¿Por qué celebrar el Nacimiento de Cristo?



Anwar Tapias Lakatt

Me ha llegado un mensaje al inbox de Facebook y creo es interesante poder dar una respuesta. El mensaje fue

Hola, hablaba con las personas y le preguntaba y agradecería su opinión. En vista que se acerca las fiestas navideñas recordando el nacimiento de Jesucristo ¿de dónde cree usted que se tomó la fecha del nacimiento de Jesucristo ya que no aparece en ninguno de los Evangelios ni tampoco que él les haya dicho a sus discípulos que recordarán su nacimiento. ¿Pero si su muerte?


Sobre de dónde se tomó la fecha, aquí hice hace años un artículo documentado sobre la fecha del 25 de diciembre VER AQUÍ, pero quiero detenerme en lo último del comentario, sobre que Jesús no les dijo a sus discípulos que recordarán su nacimiento, pero sí su muerte. Y quiero dar varias razones de por qué celebramos Navidad.


      1.       Por qué estaba profetizado su nacimiento

La venida de Hijo de Dios se encuentra atestiguada en la Escritura en diferentes partes. Vamos a colocar algunas:

"Mas tú, Belén Efratá, aunque eres la menor entre las familias de Judá, de ti me ha de salir aquel que ha de dominar en Israel, y cuyos orígenes son de antigüedad, desde los días de antaño. (Mi 5, 1)

""Pues bien, el Señor mismo va a daros una señal: He aquí que una doncella está encinta y va a dar a luz un hijo, y le pondrá por nombre Emmanuel." (Mt 1, 23)

"Porque una criatura nos ha nacido, un hijo se nos ha dado. Estará el señorío sobre su hombro, y se llamará su nombre «Maravilla de Consejero», «Dios Fuerte», «Siempre Padre», «Príncipe de Paz»." (Is 9, 5)

"Saldrá un vástago del tronco de Jesé, y un retoño de sus raíces brotará. Reposará sobre él el espíritu de Yahveh: espíritu de sabiduría e inteligencia, espíritu de consejo y fortaleza, espíritu de ciencia y temor de Yahveh." (Is 11, 1-2)

Estas citas son tomadas del Antiguo Testamento, y muestran de forma clara que se anunciaba la venida del Hijo de Dios. Su nacimiento por tanto era cumplimiento a las promesas de Dios, y un acontecimiento trascendental en el plan de salvación.

Y yo preguntaría, ¿habrá algún acontecimiento en la vida de Jesús que no merezca ser contemplado, meditado y celebrado?

Tanto es la trascendencia de este acontecimiento, que hasta el mismo Apocalipsis da testimonio de esto en la visión del capítulo 12, mostrando en el contexto de la batalla entre el bien y el mal, el nacimiento de Jesús, quien gobierna las naciones:

"La mujer dio a luz un Hijo varón, el que ha de regir a todas las naciones con cetro de hierro; y su hijo fue arrebatado hasta Dios y hasta su trono." (Ap 12, 5)

Por tal razón, el nacimiento de Jesús es el cumplimiento de una promesa del Señor en su Palabra.



     2.      Porque es una gran alegría

El nacimiento de Jesús está rodeado del gozo y la alegría por lo que significó para todos, y eso quedó constatado en varias citas:

"Y entrando, le dijo: «Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo.» Ella se conturbó por estas palabras, y discurría qué significaría aquel saludo. El ángel le dijo: «No temas, María, porque has hallado gracia delante de Dios; vas a concebir en el seno y vas a dar a luz un hijo, a quien pondrás por nombre Jesús." (Lc 1, 28-31)

El saludo del ángel a María es una invitación a alegrarse por la noticia que rodera el dar a luz un Hijo.

"Había en la misma comarca unos pastores, que dormían al raso y vigilaban por turno durante la noche su rebaño. Se les presentó el Angel del Señor, y la gloria del Señor los envolvió en su luz; y se llenaron de temor. El ángel les dijo: «No temáis, pues os anuncio una gran alegría, que lo será para todo el pueblo: os ha nacido hoy, en la ciudad de David, un salvador, que es el Cristo Señor" (Lc 2, 8-11)

Aquí la invitación a la alegría a los pastores deja ver que la alegría lo será para todo el pueblo, y esto es importante, porque todo el pueblo se alegrará con ese nacimiento, y nosotros somos el nuevo pueblo de Dios. ¿Cómo no podríamos también alegrarnos por este acontecimiento?

"Al verlo, dieron a conocer lo que les habían dicho acerca de aquel niño; y todos los que lo oyeron se maravillaban de lo que los pastores les decían" (Lc 2, 17-18)

Todos maravillados escuchando sobre el Nacimiento de Jesús, pero algunos preocupados porque no se debe celebrar. ¿Quién corresponde más con la actitud bíblica?

