Santa Catalina de Siena



29 de abril

Santa Catalina y el Papado

Hoy la Iglesia recuerda a Santa Catalina de Siena, dominica y doctora de la Iglesia

No siempre el Papa ha ejercido su papel desde Roma. Hubo una época en que el Papado ejerció desde Avignon, Francia. Fue una época muy dura en el siglo XIV, en el que Francia se levantaba como una gran potencia y logró tener una notable influencia sobre la Iglesia, la cual por problemasentre el Papa y el emperador del sacro Imperio Romano Germánico, se había inclinado por buscar el apoyo francés. El Rey Felipe el Hermoso había enfrentado al Papa Bonifacio VIII pues éste se oponía a los intereses del rey, de querer lucrarse de los beneficios de la Iglesia.

Era la época en que la orden de los Templarios había sido cerrada por Clemente V, en que Francia estaba urgida de ingresos para continuar su poderío. El rey de Francia se llevó prácticamente al papado a Avignon. Esta época aunque tuvo avances, también fue una época de relajamiento moral, una época en donde los italianos estaban en revueltas por la ausencia del Papa, ya quwe este había colocado obispos franceses al frente de las diócesis italianas, lo que caso genera una guerra fuerte en Florencia.

Santa Catalina fue una luz en un momento oscuro, exhortando a Gregorio XI a volver a Roma. Fue ella una de las dos grandes mujeres del siglo XIV, la otra fue Santa Brígida, mujeres levantadas por Dios en una época difícil. De las cartas de Santa Catalina a Gregorio XI tenemos frases como:

"“Valor, Padre mío. Sed hombre. Os digo que nada tenéis que temer... No seáis un niño tímido. Sed hombre, y tomad como dulce lo que es amargo... Obrad virilmente, que Dios está de vuestra parte. Ocupaos en ello sin ningún temor; y por más que veáis fatigas y tribulaciones, no temáis, confortaos con Cristo, dulce Jesús. Que entre las espinas nace la rosa, y entre muchas persecuciones brota la reforma de la Iglesia”.

Igualmente, a la muerte del Papa, hubo otro peligro en la Iglesia, una elección legítima y una ilegítima, Urbano VI y Clemente VII. Nuevamente la santa envió cartas a los cardenales para que desistieran de haber elegido al antipapa luego de haber elegido legítimamente a Urbano VI. Igual escribió a Urbano VI, invitándolo a llevar con temple y firmeza el momento duro que se atravesaba.

Santa Catalina, una mujer de oración, doctora de la Iglesia, que logró con sus palabras, movida por Dios, ser luz en un momento duro, y siendo mujer, logró mover a los altos jerarcas a portarse como pedía la dignidad de su cargo.

Santa Catalina, ruega por nosotros

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