¿Tiene la fe, cabida hoy?




Las noticias que pasan a diario nos dejan muchas desilusiones, pues se habla de secuestros, abortos, asesinatos, herejías y todo aquello que va en contra de la existencia de un Dios omnisciente. Y es por ello que la pregunta de muchos es ¿por qué Dios no actúa?, este cuestionamiento es la frase final en toda conversación que compromete la justicia terrena y Divina.

El problema sería entonces de fe, fe en nuestros hijos, en la sociedad, en nosotros mismos y en Dios. Son tantos los divorcios y los matrimonios en crisis, que la falta de fe en un “hogar” se hace evidente. Viene a mi mente entonces el nombre de Abraham, creo que cuando escuchamos ese nombre pensamos en lo que es una fe absoluta en Dios.

Romanos 4, 19-22: “la fe de Abraham no se debilitó, aunque ya tenía casi cien años de edad y se daba cuenta que tanto él como Sara ya estaban casi muertos, y que eran demasiado viejos para tener hijos. No dudó en desconfiar  de la promesa de Dios, sino que tuvo una fe más fuerte. Alabó a Dios, plenamente convencido de que Dios tiene poder para cumplir lo que promete. Por eso, Dios le tuvo eso en cuenta y lo reconoció como justo”

Si Abraham creyó sin ver, como no vamos a creer nosotros, después de haber visto y escuchado a través de su hijo Jesucristo, el Verbo encarnado que se hizo uno como nosotros para nuestra salvación, solo basta pensar en su pasión y muerte para creer que el amor de Dios existe.

En este momento hay muchos pasando por una dificultad, llenos de tribulaciones y falencias materiales  y espirituales, solo ven oscuridad y la soledad reina en sus vidas. Hoy hermano, no sé cuál sea tu problema o como está tu alma, pero lo que sí sé, es que en Cristo todo lo puedes  (Filipenses 4-13).  Él te reconforta y te llena de la gracia necesaria para contrarrestar las adversidades.

Ahora bien, creer en Cristo y tener fe en Dios, no es proclamar sobre mi vida prosperidad, sanidad y cuanta fantasía se le pasa por la mente de un protestante, pues Jesús el hijo de Dios, vivió en extrema pobreza lleno de necesidades y al lado de la gente más pobre que había en Nazaret. Y lo hizo para enseñarnos que lo material no llena el espíritu del hombre, que lo que lo hace feliz, es toda palabra que viene del Señor. Que esta Tierra es un valle de lágrimas, pero Él se fue para prepararnos una morada en el Reino de Dios. (Juan 14, 1-3) y San Pablo lo reconoce cuando dice en romanos 8,18 “considero que los sufrimientos del tiempo presente no son nada  si los comparamos con la gloria  que habremos de ver después.”

Pero muchos me dirán, ¿por qué me pasa esto a mí? Hermanos, todo pasa en nuestra vida, para bien de nuestras almas, Romanos, 8-28 “sabemos que Dios dispone todas las cosas para el bien de quienes lo aman, a los cuales Él ha llamado de acuerdo con su propósito”. ¿Qué quiere el Señor moldear en tu espíritu, con la situación que estás pasando? Solo lo sabrás en un tiempo después y comprenderás que todo debió haber pasado así.

Obviamente, este tiempo se ha de pasar fortalecidos en el Señor, porque así como Abraham en medio de la oscuridad se fortaleció  alabando a Dios cada vez con más fuerza, así también nosotros debemos de pasar los tiempos difíciles y las pruebas, alabando y orando al Señor. Y si no sabemos orar, pues en medio de la alabanza el Espíritu Santo nos ayudará, pues el pedirá por nosotros con gemidos  inenarrables (Romanos 8, 26-17). Y téngalo por seguro hermano que usted y yo veremos la gloria de Dios, hasta en las cosas más pequeñas.

Nuestra tarea en el día de hoy es, aumentar nuestra fe pero como eso lo hace Dios, pues entonces oremos para que se dé, pues el Señor le da el espíritu a quien se lo pida.( Lucas 11-13). No olvides que Dios es un padre generoso y bueno y te ama por encima de tu pecado. AMÉN

 Eucaris Causil

 

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