Pidiendo vino nuevo para tu hogar


Por Eucaris Causil

eucaris@catolicosfirmesensufe.org


Cuando una pareja se casa, lo hace llena de muchos sueños, alegrías y con mucho amor, el día de la boda se convierte en el día más importante de sus vidas y en el mejor recuerdo en sus mentes. Al regresar de la luna de miel, piensan que no solamente la cámara viene llena de muchas fotos, las maletas llena de muchos regalos, sino que el corazón viene lleno de ese gran sentimiento que nos llena de fuerzas, que nos invade de una gran pasión que nos hace mover montañas, es el amor puro que circula por nuestras venas.

Al pasar el tiempo, empezamos a sentir que ese fluido del amor empieza a hacerse débil en nuestras venas, los sueños empiezan a desdibujarse y no sabes porqué?.

Aparecen nuevas situaciones que enfrentar, escases económica, embarazo, estrés laboral ect. Situaciones que explicaron muy poco en el curso prematrimonial y que en el noviazgo poco se habló.

Lo que normalmente se ven en estas situaciones, es que el hombre coloca su mente en el trabajo, en el deporte o en los amigos y la mujer se deprime, oscurece su rostro porque sus expectativas no están satisfechas, empieza la amargura y la famosa “cantaleta” aparece, como aparecen todas las “amigas” a dar “muy buenos consejos”.

Hoy en las reflexiones con nuestra Madre Santísima, hablemos un poco de lo que espiritualmente Ella nos invita a hacer, y para ello vamos a leer un pasaje en San Juan 2, 1-12 se trata del tan leído Milagro en las bodas de canaá.

En ese momento Jesús y María están presentes en una boda, como lo siguen estando hoy en todos los matrimonios Católicos. Encontramos a la Virgen siempre en servicio a los demás, Ella fue la primera que detectó que las cosas no andan bien en tu matrimonio, pudo observar ese silencio engañador entre tu pareja y tu, puede sentir tu soledad, tu tristeza y tu impotencia.

Te invito hoy a buscarla, porque Ella te está esperando para dialogar, entra en oración con la Virgen María para que te muestre las vasijas que se vaciaron antes de tiempo y no te diste cuenta, tal vez tu conducta ha cambiado, tal vez el embarazo ha marcado muchas áreas en tu vida y eso ha hecho que descuides otras, tal vez no pensaste muy pronto en problemas económicos y eso te ha hecho intolerante o es tu pareja quien se ha resistido a esos cambios.

Es importante que en Oración con la Virgen antes de comentar tu problema con alguien más, puedas ver esas áreas que quedaron secas y que hace falta restaurar. La Virgen María no llenará las tinajas pues el poder y el milagro están en Cristo, pero es Ella y no ninguna de las que dicen ser tus amigas, la que te va a señalar las vasijas vacías y llevárselas a Jesús para que sea Él que las haga llenar de agua. Y porqué de agua?

El agua es signo de purificación, de limpieza, de cambio de un estado a otro. Eso es lo que Cristo va a hacer en ti y en tu esposo a través de la oración y tu entrega a Él, transformará sus corazones, vaciará el rencor, la indiferencia, la intolerancia y las falsas expectativas, la limpieza la hará con el agua que brotó de su costado, hará que surja de nueva lo chispa del amor, de la entrega, de la pasión y pronto veras que convirtió el agua en el mejor vino que has tomado.

Confía la estabilidad de tu matrimonio a Cristo, recuerda que estás bajo un Sacramento muy especial para Dios, tu esposo y tu son una sola carne en perfecta comunión con el Espíritu Santo que bajó sobre ustedes el día de su boda, para hacerles justos antes los ojos del Señor y hacer un PACTO DE ALIANZA CON EL.

“que el manto de la Virgen cubra tu hogar”.

 

Comments