, ni tiene un poder igual al de Dios siendo sin principio, sino que ha sido creada. Y no por otro ha sido creada fuera del que la produjo como creador de todas las cosas.

Atenágoras: También es un converso, luego de estudiar retórica y filosofía. Igual que Justino escribe sus obras dirigidas a los emperadores (Marco Aurelio y Lucio Aurelio) hacia el año 177 D.C. Atenágoras se encargará de responder a 3 acusaciones que se hacía a los cristianos:

-          Que eran ateos porque no adoraban los dioses paganos

-          Que eran caníbales

-          Que tenían relaciones incestuosas

Un texto maravilloso de la forma de exponer la fe de Atenágoras es:

He mostrado, pues, suficientemente que no somos ateos: admitimos un solo Dios, increado, eterno, invisible, impasible, incomprensible, inmenso, que sólo puede ser alcanzado por la razón y la inteligencia, rodeado de luz, de belleza, de espíritu, de fuerza inexplicable. Por él ha sido hecho el universo, y ha sido ordenado y se conserva, por medio de su Verbo. Y creemos también en un Hijo de Dios. Que nadie tenga por ridículo eso de que Dios tenga un Hijo. Porque no pensamos sobre Dios Padre o sobre su Hijo a la manera de vuestros poetas que hacen fábulas en las que presentan a dioses que en nada son mejores que los hombres, sino que el Hijo de Dios es el Verbo del Padre en idea y operación, pues con relación a él y por medio de él fueron hechas todas las cosas, siendo el Padre y el Hijo uno solo. Y estando el Hijo en el Padre y el Padre en el Hijo, en unidad y potencia de espíritu, el Hijo de Dios es inteligencia y Verbo del Padre. Y si se os ocurre preguntar con vuestra extraordinaria inteligencia qué quiere decir «hijo», os lo diré brevemente: El Hijo es el primer brote del Padre, pero no como hecho, ya que desde el principio Dios, que es inteligencia eterna, tenía en si al Verbo y era eternamente racional, sino como procediendo de Dios cuando todas las cosas materiales eran naturaleza informe y tierra inerte y estaban mezcladas las más pesadas con las más ligeras, para ser sobre ellas idea y principio activo. Y concuerda con este razonamiento el Espiritu profético que dice: «El Señor me crió como principio de sus caminos para sus obras» (Prov 8, 22). Y en verdad, el mismo Espíritu Santo que obra en los que hablan proféticamente, decimos que es una emanación de Dios, que emana y vuelve como un rayo de sol. Realmente uno no puede menos de maravillarse al oir llamar ateos a los que admiten a un Dios Padre, y a un Dios Hijo y a un Espíritu Santo, mostrando su potencia en la unidad y su distinción en el orden. Y no se acaba aquí nuestra doctrina teológica, sino que afirmamos que se da una multitud de ángeles y ministros, a quienes el Dios creador y artífice del mundo, por medio del Verbo que está en él, distribuyó y ordenó para que tuvieran cuidado de los elementos y de los cielos y del mundo y de las cosas que en él se contienen, para mantener todo ello en buen orden.[29]


Aristides: Filósofo griego que escribió una Apología seguramente al emperador Antonio Pio en la cual argumenta a favor de Dios de los cristianos por encima del resto de dioses. Es el primero en mencionar la pureza de María:

Los cristianos, empero, cuentan su origen del Señor Jesucristo, y éste es confesado por su Hijo de Dios Altísimo en el Espíritu Santo, bajado del cielo por la salvación de los hombres. Y engendrado de una virgen santa sin germen ni corrupción, tomó carne y apareció a los hombres, para apartarlos del error de los muchos dioses. Y habiendo cumplido su admirable dispensación, gustó la muerte por medio de la cruz con voluntario designio, según una grande economía, y después de tres días resucitó y subió a los cielos. La gloria de su venida, puedes, !oh rey!, conocerla, si lees la que entre ellos se llama santa Escritura Evangélica.

