Pasó por varios credos hasta que llegó a la Iglesia



Mi nombre es Rodolfo Andrés Silva, nacido un 10 de noviembre de 1993 (mismo día y mes que Martin Lutero). Nací en familia mixta religiosamente, mi padre evangélico y mi madre católica, por parte de mi padre y parientes de mi padre jamás se me inculcó el catolicismo pues decían que era algo que iba contra Dios, en cambio se me decía que solo buscara a Jesús.

El primer contacto que tuve con él fue atreves de los Testigos de Jehová, aunque no logré concretar estudio con ellos debido a mi edad (7 años), logré tomar interés de saber más. Iba a un cíber (sala de computadores) donde iba a jugar en las computadores, el hombre que atendía era pastor de una iglesia pentecostal llamada “Ministerio Apostólico Por La Fe Nueva Jerusalén”. El me hizo interesarme y amar más a Jesús pero aborrecer más al catolicismo. 
Yo tenía once años entonces, mientras iba aprendiendo solo me congregué un par de veces en su Iglesia, pues él se marchó del país, pero yo quedé solo buscando llenar más mi sed de conocimiento de la fe.

Adentrándome en Internet conocí muchas vertientes por la cual me adentré en lo conocido como Judaísmo mesiánico y sus variantes, lo cual fue bastante malo para mi fe pues me hizo cambiar todo lo que sabía y las palabras que usaba, dentro de esa misma vertiente me adentré y me comunicaba con un tipo que se decía ser un esenio, me adentré con él en un grupo virtual con otra gente que pasando el tiempo me di cuenta que todos eran falsos y era el mismo sujeto con varias cuentas. 

Me aparté y decidí hacerme ateo un tiempo pero no duró mucho pues a los meses volví a creer, pero quería adentrarme al Judaísmo ortodoxo pues lo veía más seguro (aquí tenía 16 años). Al ser rechazado por no venir de madre judía y no tener dinero como para averiguarlo mediante ADN, mi fe se destruyó, podía confiar en tantas iglesias distintas que decían basarse en la Biblia pero aun así variar en lo que creían.

Me fui por la idea de que la Biblia estaba corrupta y me uní a los musulmanes a la edad de 18 años, lo cual no duró mucho pues aunque es una religión que crece día a día es muy complicada de vivir, es muy estricta con un dios que te castiga al no cumplir con los horarios de las oraciones a tiempo, además de ser obligatorio el árabe y la memorización del Corán

Tiempo después me adentré con los Testigos de Jehová pero solo temporalmente pues me afectómentalmente ese estudio intensivo que se hacía en el Salón del Reino, ahí no estaba Dios solo letra muerta.


Volviendo a Sendas Antiguas

Ante mi fracaso en buscar a Dios en las religiones que tenía en mi amada provincia de San Juan (excepto el Islam, lo cual fue solo virtual al igual que el judaísmo mesiánico), intenté buscar otra fe, tenía el Catolicismo en mente pero no vía con buenos ojos a las advocaciones de María y cosas como el Sagrado Corazón o Cristo presente en la Eucaristía, por lo cual puse mis ojos en la Iglesia Ortodoxa

Logré tomar contacto con sacerdotes de la Iglesia Ortodoxa Serbia de la Argentina, los cuales me ayudaron a aprender algo básico, esto duró hasta la edad de 20 años cuando se me presentó la oportunidad de darme un encuentro con SU EMINENCIA REVERENDÍSIMA AMFILOHIJE,ARZOBISPO DE CETINJE, METROPOLITA DE MONTENEGRO Y EL LITORAL ADMINISTRADOR DE LA DIÓCESIS DE BUENOS AIRES, SUDAMÉRICA Y CENTROAMÉRICA, EXARCA DEL TRONO PATRIARCAL DE PEC, con el cual debía encontrarme en Buenos Aires pero al no tener los recursos no se pudo dar el encuentro, lo cual acarreó decepción de parte de la gente de la Iglesia sobre mi pues habían hecho llegar mi carta hasta él, y él había venido a encontrarse conmigo, lo cual me trajo tristeza a mi corazón al no poder concretar ese encuentro; lo malo de todo es que no poder hacer que ningún Patriarcado trajera una misión para fundar una Iglesia Ortodoxa aquí en San Juan, a lo que me dio a deducir que la Iglesia Ortodoxa se dedicaba mas solo a los miembros de sus etnias

