Templos de Cristo




 Eucaris Causil
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El dia de ayer celebramos el dìa de la Santa Cruz, recordamos como Cristo fue levantado para que todo el que lo viera y creyera en Èl fuera salvo, en esa cruz dejó Nuestro Señor su dolor, su sangre y puede que se hayan quedado pegados parte de su carne, cuando pienso en eso, quedo sorprendida en saber cuánto nos amaba el Señor, un amor hasta el extremo. Por eso creo que todo lo que hagamos para el Señor no basta para demostrarle nuestro amor. Ahora bien Cristo vive en cada uno de nosotros, pues nuestro cuerpo es templo del Señor, y debemos cuidarlo como tal.

 Que triste es ver cómo destruimos el templo que Dios nos regalò, meditando la Palabra de Dios con respecto a esto lei detenidamente en Génesis:

 Gen 3,6 Y como viese la mujer que el árbol era bueno para comer, apetecible a la vista y excelente para lograr sabiduría, tomó de su fruto y comió, y dio también a su marido, que igualmente comió.

 

El pecado de Adán y Eva no era sexual, porque Dios los creo para que fueran una sola carne y el hagiógrafo se refiere a Adán como el “marido de Eva”, ellos tenían relaciones, se escandalizaron de su desnudez por perder el perfecto equilibrio que tenían entre su razón y sus pasiones, al comer del árbol del bien y del mal.

 El pecado del hombre fue fundamentalmente de ORGULLO, DESOBEDIENCIA Y REBELDIA A DIOS.

 Actualmente el mundo se pierde precisamente por esos tres pecados:

 

ORGULLO:

Los matrimonios se pierden y las relaciones entre padres e hijos cada vez son más estrechas por no decir nulas. Porqué?: (Sir 10, 6-7)

*      Ninguno cede la razón al otro(Sir 11, 7-8)

*      Cada una de las partes se cree victima(Sir 16, 11-12)

*      Temor a perder autoridad frente a la otra persona. No se muestran sensibles.

*      Terquedad en admitir su problema psicológico (abarcando diferentes ausencias sentimentales que se presentan en el ser humano, con base en sus experiencias).

 

DESOBEDIENCIA:

El lema de este siglo es “sigue tus instintos, sé feliz”. La publicidad que se ve hoy, es la satisfacción en el sexo y se incita al ser humano independientemente de la edad a practicarlo como una necesidad fisiológica más del cuerpo y esto trae como consecuencia:

1-      Cuando el hombre o la mujer es infiel en su matrimonio, él o ella hacen entrar el pecado a su hogar y ello arrastra miseria espiritual y humana. (Sir 23,  18-21)

2-      Cuando el hombre o la mujer se vuelven promiscuos desarrollan la pobreza espiritual, no les importa donde amanecen,  ni con quien, regalan su cuerpo cargándolo de la inmundicia (refiriéndose esto a los pecados de la persona y de la cadena intergeneracional que cargue) del otro. Los que somos  creyentes sabemos que nuestro cuerpo es sagrado, pues es el cuerpo de CRISTO.

3-      La aceptación de la homosexualidad como si fuera otra forma de vida, no es más que una enfermedad o una posesión del cuerpo por un espíritu bajo. No es la naturalidad del ser humano pues Dios todo lo crea perfecto y el hombre se pierde por su propia voluntad, hay leyes que nunca cambian y las leyes de la naturaleza son inquebrantables e inviolables. Lev. 18:22-23 : “no te acostarás con varón como con mujer; es abominación. No te unirás con bestia haciéndote impuro por ella. La mujer no se pondrá ante una bestia para unirse con ella; es una infamia”.

4-      Volver a la castidad antes del matrimonio no es descabellado antes bien forma el amor propio y el amor hacia Dios.

 

REBELDIA A DIOS: (Rom 1, 21-28)

El error más grande de este siglo es creer que Dios no existe:

*      La ciencia hoy se burla del creador modificando los genes en animales y humanos, formando niños con características y rasgos escogidos por sus padres.

*      Cambiando el sexo a hombres y mujeres, torciendo el camino que Dios les trazó antes de formarlos en el vientre.

*      Creerse dueños de la vida, con la autoridad que nadie les ha dado, para  tomar la vida de una o miles de personas y quitárselas, por motivos políticos, sociales, religiosos, culturales o porque sencillamente “les dio la gana”.

 

La Santísima Virgen Maria y Nuestro Señor Jesucristo, le rindieron honor al nombre majestuoso de Yahvé, mostrándonos que aún en la carne, que en nuestra humanidad podemos ser como Dios quiso que fuéramos en un principio, ángeles.

Podemos cambiar ese pecado de nuestros primeros padres y ser HUMILDES, OBEDIENTES Y RESPETAR LA VOLUNTAD DE DIOS.

La Virgen María y Jesús estaban en el mundo, encarnados en forma humana y en medio de un mundo lleno de perturbaciones y contaminación, pero en su libre albedrío decidieron prevalecer y hacer la voluntad de Dios.

 

Recibimos a Cristo en nuestro cuerpo, en cada Eucaristía nos fusionamos con Jesús. Al levantarnos observemos nuestro cuerpo como Templo Sagrado de Cristo y así no seremos capaces de ensuciarlo y cuidaremos que no sea contaminado, ni violado-.  


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