Este tuvo doce discípulos, los cuales, después de su ascensión a los cielos, salieron a las provincias del Imperio y enseñaron la grandeza de Cristo, al modo que uno de ellos recorrió nuestros mismos lugares predicando la doctrina de la verdad. De ahí que los que todavía sirven a la justicia de su predicación, son llamados cristianos. Y éstos son los que más que todas las naciones de la tierra han hallado la verdad, pues conocen al Dios creador y artífice del universo en su Hijo Unigénito y en el Espíritu Santo, y no adoran a otro Dios fuera de éste. Los mandamientos del mismo Señor Jesucristo los tienen grabados en sus corazones y los guardan, esperando la resurrección de los muertos y la vida del siglo por venir. No adulteran, no fornican, no levantan falso testimonio, no codician los bienes ajenos, honran al padre y a la madre, aman a su prójimo y juzgan con justicia. Los que no quieran se les haga a ellos no lo hacen a otros. A los que los agravian, los exhortan y tratan de hacérselos amigos, ponen empeño en hacer bien a sus enemigos, son mansos y modestos... Se contienen de toda unión ilegítima y de toda impureza... No desprecian a la viuda, no contristan al huérfano; el que tiene, le suministra abundantemente al que no tiene. Si ven a un forastero, le acogen bajo su techo y se alegran con él como con un verdadero hermano. Porque no se llaman hermanos según la carne, sino según el alma[30].

 

Teófilo de Antioquía: Sería el sexto de Obispo de Antioquía según Eusebio de Cesarea. De él se conservan tres libros que dirige a Autólico, seguro algún pagano culto al que le quiere mostrar la profundidad y verdad de la doctrina de Cristo. Lo importante de Teófilo de Antioquía es que es el primero en utilizar el término “tría” para referirse a la Santísima Trinidad.


Del siglo II podemos también mencionar que se inicia la veneración de las reliquias de los mártires. Eso se evidencia en una carta de la Iglesia de Esmirna en el siglo II:

«Nosotros veneramos dignamente a los Mártires como discípulos e imitadores del Señor y por la suprema fidelidad hacia su mismo Rey y Maestro, ¡se nos conceda también  a nosotros llegar a ser compañeros y discípulos! […] Después de haber recogido los huesos de Policarpo, más preciosas que joyas y más puras que el oro fino, las colocamos en un lugar digno. Y en este lugar nos reunimos con gozo y alegría cada vez que es posible. Esperamos que el Señor nos conceda festejar el aniversario de su martirio, en memoria de cuantos han afrontado ya la misma lucha y para ejercicio y preparación de cuantos la afronten en el futuro»[31]

 

 

PADRES DEL SIGLO III

El siglo III siguió arrojando grandes defensores de la fe. El siglo III al igual que el II fue una época de persecuciones contra la Iglesia. Unas muy fuertes como las de Decio y Valeriano arrojaron grandes mártires de la fe.

En el siglo III podemos analizar como acontecimientos importantes:

  • Grandes exponentes
  • La situación del Papa Esteban con San Cipriano sobre los novacianos
  • Las catacumbas como lugar de reunión y testimonio
  • Herejías cristológicas

 

Grandes exponentes

Dentro de los grandes exponentes de la fe cristiana en el siglo III tenemos a :

San Ireneo de Lyon

San Ireneo nace en el Asia menor. Fue discípulo de San Policarpo de Esmirna. El valor de sus escritos es muy grande. Combatió a los gnósticos en su obra principal: Contra Herejes. En dicha obra desenmascara en 5 libros a los gnósticos. De sus escritos podemos resaltar doctrinas importantes:

-          La sede de Roma fue fundada por San Pedro y es la principal

-          La Tradición Apostólica tiene el mismo valor como enseñanza que la Escritura

-          María desató el nudo de la desobediencia de Eva

-          La Eucaristía es la carne del Señor de Jesús

Veamos un extracto:

Pero como sería demasiado largo enumerar las sucesiones de todas las Iglesias en este volumen, indicaremos sobre todo las de las más antiguas y de todos conocidas, la de la Iglesia fundada y constituida en Roma por los dos gloriosísimos Apóstoles Pedro y Pablo, la que desde los Apóstoles conserva la Tradición y <<la fe anunciada>> (Rom 1,8) a los hombres por los sucesores de los Apóstoles que llegan hasta nosotros. [849] Así confundimos a todos aquellos que de un modo o de otro, o por agradarse a sí mismos o por vanagloria o por ceguera o por una falsa opinión, acumulan falsos conocimientos. Es necesario que cualquier Iglesia esté en armonía con esta Iglesia, cuya fundación es la más garantizada -me refiero a todos los fieles de cualquier lugar-, porque en ella todos los que se encuentran en todas partes han conservado la Tradición apostólica (Libro III, 1.3.2)