Cuando a Jesús lo llevan al Templo, Simeón esperaba ese momento, tanto así que el mismo Señor le había anunciado que no moriría sin ver al Salvador. ¿Cuáles fueron las palabras de Simeón al contemplar al niño nacido?

"le tomó en brazos y bendijo a Dios diciendo: «Ahora, Señor, puedes, según tu palabra, dejar que tu siervo se vaya en paz; porque han visto mis ojos tu salvación, la que has preparado a la vista de todos los pueblos, luz para iluminar a los gentiles y gloria de tu pueblo Israel.»" (Lc 2, 28-32)

Bellas palabras de un hombre lleno del Espíritu Santo, que se goza de contemplar al Salvador. Eso es Navidad, amigos, contemplar y gozarse al Dios que nace.


 

      3.      Por lo que significó su nacimiento

Es que no es solo que hubo un parto, sino lo que significó ese nacimiento. Desde el mismo nombre anunciado podemos contemplar el valor de ese momento:

"Dará a luz un hijo, y tú le pondrás por nombre Jesús, porque él salvará a su pueblo de sus pecados.»" (Mt 1, 21)

Así mismo, el Evangelio de San Juan nos permite comprender más aun lo que implicó:

"Y la Palabra se hizo carne, y puso su Morada entre nosotros, y hemos contemplado su gloria, gloria que recibe del Padre como Hijo único, lleno de gracia y de verdad." (Jn 1, 14)

Es aquí donde debemos resaltar que ese nacimiento, implica a un Dios que por amor se hace hombre, es aquí donde no podemos dejar pasar este acontecimiento por alto y celebrarlo con gozo, porque siendo inferiores, creaturas nada más, el amor fue más grande haciendo que asumiera nuestra condición:

"El cual, siendo de condición divina, no retuvo ávidamente el ser igual a Dios. Sino que se despojó de sí mismo tomando condición de siervo haciéndose semejante a los hombres y apareciendo en su porte como hombre" (Fil 2, 6-7)

Es por tanto Cristo quien dignifica al hombre de un modo sublime, y podemos repetir como hizo el Concilio:

“El misterio del hombre sólo se esclarece en el misterio del Verbo encarnado” (GS 22)


Podemos también comprender el significado de su nacimiento, viendo la actitud de Herodes cuando se enteró, tuvo miedo porque sabía que el verdadero Rey había nacido, y es aquí cuándo más valor tiene la presencia de los Magos de Oriente que vienen a adorarlo. ¿Qué los hizo emprender el viaje y adorar al Rey? Que había nacido, y a eso venían ellos, a adorarlo:

"¿Dónde está el Rey de los judíos que ha nacido? Pues vimos su estrella en el Oriente y hemos venido a adorarle." (Mt 2, 2)


Y queda preguntarnos, ¿cómo los Magos de Oriente pueden venir a adorarlo en su nacimiento y nosotros todavía preguntarnos si está bien celebrar Navidad?

El llamado es a contemplar, a vivir este tiempo y que en verdad produzca frutos auténticos en nuestra alma.

 


      4.      Por la forma en que lo hizo

No contemplamos ni celebramos al Dios que nació en un lujoso palacio, y si aún hubiera sido así, los puntos anteriores siguen siendo válidos, es que, además, nos dejó una gran enseñanza por la forma en que nació.

Pudo venir de muchas formas a salvarnos, pero eligió nacer como uno de nosotros:

"Pero, al llegar la plenitud de los tiempos, envió Dios a su Hijo, nacido de mujer, nacido bajo la ley" (Gal 4, 4)

Todo lo que rodeó al nacimiento de Jesús está rodeado en el silencio, el sacrificio y la pobreza. Nació en un pesebre porque no tenían espacio en el alojamiento, indica las precarias condiciones que le tocó al Señor:

"Y sucedió que, mientras ellos estaban allí, se le cumplieron los días del alumbramiento, y dio a luz a su hijo primogénito, le envolvió en pañales y le acostó en un pesebre, porque no tenían sitio en el alojamiento(Lc 2, 6-7)

Adicionalmente, debieron emprender un largo viaje para llegar a Belén a cumplir con el censo ordenado, así que María en su estado de embarazo debió soportar el clima, la incomodidad, y la falta de acogida en las casas.

 

Cuando contemplamos el pesebre podemos darnos cuenta que se cumple lo que dice San Pablo:

"Pues conocéis la generosidad de nuestro Señor Jesucristo, el cual, siendo rico, por vosotros se hizo pobre a fin de que os enriquecierais con su pobreza." (2 Cor 8, 9)

Y debemos concluir que si el Señor no nace como hombre, no muere como hombre

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