Entonces me decidí a darle una chance a la Iglesia Católica Romana, ya con 21 años me adentré en ella y decidí hacer la Comunión y la Confirmación, cosas que se me habían negado de niño y que cada vez que pasaba por una Iglesia y veía a los niños salir de sus primeras comuniones mis ojos lloraban; yo creí que era porque la alma de esos niños estaban condenados, pero en realidad era mi alma la que se estaba condenando.

A principio del año 2015 a mediados de marzo comencé a consultar en la parroquia más cercana sobre la catequesis de adulto, costó mucho pues no había muchos interesados en realizarla y si no había un límite de interesados no se iba a realizar ese año, pero gracias a El Señor se cumplió el limite mínimo para poder iniciar las clases, durante ese año aprendí mucho que desconocía, incluso aumentó mi gran anhelo de la vocación sacerdotal que pronto será cumplido.

En el mes de noviembre de 2015 realice mi primera Comunión y en diciembre mi Confirmación. Desde ese entonces he tenido una fuerte convicción de lo que Dios esperaba de mi, él me había apartado de entre toda mi familia para servirle a Él, lo cual me llevó a ser ortodoxo en mi fe, al extremo de llegar al sedevacantismo por no saber interpretar al Papa. Luego la gota que rebasó el vaso fue cuando en el mes de abril me aparte de la Iglesia y me congregué a la secta mormona incluso bautizándome en ella bajo engaño de mi propia mente debido a un desacuerdo y una discusión con un sacerdote, el cual me ponía “peros”  para entrar al seminario, además que afirmaba que todas las Iglesia llevan a Dios. Gracia a la misericordia de Dios Padre solo estuve semanas en esa secta mormona y pude volver a la iglesia.

Hoy en día trato de aprender lo que más puedo y estoy dispuesto a entrar al Seminario, mientras más me dicen esto no es para ti, más fuerza me dan para saber que sí lo es, quien en su mente dice: voy a dejar los placeres carnales y de este mundo para servir a Dios y a la gente como el más pequeño de todos, viviendo en lo poco, hablando de lo material, ¿quien puede cambiar toda la comodidad y placer por servir a Dios si no es Dios quien lo llama?

Hoy en día no puedo estar en presencia de los protestantes que interpretan la Biblia como quieren, ni a sus propios reformadores algunos respetan, pues gente como Lutero o Calvino sabían que cosas básicas como el Bautismo de niños era bíblico pero sus descendientes actuales lo rechazan y solo toman de ellos lo que les conviene. 

Ya algunos llegan al límite de llamar basura extra bíblica a todo comentario que no se adapte a sus ideas vengan de quien venga, otros que solo se quedan en casa encerrados con la Biblia, llaman sectas a las comunidades eclesiales protestantes históricas o a toda comunidad que levante un edificio para congregarse. ¿A esto hemos llegado con la Reforma? ¿A que la confusión sea más grande que en la época de los Apóstoles?

Hoy se hacen realidad las palabras de la Biblia que dicen: "la Palabra de Dios es como una espada de 2 filos", cuando uno lee esto no ve algo interesante, cuando se habla de algo como de 2 filos habla de que puede ser usado tanto para el bien como para el mal. Un claro ejemplo fue el de Satanás que con la Escritura quería atacar a Jesús, de la misma forma los fariseos.

Aunque no concuerdo en la visión del alcohol de algunos católicos (yo me opongo a él) lo respeto pero no me gusta que cambien mi visión de él, jamás tome una gota de alcohol pues creo que me dañaría, aparte así he vivido feliz y he visto apoyo en la Escritura para ello.

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