 

Tertuliano: 

Africano, experto en retórica y derecho. Se convierte al cristianismo en el 195 D.C. pero luego cae en herejía montanista en los inicios del siglo III. Sin embargo sus escritos en latín son muy valiosos, antes de caer en la herejía. Tertuliano es quien enfrenta los escritos de Marción y lo refuta. Tertuliano fue un apasionado y reflejó su pensamiento en sus escritos. Podríamos resumir su obra así:

-          Contra Marción defiende la unicidad entre el Dios que enseña el AT y el del NT

-          Contra Praxeas defiende la Trinidad

-          Combate los docetas

-          Escribe de forma sistemática sobre el sacramento del Bautismo (siendo el primero)

-          Reconoce la verdadera garantía en la enseñanza en la Tradición Apostólica

Leamos un fragmento de su obra:

Siendo cosa clara que es más verdadero lo que es más antiguo, y es más antiguo lo que viene de los comienzos, y viene de los comienzos lo que viene de los apóstoles, será igualmente claro que fue transmitido por los apóstoles lo que es tenido por sacrosanto en las Iglesias de los apóstoles. Veamos cuál es la leche que los corintios bebieron del apóstol Pablo, según qué principios fueron reprendidos los gálatas, qué se escribió a los filipenses, a los tesalonicenses, a los efesios, qué es lo que los romanos oyen directamente, a los que tanto Pedro como Pablo les dejaron el Evangelio sellado con su propia sangre. Tenemos también las Iglesias que se alimentaron de Juan: porque, aunque Marción rechaza su Apocalipsis, si recorremos la sucesión de los obispos hasta su origen terminaremos en Juan, su autor. De la misma manera se puede reconocer la autenticidad de las demás Iglesias. Me refiero ya no sólo a las directamente apostólicas, sino a todas aquellas que están unidas con ellas por la comunión del sacramento: en ellas se encuentran el evangelio de Lucas desde que fue publicado, mientras que la mayoría ni siquiera conocen el de Marción. ¿No queda condenado por el solo hecho de que nadie lo conoce? Ciertamente Marción tiene Iglesias: las suyas, tan posteriores como adúlteras, ya que si uno recorre su lista sucesoria, se encontrará más fácilmente con un apóstata que con un apóstol, esto es, descubrirá que su fundador es Marción u otro de los del enjambre de Marción. Las avispas hacen también panales, y así hacen Iglesias los marcionistas. Es esta autoridad de las Iglesias apostólicas la que garantiza los demás evangelios que nos han llegado a través de ellas y según la interpretación de ellas, a saber, el de Juan, el de Mateo, y el que publicó Marcos —aunque se dice que es de Pedro, de quien Marcos era intérprete—y el que compuso Lucas, cuyo contenido se atribuye a Pablo.[32]

 

Orígenes:

No es Padre de la Iglesia, pero sí muy importante en el siglo III- Alejandrino, se dedicó a profundizar en el estudio de la Sagrada Escritura, fundó una escuela de Teología y predicó y enseño en Cesarea. Murió bajo el reinado de Decio. Escribió muchas obras de las cuales no tenemos ya registro. Entre sus obras más importantes está:

-          Hexapla, un texto crítico del AT colocado en 6 columnas con el idioma hebre, griego y otras tres traducciones más. Solo nos quedan fragmentos

-          Comentarios a los textos bíblicos, de los cuáles hay gran aportación

-          Homilías

-          Obras ascéticas

-          Obras dogmáticas

-          Obra apologética contra Celso

 

Cipriano de Cartago: 

Africano, converso, lideró la Iglesia africana en el siglo III. Participó en una polémica con el Papa Esteban sobre el trato a los que habían abandonado la fe con la persecución de Decio. Para él, los herejes que volvieran debían ser rebautizados, algo que el Papa Esteban no aceptaba. La muerte de ambos impidió que se diera una ruptura entre la Iglesia de Roma y Cartago. Dentro de sus aportes podemos tener:

-          La autoridad del Obispo

-          La necesidad de la Iglesia para la salvación

 

Otro exponente cristianos del siglo III es Clemente de Alejandría.

 

 

HEREJÍAS PRIMITIVAS

Con la Iglesia y el Evangelio, también se empezaron a dar los primeros brotes de herejías. Estos aparecen incluso en el mismo siglo I. El Nuevo Testamento hará eco de esto:

En el pueblo de Israel hubo también falsos profetas. De la misma manera, habrá entre ustedes falsos maestros que introducirán solapadamente HEREJÍAS (αἱρέσεις) perniciosas, y renegarán del Señor que los redimió, atrayendo sobre sí mismos una inminente perdición.

Muchos imitarán su desenfreno, y por causa de ellos, el camino de la verdad será objeto de blasfemias. Llevados por la ambición, y valiéndose de palabras engañosas, ellos se aprovecharán de ustedes. Pero hace mucho que el juicio los amenaza y la perdición los acecha. (2 Pe 2, 1-3)

San Pedro en el siglo I ya advierte que se introducirán “herejías”, es decir, doctrinas falsas y contaminadas que querrán aparecer como verdaderas.

San Pablo también le enseña fuerte y claro a la comunidad de Galacia:

Me sorprende que ustedes abandonen tan pronto al que los llamó por la gracia de Cristo, para seguir otro evangelio. No es que haya otro, sino que hay gente que los está perturbando y quiere alterar el Evangelio de Cristo. 

Pero si nosotros mismos o un ángel del cielo les anuncia un evangelio distinto del que les hemos anunciado, ¡que sea expulsado! Ya se lo dijimos antes, y ahora les vuelvo a repetir: el que les predique un evangelio distinto del que ustedes han recibido, ¡que sea expulsado(Gal 1, 6-9)

 

A pesar de las advertencias apostólicas, las herejías fueron apareciendo y fueron ganando adeptos. En el mismo Nuevo Testamento se hacen mención de las primeras herejías, las del siglo I. Estas fueron:

Nicolaítas: Secta mencionada en el Apocalipsis. Esta secta representaría la desviación moral. Nico significa “dominador” y laos “pueblo”. En este sentido, nicolaíta sería sinónimo de persona que pervierte las costumbres morales y religiosas[33]Los pasajes en donde se condena esa herejía son:

“Sin embargo, tienes esto a tu favor: que detestas la conducta de los nicolaítas, lo mismo que yo” (Ap 2, 6) – Mensaje dirigido a la Iglesia de Efeso.

Tienes además partidarios de la doctrina de los nicolaítas.

Arrepiéntete, o iré en seguida para combatirlos con la espada de mi boca (Ap 2, 15-16) – Mensaje dirigido a la Iglesia de Pergamo

De esta forma, esta secta habría estado difundida en el Asia menor. De acuerdo a San Ireneo vivían el desenfreno de las pasiones. Según San Hipólito su fundador sería uno de los siete diáconos, Nicolás, algo que luego desmiente San Clemente de Alejandría[34].

 

 

Ebionitas: secta que se difundió a finales del siglo I e inicios del siglo II. No hay consenso entre quien es su fundador. Loa exégesis actual descarta que sea un tal Ebión y más bien era una de las ramas de los cristianos conversos del judaísmo. Varios Padres de la Iglesia los mencionan como San Ireneo, San Hipólito y Tertuliano. Entre sus doctrinas estaban:

  • Rechazaban la divinidad de Cristo
  • Rechazaban su nacimiento virginal
  • Guardaban el sábado y el domingo
  • Consideraban apóstata a San Pablo
  • Sólo reconocían el Evangelio de San Mateo


Docetas: Los docetas negaban la encarnación de Cristo. Para ellos la encarnación es una simple apariencia. San Juan seguramente conoció de esta herejía y la confrontó en una de sus cartas:

Porque han invadido el mundo muchos seductores que no confiesan a Jesucristo manifestado en la carne. ¡Ellos son el Seductor y el Anticristo! (2 Jn 7)

Igualmente San Ignacio de Antioquía fue un defensor de la fe ante la herejía doceta.

 

Gnósticos: Los gnósticos fue de las herejías que logró mayor difusión, entre los siglos I al III. Es realmente un sincretismo religioso. Su nombre viene de “gnosis” que significa conocimiento, pues ellos se abrogaban tener conocimientos ocultos de los Apóstoles que los demás no tenían esto generó confusiones porque muchos gnósticos se hacían pasar por cristianos[35]. Debido a esto empezaron a aparecer escritos falsamente atribuidos a los Apóstoles como el Evangelio de Felipe o el de Tomás descubiertos en las cuevas de Nag-Hammadi[36]. Entre las doctrinas gnósticas están:

  • Ascienden espiritualmente por el conocimiento, por lo que la carne es innecesaria y sólo se salvan por el saber.
  • Mezclan diversas doctrinas de diversas religiones, al estilo del New Age, con el fin de aparentar dominio de las verdades divinas.
  • Hay dos principios en el universo: el  bien y el mal. El bien es espiritual y el mal es lo material. En esa lucha debe vencerse a lo material para liberarse, y eso se hacía con el conocimiento
  • Tenían niveles cósmicos y esferas celestiales, y una gran cantidad de seres espirituales en donde la Trinidad son seres de bajo rango
  • Las mujeres son seres inferiores por ser quienes  atrapan las almas inmortales en el cuerpo material, de ahí que el matrimonio sea perverso al igual que el sexo
  • Jesús es un ser espiritual que aparentó tomar un cuerpo

Contra los gnósticos combatió en todo su esplendor San Ireneo de Lyon en su obra “Contra Herejes”.

Montanismo: Fundados por Montano en el siglo II (año 170 D.C) enseñaba que era el profeta del Espíritu Santo. Anunciaba el inminente regreso de Cristo, y por tanto se debía llevar una dura vida ascética y de penitencia. Tristemente a esta secta se unió Tertuliano. También rechazaban el matrimonio. Podemos ver tanto en los montanistas como en los gnósticos, el cumplimiento de la profecía de san Pablo:

“El Espíritu afirma claramente que en los últimos tiempos habrá algunos que renegarán de su fe, para entregarse a espíritus seductores y doctrinas demoníacas, seducidos por gente mentirosa e hipócrita, cuya conciencia está marcada a fuego.

Esa gente proscribe el matrimonio y prohíbe el consumo de determinados alimentos que Dios creó para que los creyentes y los conocedores de la verdad los comieran dando gracias” (1 1Tim 4, 1-3)

Modalismo: Precedente del sabelianismo, el monarquismo surgió en el siglo II como reacción al adopcionismo. El monarquismo un solo Dios pero que se manifestaba de diferente forma: como Padre, Hijo y como Espíritu Santo. Esta herejía era una clara ofensa a la Trinidad, pues no respetaba la distinción de personas. Fue difundida por Noeto de Esmirna y para estos fue el Padre el que padeció en la cruz[37]

Adopcionismo: Para estos, Cristo era un simple hombre que fue adoptado por Dios y que por medio del Bautismo sería bañado de divinidad para cumplir su misión[38]

Maniqueismo: Secta fundada en el siglo III en Persia. Los Maniqueos creen que el espíritu del hombre es de Dios pero el cuerpo del hombre es del demonio. En el hombre, el espíritu o luz se encuentra cautivo por causa de la materia corporal; por lo tanto, creen que es necesario practicar un estricto ascetismo para iniciar el proceso de liberación de la luz atrapada. Desprecian por eso la materia, incluso al cuerpo. Los "oyentes" aspiraban a reencarnarse como "elegidos", los cuales ya no necesitarían reencarnarse más. Para ellos Jesús era el Hijo de Dios, pero que había venido a la tierra a salvar su propia alma. Jesús, Buda y otras muchas figuras religiosas habían sido enviadas a la humanidad para ayudarla en su liberación espiritual[39].

Marcionismo: Secta fundada por Marción en el siglo II, como variante del gnosticismo. Para esta secta hay un Dios del Antiguo Testamento en oposición con el del Nuevo Testamento. El Dios malo es el del Antiguo Testamento que reprimió a la humanidad con la Ley. El Dios bueno envió a Jesús pero no nació de María ni sufrió ni murió. Marción también prohibía el matrimonio y la carne. En su canon sólo cabe San Lucas y las diez epístolas de San Pablo[40]

 

 

LAS CATACUMBAS

En la primera mitad del siglo segundo, después de tener algunas concesiones y donaciones, los cristianos empezaron a enterrar a sus muertos bajo tierra. Y así comenzaron las catacumbas. Muchas de ellas se excavaron y se ampliaron alrededor de los sepulcros de familias cuyos propietarios, recién convertidos, no los reservaron sólo para los suyos, sino que los abrieron a sus hermanos en la fe. Andando el tiempo, las áreas funerarias se ensancharon, a veces por iniciativa de la misma Iglesia. Es típico el caso de las catacumbas de San Calixto: la Iglesia asumió directamente su administración y organización, con carácter comunitario[41].

Las catacumbas se dieron por:

      Rechazo de los cristianos para la incineración de cuerpos, costumbre pagana. Siguiendo el ejemplo de la sepultura de Jesús, preferían la inhumación, por un sentido de respeto hacia el cuerpo destinado un día a la resurrección de los muertos.

      Los cristianos deseaban compartir también su fraternidad aun en el lecho de muerte. Además, estos lugares apartados permitían, especialmente durante las persecuciones, reuniones comunitarias reservadas y discretas y permitían el uso libre de los símbolos cristianos.

      De acuerdo con la ley romana, que prohibía la sepultura de los difuntos dentro de los muros de la ciudad, todas las catacumbas están situadas a lo largo de las grandes vías consulares y, generalmente, en las zonas de los suburbios de aquel tiempo.

Las catacumbas testimonian el aprecio de los primeros cristianos por el arte. Son muchas las pinturas que podemos encontrar: relatos bíblicos, imágenes de Cristo, imágenes de María, demuestran que los primeros cristianos apreciaban las imágenes. Las catacumbas reflejan la ida comunitaria y son un archivo importante de investigación, para conocer de cerca a las primeras comunidades.

 

 

CATACUMBA DE SAN CALIXTO

Su origen se remonta al siglo II D.C. Es una red de galerías de casi 20 km y distintos pisos. 

En ellas se enterró a decenas de mártires, 16 Papas y muchísimos cristianos. Reciben su nombre del diácono San Calixto, designado a principios del siglo III por el Papa Ceferino como administrador del cementerio. De ese modo, las catacumbas de San Calixto se convirtieron en el cementerio oficial de la Iglesia de Roma[42].

Entre los santos conocidos que están en estas catacumbas están el Papa Ceferino, Santa Cecilia (patrona de los músicos) y San Tarcisio.

 

 

CATACUMBAS DE DOMITILA

En un principio el terreno pertenecía a Flavia Domitila, como lo atestiguan diversas inscripciones; una de éstas, con su nombre, se encuentra en la pared derecha de la basílica, a los pies de la escalera de entrada, entre los dos sarcófagos. Esta mujer era noble. Vespasiano era, en efecto, abuelo suyo y Domiciano su tío. Su marido, Flavio Clemente, fue cónsul junto con Domiciano en el año 95; pero en ese mismo año fue condenado a muerte por orden del emperador y Domitila fue exiliada a la isla Ventotene, acusada de "ateísmo", probablemente porque los dos eran cristianos, mientras que su sobrina, que llevaba el mismo nombre de Flavia Domitila, fue exiliada por el mismo motivo a la isla de Ponza, donde su prisión fue meta de peregrinaciones en el siglo IV[43].

 

 

CATACUMBAS DE SANTA PRISCILA

Existía la costumbre de nombrar los cementerios por el nombre del fundador o principal gestor del lugar. En este caso, la denominación de cementerio de Priscila o catacumbas de Priscila es mencionado en diversas fuentes como la Depositio Episcoporum o laDepositio Martyrum.

Hay en el cementerio una inscripción a una Priscila: «PRISCILLA C. (f.)» que indica: «Priscila, ilustrísima mujer (clarissima foemina) y por tanto, que esta mujer pertenecía a la clase senatorial. Otras inscripciones hacen pensar que este cementerio contenía cadáveres de varios miembros de los Acilios, descendientes de Acilio Glabrión, un consul y senador que había sido desterrado de Roma y luego condenado a muerte por Domiciano a causa de su adhesión al cristianismo.

La zona por sus usos y decoración, así como por el tipo de materiales con las que ha sido construida, indica que había sido dedicada a otros usos antes de convertirse en cementerio y que algunas tumbas son de personas cuyos cadáveres fueron trasladados allí de otros cementerios. Esta tesis sin embargo, es muy controvertida[44].

 




[1] San Ireneo. Contra los herejes. Libro III; 1.1

[2] http://www.mercaba.org/Biblia/Comentada/evang_juan.htm

[3] http://www.nationalgeographic.com.es/articulo/historia/secciones/7822/neron_incendio_roma.html

[4] http://www.antorcha.net/biblioteca_virtual/historia/tacito/15.html

[5] CLEMENTE. Carta a los Corintios, I. http://es.catholic.net/op/articulos/7348/carta-de-clemente-de-roma-a-los-corintios.html

[6] http://www.mercaba.org/FICHAS/IGLESIA/HT/1-08_capitulo.htm

[7] http://jmarin.jimdo.com/fuentes-y-documentos/imperio-romano/carta-de-plinio-a-trajano/

[8] http://www.mercaba.org/FICHAS/IGLESIA/HT/1-08_capitulo.htm

[9] http://escrituras.tripod.com/Textos/HistEcl03.htm#IV

[10] JEDIN, Huber. Manual de la Historia de la Iglesia, Tomo I. Pág 205. Versión digital Mercaba

[11] https://es.wikipedia.org/wiki/Referencias_hist%C3%B3ricas_no_cristianas_sobre_Jes%C3%BAs_de_Nazaret

[12] http://diosysantidad.blogspot.com.co/2013/10/san-ignacio-de-antioquia-martir-ano-107.html

[13] http://www.mercaba.org/FICHAS/IGLESIA/HT/1-08_capitulo.htm

[14][14] http://www.primeroscristianos.com/index.php/actas/item/313-acta-del-martirio-de-san-policarpo-de-esmirna-ano-155-d-c/313-acta-del-martirio-de-san-policarpo-de-esmirna-ano-155-d-c

[15] https://www.academia.edu/1235787/Celso_el_Discurso_Verdadero_contra_los_Cristianos

[16] ROPERO, Alfonso. Martires y perseguidores. Editorial CLIE, pág. 99. Versión Google Books.

[17] http://www.mercaba.org/ARTICULOS/H/historia_de_la_iglesia.htm

[18] http://es.catholic.net/op/articulos/7348/carta-de-clemente-de-roma-a-los-corintios.html

[19] http://www.mercaba.org/TESORO/didaje.htm

[20] http://escrituras.tripod.com/Textos/Hermas.htm

[21] http://www.mercaba.org/TESORO/I-antioquia.htm

[22] http://www.mercaba.org/TESORO/policarpo-02.htm

[23] http://www.mercaba.org/TESORO/427-5.htm

[24] http://escrituras.tripod.com/Textos/Papias.htm

[25] http://www.rodin.org.mx/patrologia/pac/pa03.html

[26] http://www.mercaba.org/TESORO/apologistas.htm

[27] http://ec.aciprensa.com/wiki/San_Justino

[28] http://www.mercaba.org/TESORO/427-11.htm

[29] http://es.catholic.net/op/articulos/7362/atengoras-de-atenas.html

[30] http://www.mercaba.org/TESORO/427-9.htm

[31] http://oscaiglesia.blogspot.com.co/2012/11/sobre-la-veneracion-de-reliquias.html

[32] http://www.mercaba.org/TESORO/TERTULIANO/01.htm

[33] http://www.mercaba.org/VocTEO/N/nicolaitas.htm

[34] http://ec.aciprensa.com/wiki/Nicola%C3%ADtas

[35] http://www.corazones.org/diccionario/gnosticismo.htm

[36] http://www.religionenlibertad.com/del-fabuloso-hallazgo-de-la-biblioteca-gnostica-de-nag-hammadi-30526.htm

[37] http://www.mercaba.org/VocTEO/M/monarquianismo.htm

[38] http://www.mercaba.org/Herejia/adopcionismo.htm

[39] http://www.corazones.org/diccionario/maniqueismo.htm

[40] http://www.mercaba.org/Herejia/marcionismo.htm

[41] http://www.catacombe.roma.it/es/origini.php

[42] http://www.catacombe.roma.it/es/catacombe.php

[43] http://www.domitilla.info/idx.htm?var1=docs/es01.htm

[44] https://es.wikipedia.org/wiki/Catacumbas_de_Priscila


Comments